domingo, 1 de marzo de 2026

 

 

Lucha de ideas y algo más

Juan Alberto Remedi

Paraná (Entre Ríos)

Febrero 2026

Las nuevas experiencias inseparables de las complejidades emanadas  de la vida, demandan una profunda comprensión relacionada  a la certeza que sin esta,  no se podría hacer referencias a las complejidades devenidas por ser consecuencias, no causa. Sin la vida, sin cuerpos comunicándose  y colaborando,  no hay inteligencia reflexiva, ni vida espiritual, tampoco conciencia.       

Con el mismo criterio analizar un régimen económico social determinado, requiere ubicar los intereses económicos y políticos  representados y defendidos.  Considerando   la concepción materialista de la historia,  el factor determinante de la misma recae en la producción y reproducción de la vida, por ende, la visión del factor económico como único determinante convierte dicha tesis en una frase abstracta y absurda. Si  bien la situación económica es la base, se desarrollan en su entorno fuerzas políticas, lucha de clases, teorías políticas, jurídicas, filosóficas, religiosas,  ejerciendo influencias y determinando en muchos  casos las formas de manifestación, dinamizando innumerables acontecimientos, entre los  cuales, resalta por su importancia actual,  lo ocurrido en  la República Bolivariana de Venezuela desde la irrupción de Hugo Chávez.

Un interesante intercambio de opiniones con pares en lucha me posibilita   una vez más,  abordar un tema nada sencillo para quienes hemos apoyado y apoyamos la gesta Bolivariana, íntimamente ligada a la Sanmartiniana. No se trata entonces de esconder la cabeza bajo la tierra, ser cándido en las consideraciones  o sacar a relucir la famosa  e ilusoria vara medidora de revolucionarismos, sino de aportar al torrente colectivo en busca de acercamientos a las  verdades siempre relativas, siendo consiente de los peligros acarreados  por los conceptos vertidos  sin participación directa en los acontecimientos. 

Posiblemente sea acertado recordar que (tras la eclosión de la crisis en 1983 a raíz de la destrucción en menos de una década  del modelo de bienestar social  construido en los 70 se agudizaron las contradicciones económicas, políticas y sociales, potenciando las  condiciones para el levantamiento popular  de  (1989) “Caracazo” de manifiesta posición  contra la oligarquía interna  y su socio el imperialismo Yanqui, haciendo trizas la noción de pueblo como expresión del consenso social y legitimidad de la institucionalidad  existente, acelerando  la participación de militares como sujetos políticos, desde las rebeliones  militares del 4 de febrero y 27 de noviembre  de (1992)  lideradas por Hugo Chávez.   Tras su derrota,  hizo un llamado a deponer las armas siendo encarcelado   por tres años, una vez en libertad  lo recibió  Fidel Castro y viajo más adelante a la República Oriental del Uruguay, sin lograr entrevistarse con el gobierno de turno (al menos públicamente) reuniéndose en  cambio  con el Movimiento Nacional Tupamaros.

El abocarse a una campaña electoral  enarbolando la figura del libertador Simón Bolívar (agenda  alternativa Bolivariana 1997) resulto todo un acierto en la senda de lograr una democracia más radical, enfrentándose de modo parcial a la burguesía auspiciante  del modelo neo colonial y dependiente  enfocado contra la vida del pueblo. Siendo electo presidente en (1998) acompañado por las izquierdas, movimientos sociales y la  burguesía nacionalista se orientó a la construcción de otro modelo de poli clasismo y  convocatoria de reforma constitucional, reivindicando la llamada “tercera vía” o capitalismo humano, impulsada en esos momentos por Tony Blair, al compás de perfilarse como constructor colectivo.

