viernes, 3 de julio de 2026

 

 

 

A la revolución la hacen los pueblos, no las individualidades

Juan Alberto Remedi

Paraná (Entre ríos)

Julio 2026

Entre  los   permanentes esfuerzos  realizados por   trabajadores de la urbanidad,   el campo,   los  carenciados en general,  con  fuerte presencia de mujeres y jóvenes, emergen ciertos hechos  a considerar  de cara a la unicidad y coordinación de las protestas (por ahora parciales).

Una constante se refleja luego de cada gran movilización con el resurgir del   ¿y ahora qué sigue?  difundido por el conjunto de los medios masivos de comunicación en sus diferentes modalidades,   utilizados en favor o en contra de los intereses mayoritarios, sin ser acompañado por  nociones de  cómo salir del atolladero,    reflejando  la    carencia de alternativas en  favor de los desposeídos.  Las formulaciones existentes   se encuentran mayormente acotadas a  los autodenominados representantes de los trabajadores, del pueblo u otras parcialidades, ineficaces  en la resolución de las contradicciones sistémicas  y sus nexos con cada una de las realidades en sus múltiples dinámicas.

 Un buen punto de partida es  considerar a lo movilizado como un hecho trascendente hacia la superación de las limitaciones,  constituyendo todo un acto de magnitudes aún por descubrir en toda su potencial - el otro elemento  dentro de todo único,   es saber aceptar   lo movilizado como minorías en relación al conjunto de  los sectores damnificados  por la crisis civilizatoria  y sus nexos locales.

En la trama,   se expresan lineamientos   de   una dirigencia cooptada por la ideología  burguesa  presentándose como defensores de los sectores populares,   esgrimiendo  como conducta central  el apoyo  a  los intereses ajenos a su clase,  acompañado  de  la  propia proyección individual,  en lo fundamental electoral, al decir del dicho popular “quieren llegar” y ese llegar no incluye a todos,  las mieles son individuales o para pequeños grupetes oficiando de acompañantes,   comúnmente llamados alcahuetes,   perritos  falderos o chupa culos (calificativos pasados por alto por los señalados,  sin llegar a incidir  en el  camino hacia lo considerado algo así como exitoso)    las luchas en favor “de” constituyen en ocasiones,  un trampolín hacia el camino individual a costa de la  espaldas de los demás, de  ahí justamente las  inconsistencias,  las idas y venidas, el veremos o pretextos similares como,     estamos dialogando,  hay que tener paciencia,  en cuyo contexto es vital preguntarse quién gana y quien pierde  ¿los trabajadores y el pueblo en general - o los empresarios?  en  resumidas cuentas los trabajadores, jubilados,  desocupados  y carenciados, jóvenes y mujeres   siguen  perdiendo  derechos civiles y económicos. Solo  exponen   una  línea de  conducta cobijando un criterio  analítico vano,    centrado en   la denuncia del modelo vigente,    abordando    las consecuencias y desechando  la causa generadoras  la “preminencia  del régimen económico social capitalista” por ende,  no alcanzan las palabras altisonantes o  simpáticas,  por esconder   consciente  o inconscientemente  el verdadero drama vivido por los perjudicados, mientras     traspapelan  los objetivos medulares    necesarios para la conquista de la liberación nacional y social.

A la par están quienes  aspiran genuinamente a la liberación  de los oprimidos, constituyendo   una minoría remando  contra una  situación impuesta por el imperio  y sus socios dentro del país,  fuera y dentro del gobierno e  instituciones, muchas veces a pesar de la predisposición, conciencia y voluntad,  sin  contar con las energías necesarias capases de hegemonizar  los  cambios estructurales en favor de los explotados, siendo malicioso no reconocer la  persistencia, presencia permanente y el sentido solidario de los accionares, sobreviviendo por encima de modalidades    ciertamente aisladas,     tendientes a intentar  compartir las mieles mencionadas anteriormente, no es casual, la clase  poseedora acumula  una larga experiencia  en  repartir migajas, huesitos sin   carnes   dejados  caer con desprecio de la mesa,  para ser disputados por quienes quieran recogerlos  sin importar sus orígenes políticos y sociales.