La puesta en marcha del procedimiento  constituyente  en (1999) convocando a amplios sectores populares  insinuaba intenciones  opuesta al status quos existente, el funcionamiento  a modo de  asambleas   expuso una conducta de avanzada, exigiendo (entre otras reivindicaciones)  democracia participativa, redistribución de riquezas, satisfacción de necesidades populares  en lo referente a salud, educación, viviendas y aumento de salarios, fortaleciendo las intenciones de cambios. La gestión se desarrolló  en concordancia con su nivel de saberes y conciencia, no obstante (desde el punto de vista   de los trabajadores manifestó claras limitaciones ideológicas)  opinión no invalidante de los aportes a la integración regional y el llamado a la construcción  del socialismo del siglo XXI, siendo  un innovador, brindo un aire fresco a toda la región, a los partidarios de la liberación nacional y social del yugo imperial, conformando un  acto sin precedentes.

Entre los intentos de resolución de las contradicciones  emerge  en parte de la  sociedad un acontecimiento no menor,  a partir de la evolución  constituyente, la ley de tierras y el manejo de la estatal petrolera (nacionalizada pero  funcionando como una empresa privada)  iniciativas nada simpáticas para la burguesía nacionalista que,  opto    por alegarse   y conspirar contra el gobierno.  Amparándose en la patronal empresarial Fedecamaras, la burocracia de la central de trabajadores, militares opuestos y financiamiento Norteamericano, se lanzaron al golpe de estado del (2002) separando al presidente del poder entre los días 11y 13 de abril, retomándolo gracia a las masivas movilizaciones populares y  de militares leales, detonando   una singular proclama, la “oligarquía jamás volverá a gobernar Venezuela” en adelante gestiono la mayor expresión de fusión política entre el pueblo y  gobierno  asumiendo la denominación de “Chavismo”- desde entonces, algunas parcialidades de izquierdas dejaron de acompañarlo, en tanto,  la base social anti chavista se cristalizaba en la clase media y los segmentos más ricos de la sociedad. En la vorágine del movimiento se verifica una conducta destacable en la creación de instituciones autónomas de unidad regional como, la Alianza Bolivariana  para los pueblos (ALBA) y de Comercio de los pueblos (TSP) en (2004) siendo además convocante y participe  junto a otros dirigentes del encuentro regional masivo realizado en Argentina en (2025) el histórico No al área del libre comercio de las Américas (ALCA).

El haber perdido el apoyo de un sector de la burguesía no fue gratuito y genero dificultades adicionales relacionadas a la búsqueda de una forma sustitutiva del flujo de la renta en favor  de la “acumulación burguesa” en medio de una economía basada en la importación, profundizando por un lado  las dificultades de la llamada “Revolución Bolivariana” y por otro, el tránsito de manera no explicita de dos caminos, a saber: con la fusión de Chávez y el Chavismo comienza la construcción del poder popular fomentando las organizaciones de bases con la idea del “poder comunal” del estado comunal, nunca desplegado en toda su dimensión – e inicios de acciones no públicas  del diseño económico de la revolución  impulsando la creación de “otra burguesía” y proyecto de país contenido en la constitución  de (1999) reflejando una forma de poli clasismo.

La actividad de la nueva burguesía no tardo en evidenciarse (a modo de ejemplo) en la crisis bancaria del (2009) donde  militares y allegados al gobierno aparecieron como dueños de bancos, mientras comienza a verse   como peligroso al “poder popular” en vías de radicalización desde la convocatoria de  (2005) para darle a la revolución el carácter de “socialismo del siglo XXI” de raíz Bolivariana, alentado por la producción de tres millones de barriles diarios de petróleo,  diversificación de la agricultura, fomento de construcción de viviendas populares, creación de Tele Sur y la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR). Su acción de gobierno entre (1998 -2012) fue prolifera en lo electoral ganando cuatro elecciones   presidenciales directa y dos referendos nacionales obteniendo  entre un 56% y 60%  de los votos emitidos, perdió solo una elección por la “reforma constitucional” impidiéndole la   reelección indefinida. 

En el transcurso no faltaron los perritos falderos internos y externos mostrándolo como un dirigente inequívoco portador de la salida no solo para Venezuela sino para  la región toda, concordando con la parcialidades reaccionarias en el ataque a la reflexión crítica de pares y no pares, desconociendo su terrenidad en la dirección de una evolución con métodos caudillistas,  en medio del bloqueo económico de parte de occidente (EE.UU) ineficiencias de empresas estatales y motorización de importantes reformas, sin afectar en la medida de lo requerido la esencia de régimen “la propiedad privada de los medios colectivos de producción” sin ponerlo bajo control  obrero  y sin establecer el poder político de abajo hacia arriba. Con la voluntad independentista y lanzamiento del socialismo del “siglo XXI” de  raíz Bolivariana”  desde el año (2011) enfrenta una enfermedad  falleciendo en el (2013).

Seguramente los métodos caudillistas en algún modo impidieron la ampliación de las alternativas hacia la sucesión  y el despliegue de un mayor debate en lo interno del movimiento,  trabajadores, comunidades y sociedad. Su remplazante  Nicolás Maduro, con importantes experiencias acumuladas no estuvo a la altura requerida para asumir la dirección del curso poli clasista, signada por la confrontación entre dos proyectos y castración de las autonomías del poder popular  convertidas en correa de trasmisión  del gobierno y el partido socialista único de Venezuela  (PSUV) desdibujando la potencialidad revolucionaria inicial,    generando cansancio popular manifestado en las elecciones del (2024). 

Es importante la visualización de la base social Chavista entre los años (2002-09) en lo fundamental popular, acompañado por un segmento de clase media baja -  la oposición en cambio se apoyaba en la clase media alta, profesionales con altos ingresos económicos y la burguesía latifundista, posición cambiante en la medida de definirse  en favor de la creación de una “nueva burguesía” permitiendo a una capa de clase media empresarial asociada  a los negocios del estado y nuevos propietarios de tierras, pasar a ser parte de la base social del Chavismo, al compás, los golpes al proyecto popular generaron  el paso de sectores del pueblo hacia la oposición de derecha.

Ya sin la presencia  física del comandante Hugo Chávez, el nuevo presidente gana las elecciones de (2013 y 2018) mientras la oposición logra el manejo de la asamblea nacional. Los acontecimientos conducen a reconocer la imposibilidad de explicar los resultados electorales (2014 -2024) sin conservir el surgimiento del  Madurismo  diferenciado del chavismo, apoyado por la clase media y alta burguesía, pese a que ambos proyectos políticos expresan la idea de conciliación de clases.

Entre los años (2014-2018) el presidente se concentra en aplastar las  representaciones políticas de derecha interviniéndolas y estas toman el camino de las insurrecciones callejeras, poniendo en prácticas métodos inhumanos de asesinatos a  dirigentes populares de base, hasta llegar a quemarlos vivos, en el ínterin, conociendo las facetas corruptas y mafiosas de la casta reaccionaria,  motoriza una  labor de cooptación con el objetivo de alentar su abstención electoral, funcional al ocultamiento de su propio debilitamiento.

Así mismo, después de las elecciones del (2024) sin decláralo decide  alinear todos los esfuerzos en  la consolidación  de la “nueva burguesía” desmontando el proyecto popular sin abandonar la narrativa política  y manteniendo del nombre de alguna institucionalidad  en función de no hacer tan evidente la ruptura, iniciando otra fase por intermedio del acuerdo ínter burgués entre la    vieja y nueva burguesía.  La confiabilidad necesaria para lograrlo  se cimentó en la decisión de intervenir los partidos políticos de izquierdas , PTP, Tupamaros,  partido comunista, e imposición de nuevas normativas  contra las organizaciones sindicales, las movilizaciones y el derecho a opinar, coincidente con el periodo de restablecimiento  de relaciones con Washington, con destacada    participación de Delfi y Jorge Rodríguez, Diosdado Cabello  y Padrino López.