  No se trata   únicamente   de describir o enunciar las deficiencias, sino de brindar fundamentos y motivaciones para superarlas   por encima de una dirigencia pro régimen, política, social, sindical,   corrupta  mafiosa y   vende pueblo (igualmente    la empresarial)  actuando en nombre de quienes menos tienen.  Lo expuesto  requiere la transmisión  de ideas no siempre tenidas en cuenta,  entre ellas y sin ser la únicas -  cuando el pueblo cree en “si mismo” es posible hacer  la revolución,  concebida   como el comienzo  de una nueva historia, en la cual, los excluidos ya no luchan por su inclusión excluyente, sino  por la transformación del movimiento y la vida, en  un proceso de transformación histórica potenciado en las entrañas mismas del pueblo, donde el denominado líder  nunca es lo primordial, sino  una consecuencia, lo esencial en tanto pueblo,  es    la constitución del pueblo como pueblo,   nutriéndose de las experiencias pasadas y presentes – así mismo,  la historia  de la organización humana desde la sociedad primitiva,  ha sido  signada por  la lucha  de clase, los  cambios en uno u otro sentido  son  impulsados  por los intereses  materiales  de la clase dominante o  de los trabajadores y   si bien los individuos pueden cumplir funciones claves en momentos de la historia,  el cambio revolucionario depende de la “economía y las clases”, cuestión conducente a recordar uno de los planteos de Carlos  Marx (1818-1883) señalando: los  hombres hacen su propia historia, pero no como les plazca, sino  bajo circunstancias ya existentes  dadas y trasmitidas del pasado -   del mismo modo, es central  considerar al capitalismo como un sistema actuando en beneficio de los propietarios  de los medios de producción, explotando a quienes solo tiene su fuerza de trabajo para vender en el mercado,   dicha  fuerza  es la creadora de todas las cosas, aunque el valor de ese trabajo sea expropiado por los propietarios de los “medios de producción” a través del valor excedente  o  plusvalía, acumulada como capital.

Entonces, la dilatada espera del accionar  de los autodenominados lideres (actuando a  espaldas  de  las mayorías sociales) es un fiel reflejo de la conducta esclava, por suplantar el auto movimiento  por la  posibilidad de una convocatoria para defender los propios intereses, de modo que, no es libre quien se cree libre, sino aquel capaz de cultivar la “auto concreción histórica” y la creación de una subjetividad   libre en un curso de acción encarnando su propia liberación.

En los quehaceres  diarios nos topamos   con   el desarrollo del siglo XXI  vinculado  estrechamente a  la ciencia,  es en este  terreno y no en el discurso abstracto   donde se definen  los  destinos  - Carlos Marx en una de sus obras (los griundrisse escrita entre 1857-58 , durante la crisis económica del año  1957) considera a la ciencia como clave del desarrollo, habla del “intelecto en general” del  conocimiento social acumulado incorporado a la producción convirtiéndose en fuerza productiva inmediata, lo que antes era saber  disperso, investigación o técnica aislada, pasa a materializarse en maquinarias,  procesos industriales y de comercialización,  las diferencias entre países ya no se miden  solo por la existencias de recursos naturales o extensión geográfica,  sino por la capacidad de producción, organización y aplicación de conocimientos.

La mal llamada inteligencia artificial (IA) es  una nueva forma de tecnología destinada a reemplazar el trabajo humano y aumentar la tasa de explotación,  su basamento reside  en el conocimiento humano, depende de este,   sin tener posibilidad de  reemplazar la naturaleza imaginativa  de la inteligencia y saber.   Los datos y el conocimiento provienen de la actividad del ser humano,   el  conocimiento tanto como   las cosas físicas tiene un valor para la sociedad y el régimen,  “es material”  requiere de la  energía del trabajo humano  mental,  al igual  que el físico  son   creadores de valor,  por consiguientes    sus exponentes  son  proletariados,    partes   constitutivas   de esta clase   junto a   los  trabajadores tradicionales,  sin embargo,   las variadas  nociones opuestas tienden a   ocultar la lucha de  clases en pleno apogeo.   

En el recorrido  hacia el logro   de políticas por unas más justas e igualitarias, se desliza   el peligro de sustituir el análisis de los hechos concretos en el lugar concreto,  por la ideología en uno u otro sentido, evitarlo   requiere considerar la relación dialéctica  entre  las realidades   generales y las específicas de cada lugar, teniendo los pies en la tierra,   conociendo profundamente cada materialidad   a fin de lograr transformarla,   desechando la ilusión  del    fortalecimiento de la clase obrera como solución  de  todos los problemas,  por ejemplo, las dificultades    medioambientales,  las divergencias   entre    los intereses materiales de los trabajadores  del centro y la periferia y la propia lucha por la paz,   seguirán existiendo  incluso en el caso de derrotar  al neo liberalismo,  por ende,  resulta imperioso  definir    una economía al servicio de la vida  no   construida    por  llamamientos morales,   requiere del enfrentamiento con el   capitalismo, validando   las coincidencias  por  el logro de mejores condiciones de vida, sustentabilidad ecológica o  conquista de la paz,  sin anular    el conflicto fundamental entre el trabajo y el capital.

Sin bien existe una trayectoria hacia la resolución  en tiempo y forma de las falencias ideológicas  y políticas de los de “abajo” la dificultad persiste y se profundiza al calor de los acontecimientos (verdadero termómetro de las propias falencias)  fenómeno agudizado   con  la aparición   de masivos medios de comunicaciones como el teléfono   celular,  brindando minuto a minuto todo tipo de informaciones  orientando (entre otras particularidades) a  la desmovilización, desesperanza y  caos, haciendo centro en  el individualismo  y  defensa de intereses elitistas.   A la miseria económica con   su expresión más sentida “las  dificultades para alimentarse de modo adecuado diariamente”  con   el    aumento del hambre,   se  acoplan otras singularidades    repercutiendo en un mayor caos  social,  como los  bajos salarios,  falta de changas para subsistir,   cierre de empresas,  crecimiento de la desocupación,  la insuficiente llegada de mercaderías para los comedores escolares y los populares en diferentes barrios y localidades, el  flagelo de la droga,   aumento de la brecha entre las actividades realizadas de modo tradicional con las llamadas modernas,   asalto a los contenedores de residuos  en busca de alimentos  con la  participan de seres humanos y animales,    teniendo como resultado visible una mayor   desigualdad y   perdida de perspectivas  positivas  de vida.   

 Vivencias  secundadas  por  expresiones   observadas  en     algunos   desocupados, mal viviendo de la  ayuda social  (motosierra de por medio) como el tan repetido  “pero papa, el país no puede salir adelante  cuando los vagos no quieren trabajar, quieren vivir de arriba” y si no fíjate, cuando hay un feriado o alguna fiesta,  se gastan todo en asado, vino, cervezas y quien sabe que más,  viven de festicholas”  argumentos necios ya  conocidos, expresados por encumbrados  representantes de ideas burguesas y  repetidos por  una parte de los  carenciados – en tanto,    la histórica lucha en defensa de los derechos de la  mujer, suele en  oportunidades  no superar   las  denuncias  contra el machismo,    sin vincularlo  “ al patriarcado”  atacando   el efecto y no la causas – de modo  similar, dirigentes sindicales ante el cierre de las fabricas   expresan    “no lo esperábamos,  creíamos  que nunca nos iba a tocar”  e inmediatamente  por encima de la defensa de las fuentes de   trabajo, comienzan a reivindicar los buenos salarios recibidos, confundiendo su situación personal, de percibir  el salario más algo más por ser dirigente sindical, con la del conjunto de los trabajadores sin  llegar   a fin de mes – simultáneamente  algunas  organizaciones  ecológicas son  bancadas  económicamente por fundaciones u organizaciones no gubernamentales (ONG) generando una verdadera contradicción pues, los principales promotores de la contaminación planetaria son quienes les brindan el apoyo económico - todo  se conjuga   con la manifiesta alegría  de pequeños propietarios por la perspectiva cierta de no pagar indemnizaciones (aunque mucho de ellos nunca lo hicieron  por tener trabajadores no registrados) o  imponer a gusto y placer   horarios y modalidades de trabajo,  como si esto no alcanzara, se lanzan a fundamentar  la existencia de un inmejorable momento  para crecer  a consecuencia del bajo costo de la mano de obra y   la adquisición de  insumos importados   baratos, aunque nunca lo hallan utilizados   en sus emprendimientos,  verdadera mirada oportunista incapaz de  contemplar las reales posibilidades de compras por  parte de los consumidores.  

Lo expresado revela  a los integrantes  de la clase proletaria como los únicos capases  de defender sus propios derechos,    en esta lucha los aliados circunstanciales e incluso    permanentes   (con las excepciones del caso)  no toman partido en su defensa, lo hacen en el sentido contrario, dimensionando el apoyo a los lineamientos  de la clase burguesa, de ahí la importancia de evitar  enamorarse de los coloridos destellos   expuestos para que los incautos los visualicen y los hagan suyos.

Cuando los vientos huracanados originados en la  la situación general,   llegan con una increíble velocidad a las bases sociales y la discusión o no discusión por arriba se vive con   dimensiones propia  por abajo,  sumándoles   lo folclórico  de cada situación,  no alcanza con decir “y bueno para que lo botaron” o  “si lo botaron no se  quejen” demostrando solo la impotencia e  incapacidad para abrir caminos superadores, desdibujando el papel del enemigo fundamental de los pueblos,  haciendo recaer responsabilidades sobre una mayoría explotada, oprimida,  con hambre,   absorbiendo  minuto a minuto el bombarde  del  cerebro  con un cumulo de informaciones tendientes a desequilibrarlos y hacerlos carnes de cañón en beneficio de una minoría  neofascista (en nuestro caso periférica).

El necesario camino a seguir  no siempre es el más fácil, el más lindo,  el de las flores o los verdes azulados,   es el de   la  hermosa esencialidad   humana no actuando como  depredador, sino siendo solidarios   con el conjunto de  seres  humanos,  principio que demanda con urgencia  la   unidad y coordinación de accionares de los sufrientes y pensantes.

Remedijuanalberto.blogspot.com

 

 

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