Esta línea de acción tiene antecedentes en el año (2021) con la participación de Delfi Rodríguez como invitada especial en  la reunión anual de la patronal empresarial “Fedecamaras”-  consolidándose a partir de la guerra de la Organización del Atlántico Norte (OTAN) y la  Federación Rusa en territorio Ucraniano - a pesar de las sanciones Venezuela pasa a ser un actor confiable para Estados Unidos, profundizándose al mismo tiempo el desvió del flujo de recursos estatales en favor de la acumulación burguesa, golpeando salarios, condiciones materiales de vida de la población y naturalmente quitándole apoyo electoral.

El transcurrir  puso al descubierto falencias económicas,  verificando en un brutal deterioro del salario nominal, caída de la producción petrolera a consecuencia del bloqueo imperial e insuficiencias de las empresas estatizadas, secundada por la   híper inflación. En lo político se constata en la división y alejamiento  del bloque de ministros pertenecientes al partido comunistas,   Incapacidad de dialogo, ruptura con fuerzas políticas y gobiernos de la región llamados progresistas, el éxodo de la cuarta parte de la población, bolsones de clientelismo político en el reparto de alimentos  y corrupción en segmentos dirigeciales,  conducentes al aumento del descontento y pasividad política. Lo sobresaliente anida en el fortalecimiento  del modelo de acumulación rentista en  ambas administraciones, en este sentido, la crítica al imperialismo y la economía dependiente neo colonial, no alentó  un capítulo de superación del productivismo petrolero ubicado en la base de la relación económica con el imperio.

Independientemente  de las expectativas creadas para el pueblo y los partidarios de la liberación nacional y social, las perspectivas publicitadas quedaron a medio camino  (a pesar de la voluntad de algunos para hacerlas triunfar)    cuestión enmarañada carente de salida alguna sin ubicar y analizar los acontecimientos desde el punto de vista de los trabajadores, dentro  de una terrible ofensiva imperial,  con avances de gobierno  neo fascistas en la región y el mundo, coexistiendo con el derrumbe de la unipolaridad y paso a la multipolaridad  a nivel internacional  en un contexto de crisis sivilizatoria. No se trata entonces de ser más bueno que malo o a la inversa,  de estar en consonancia o no con los fabulosos adelantos de la revolución científico técnica  u oponerse a todo lo ocurrido, sino de algo mucho más simple dentro de su complejidad “considerar los intereses económicos y por lo tanto políticos  expresados y desarrollados.

 

Concentración de fuerzas militares e intervención armada ---

La intervención armada directa en el hermano pueblo Venezolano y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cecilia Flores, se relaciona con las acciones imperiales en  el continente y la nueva estrategia de defensa del pentágono  dada a conocer el día 23 de enero  por él  presidente Donald Trump, después de una semana signada por la crisis trasatlántica más grave desde la creación de la (OTAN) en (1949) -  la actual visión imperial no concibe aliados o enemigos permanentes, solo  prima la ley del más fuerte  y la defensa de los llamados intereses propios lejos de sus fronteras, no se trata de un documento técnico neutral, sino de un dispositivo estatal en pos de garantizar la reproducción ampliada de las condiciones materiales, territoriales e ideológicas  de acumulación capitalista en un marco de crisis estructural.  Sobre lo  particular, la guerra aparece como  la violencia organizada acompañando y estructurando los procesos de acumulación, sin constituir una anomalía del capital, sino uno de sus mecanismos  históricos de creación y reorganización.

Sin concebir estos elementos y otros semejantes no se logra entender en toda su magnitud la acción violatoria de la soberanía  del pueblo Venezolano o el paso del bloqueo inhumano a Cuba  a su estrangulación sin miramientos, generando  un salto “cualitativo”  hacia un ataque quirúrgico   y persecutorio en lo financiero y comercial, refrendando que el objetivo central fue y es Cuba socialista, tensando por lo tanto, la actividad de los revolucionarios Cubanos reivindicando la postura de dignidad, firmeza y radicalidad (por sobre los fanatismos) como rescate de las raíces de la revolución y sus ideales heredados  de José Martí, Fidel Castro y el Che Guevara, reivindicando lo de “patria o muerte” venceremos.

Superando el desconcierto inicial por la eficaz labor desinformativa y guerra psicológica del capital financiero concentrado, el observatorio de medios “Cuba Debate” irrumpe con opiniones sobre lo ocurrido, afirmando no ser solo un episodio militar, sino una acción  de múltiple dominio (tierra, aire, mar,  espacio y ciber espacio) donde la fuerza física, el ciber espacio, el espectro electromagnético y una campaña de manipulación informática  de saturación, operaron como armas de desorganización de la capacidad  defensiva del estado, condicionando la percepción pública y reduciendo los costos políticos de la agresión. La segunda fase  en pleno desarrollo  se centra en la disputa  por el control del relato  a través de narrativas contradictorias y una campaña de influencias políticas e ideológicas, combinando  guerra ideológica y cognitiva (mente y conciencias como espacios de operaciones) con el fin de sembrar discordias,  confusión,  para  deslegitimar y dividir al gobierno.

La idea del gobierno en manos de  Trump   es parte del embrollo   mencionado,  en realidad continua la guerra y condicionamientos a Delfi Rodríguez, en tanto,  se proponen minar la moral y eficacia de los luchadores, dar apoyo a acciones encubiertas y empeños tácticos dela Central de inteligencia Americana (CIA) y el pentágono, incentivar y coordinar la subversión interna en favor de otros tipos de medidas (políticas, económicas y sociales)  para seguir apoderándose el petróleo y minerales estratégicos. Lo ocurrido representa un giro en las tácticas de guerras con consecuencias inmensas  por su ilegalidad y  utilización de nuevas tecnologías,  marcando una nueva fase de  guerra y dominación.

Todo converge en la existencia de una situación interna confusa donde en nombre de la autonomía el gobierno, emergen hechos a considerar, como la reciente aprobación  de la ley orgánica de hidrocarburos, suplantando en lo fundamental la sancionada en (2006) derogado  el artículo 151 de la actual constitución,  donde se especificaba  que las controversias serán decididas por los tribunales competentes de la república,   en conformidad con sus leyes, sin que por ningún motivo  ni causa puedan dar origen a reclamos  extranjeros. Se evidencia una medida tendiente a disminuir la exclusiva competencia de la república en la explotación de hidrocarburos,   posibilitando una progresiva privatización de la industria, se  le acopla la preparación de una nueva “ley laboral” con intenciones de hacerla funcional a la oligarquía interna y exigencias imperiales, mas   la negativa de “Fedecamaras” de aumentar los salarios dejando en claro su poder e influencias.

Aunque ya lo he planteado en  otras publicaciones,  creo necesario insistir en algunos lineamientos sobre seguridad nacional,   donde el territorio aparece no únicamente como un espacio geográfico sino como precondición material  de la producción social, entendida como un espacio a ser defendido  en su totalidad, población, fronteras, rutas marítimas, espacios aéreos, dominio cibernético, y espacio extra terrestre.  Representando una novedad estructural desplegada como función  permanente del mantenimiento del entorno  material de la valorización del valor, constituyendo un dispositivo estatal de gestión de las crisis, articulando militarización, finanzas públicas y endeudamientos  con administraciones políticas hegemónicas, aspirando no solo a la organización y fortalecimiento del aparato militar, sino a  la  estructuración de un “sentido común”  funcional, donde el tema  de consensos no es solo una cuestión ideológica, sino un verdadero “agenciamiento de la subjetivación” con el objetivo de gobernar no solo conciencias, ideas, sino conexiones, afectos, cuerpos y deseos,   su  proyección histórica no radica en una guerra total inmediata  ni el colapso abrupto del orden internacional, sino en  la normalización  de la guerra como condición permanente, convertida   en principio inmanente  de la organización social.

La reiteración no es casual pues, en los colectivos  e  individualidades en lucha,  se suele actuar, pensar y proponer con una visión no concordante  con las realidades en curso, no por  voluntad, en todo caso, por la insuficiente asimilación de las mutaciones operadas en el régimen, afectando  de ultima a la necesaria movilización y coordinación de accionares.

 

El reciente  ataque a IRAN --- Por parte de Estados Unidos e Israel confirma lo expuesto.  Es  interesante detenerse en una singular opinión bridada por el  presidente Norteamericano “no entiendo porque  Irán NO SE RINDE con la fuerzas militares que he desplegado para atacarlo” -  no es casual,  su estrecha  mirada no le permite considerar que,    Irán  no es   un país Árabe, sino una cultura Persa  con tres mil años de historia con enormes riquezas deseadas por occidente,   permitiendo  hablar del Chiismo Iraní no  Árabe.  Este Chiismo  bajo la dirección de   Jomeini,   busco   la independencia nacional justa y respetuosa,  con un sistema democrático pluralista dentro de una constitución aprobada  mediante referendo  por el pueblo en (1979)  chocando frontalmente  con la ceguera occidental de reducir la abstracción democrática a la lógica dictatorial  del valor, surgida    en Europa en el siglo XVII,  en la  democracia Iraní el líder supremo es el “Ayotala”  responsable   de asegurar  la independencia y la justicia esencialmente antiimperialista  e internacionalista.

 Desde la creación el primer consejo de la revolución Islámica ( noviembre 1979)  hasta el noveno presidente  Masoud Pezesh Kian,  se han manifestado varias líneas socio económicas  y socio políticas,  oscilando entre el liberalismo tímido y una planificación estatal respetuosa de la propiedad privada, ninguna socialista en el sentido de socializar las fuerzas productivas, presentando   la democracia Iraní como más progresista y humana en relación a la expuesta  por Trump, Milei y Netanyahu, aunque en ocasiones,  como en el  presente,  se impongan  intereses antipopulares.

La guerra de agresión contra  Irak (1980-1988) aparece como el primer  intento desesperado y  salvaje de destrucción  de Irán  y el Chiismo Persa  capaz de entender  la ciencia   como un arma de liberación de los pueblos, no como parte del capital constante para acelerar la realización de la plusvalía  y ganancias,  la pretendida   modernización occidental  desde (1953) se presenta en el año (2009) como libertad sin Hiyad, apareciendo  en  el (2012)  el problema real: negándole  la posibilidad de tener energía nuclear  con fines  productivos  y sociales.

Venezuela, Cuba e Irán,   ubicados en  geografías distintas, enfrentan a un mismo enemigo poderoso en lo económico y militar, tratando por todos los medios  de  no perder la hegemonía alcanzada.  El  régimen  “capitalista” en su etapa de senilidad ha potenciado las agresiones de todo tipo a fin de no perecer. Por lo cual, es indispensable la solidaridad con los pueblos atacados y las  exigencias de   paz.

Remedijuanalberto.blogspot.com

 

jueves, 29 de enero de 2026

 

La incertidumbre y el caos signando  el presente

Juan Alberto Remedi

Paraná (Entre ríos)

Enero 2026

Como si fuese un sueño, aunque no lo sea,  en un panorama indefinido donde sobresale la incertidumbre y el caos, se marcha hacia el fin de la colaboración internacional entre estados y la imposición del sálvese  quien pueda,  secundado por la posible desaparición de los organismos de carácter mundial surgidos luego de la segunda guerra mundial y el emerger  de nuevas instituciones sustitutivas.

El emocionante  camino de   la  luchas de ideas,    necesariamente conduce   a valorizar la gesta revolucionaria  de octubre  en Rusia (noviembre  1917) inaugurado la narrativa ideológica del siglo XX  con    la aparición de  izquierda encausando el  ideal  comunista y   la visión de un nuevo mundo.  En tanto,   la derecha como fuerza opuesta,  evoluciono durante más de 30 años a partir de la confrontación  capitalismo socialismo, atravesando  el desarrollo  del fascismo clásico originado  en Italia con Benito Mussolini (1919)  desplegado luego en Alemania.  El régimen como tal,    alentó  el avance de las potencias industrializadas utilizando la fuerza política,  económica  y militar en defensa de   la acumulación capitalista y el estado burgués, mientras la izquierda batallo en favor de los trabajadores y la liberación de los pueblos.  Sin embargo,  en la actualidad ese movimiento  tradicional derecha izquierda  se ha desdibujado  y convive con  una variante entre el capitalismo unipolar y el multilateralismo no liberal, en cuyo marco  se conjugan una serie de intereses contrapuestos ubicando  en primer plano la cuestión “hegemónica”.

Si bien en  diferentes momentos expuse sobre  el tema,  reitero un concepto clave a fin de llegar a entender en profundidad sus múltiples  facetas, ser “la expresión del sistema y del propio desarrollo de las fuerzas productivas”  ya sea en el ínterin de la dinámica Británica  (1815- 1914) y Estadounidense- Británico (1945). Cobija  una dimensión material basada  en el poderío de las capacidades económicas, tecnológicas y militares, comprendiendo en lo  económico   la producción ampliada, finanzas y  comercio,   generando  en conjunto el concepto de “ideas dominantes”  siendo en definitiva la  unidad del poder material, ideologías e instituciones, sin limitarse  al poderío relativo de una potencia o grupo de clase dominante,  ambos íntimamente relacionados.

 

 

 

Todo indica la necesidad de  detenerse en el  análisis   de los elementos definitorios de un “orden particular”  tales como,   la institucionalización de la  distribución de poder, existencia de elementos geopolíticos determinantes en un momento dado, implicando  la aparición   de determinadas instancias  estatistas,    conexión  entre  fuerzas sociales y materiales,    ejercicio del  arbitraje y administración del uso de la fuerza como elemento disciplinante,  la constitución de “legitimidad”  anclada en aspectos materiales y simbólicos,   involucrando    el  orden   entre   un modelo de producción dominante  vinculado   a un ciclo hegemónico  dentro de un sistema.

Con el fin de la transición (1914-1945) atravesado por grandes disputas  inter imperialistas expresadas en la primera y segunda guerra mundial (1914- 1918) (1939-1945) respectivamente, se inicia  otro momento  internacional,   delineado  en la conferencia de Yalta (1945) con la participación  de los presidentes de Estados Unidos, Reino Unido  y la Unión Soviética, marcando el inicio de la guerra fría – la conferencia de Postdman (1945)  entre  Estados Unidos, Reino Unido y la Unión Soviética, acordando  entre otras  cuestiones la división de Alemania  - El encuentro de Bretton Woods (1944)    designando al dólar como moneda de reserva  con respaldo en oro,   creación del Fondo Monetario Internacional (FMI)    Banco Mundial (BM), organización de las Naciones Unidas (1945)   el acuerdo general sobre aranceles aduaneros  GATT  (1947),  centrando  su  poder en Estados Unidos, acompañado por el Reino Unido, grupos dominantes de Europa occidental (Francia-Alemania) y Japón,   las oligarquías periféricas ligada a la oligarquía global, conformando  el llamado primer mundo, el segundo mundo como  contraparte,  estableció   un poder bajo la mirada de la Unión Soviética, el pacto de Varsovia y China.

Frente a los dos polos de poder aparecieron  “terceras posiciones” o  proyectos autonomistas  conocidos como “tercer mundo”  expresados en la conferencia de “Bandung”  realizada en Indonesia (1955) y el movimiento de los países  no alineados  (MNOAL) gestado en la conferencia mencionada y formalizado en la primer cumbre de Belgrado (1961) impulsando la coexistencia pacífica,  respeto a la soberanía e integridad de los pueblos,   democratización de las riquezas y el poder a nivel global -  en el ínterin,    la guerra fría y la bipolaridad funcionaron como categorías de dominación en el análisis político y estratégico entre los años (1947-1991) aportando a la  invisibilizacion de  las  olas revolucionarias periféricas  durante la transición (1914-1945)    originando  además, aspectos medulares para  entender la tensión  abierta en el siglo  XXI y el ascenso de China.

La crisis  de  acumulación de los (70) produjo transformaciones como,  el ascenso de Europa Occidental y Japón, la impronta del Mayo Francés y el Cordobazo  Argentino,   retirada del amo del norte de Vietnam,   las revoluciones de países dependientes  (tercer mundo) acompañado de la caída del patrón  dólar oro (la actuación del dólar liberado del oro)  reiterando  el poder hegemónico Estadounidense asentado en la fuerza militar a través de la  Organización del Atlántico Norte (OTAN)   y  los petrodólares surgidos por  la alianza de Washington y las monarquías del golfo, apalancando   las redes financieras planetarias,    acumulación flexible y

 

 

aparición  de Asia Pacifico  como polo dinámico de acumulación.   La hecatombe del campo socialista  Europeo, con  la disolución de la “Unión Soviética (URSS) entre los años  (1989-1991) repercutió de modo extraordinario alentando el despliegue del Neo Liberalismo”  (globalización o internacionalización de la economía)   bajo el programa del “Consenso de Washington” priorizando   el capitalismo    financiero y  la incorporación progresiva  de China  al orden impuesto por el capital financiero concentrado.

A la transnacionalización  productiva,   financiera y en  algún grado cultural,  le correspondió  una dispositivo acorde a la  nueva acumulación de poder político dirigiendo la fase en curso,  evidenciando  la imposibilidad de  abordarla   solo por la potencia Norteamericana.  Sobre su base  y junto al Norte  global se construyó  un andamiaje de institucionalidad,   fortaleciendo   algunos organismos multilaterales como él (FMI) (BM)  la organización mundial del comercio (OMC) establecimiento de  tribunales internacionales como el centro internacional de arreglo de diferencias relativas e inversiones (CIADI) y el surgimiento   del grupo de los 20 (G 20) en (1999) intentando sustituir al grupo de los siete (G7)  dando como resultado el   debilitando  las soberanías   y la desnacionalización progresiva de los estados.  

Dicha  institucionalización tras nacional  agudizo  los mecanismos de subordinación y desarrollo desigual, aportando a la consolidación de los monopolios tecnológicos, comerciales y financieros del norte global,  control de los recursos naturales, producción  de armas de destrucción masiva,   potenciación de los medios masivos de comunicación  (reflejo  fehaciente  del modo en que opera  de   la ley del valor)  fomentando al unísono,   grandes acuerdos de comercio e inversión como, el tratado de libre comercio de América del Norte (TLCAN) en los años (90) y  libre comercio de las Américas (ALCA), lanzando a la    entrada  del  nuevo siglo   acuerdos regionales  de alcance mundial  como,  el tratado transpacífico (TTP) y el trasatlántico (TTIP) a su vez,  los gobiernos de izquierdas y progresistas de América Latina impulsaron la integración regional a través de diferentes iniciativas.

Luego de la crisis unipolar   (2008-09) con epicentro en Estados  Unidos y occidente,  tras 10 años de desarrollo da a luz una nueva realidad  multipolar mostrando los límites y contradicciones  de la hegemonía Estadounidense,   concordante  con  la manifestación  de  los (BRICS)  en el (2009)   iniciando el  paso del mundo unipolar al multipolar,  realidad  integrada  no únicamente por “mercados emergentes” sino por “potencias emergentes”  sobresaliendo  China como gran rival  de occidente   (en medio de la  combinación de una profunda crisis hegemónica avanzando hacia el caos sistémico)  secundado  por el  estableciendo de concordancias   Euroasiáticas con tendencias contra hegemónicas  con  un relativo papel de la federación Rusa y   la  creciente insubordinación del Sur global  e  impulso de nuevas instituciones multilaterales Sur- Sur.

El comienzo de la guerra civil en Ucrania en el año (2014)  define  un momento clave en la crisis de reestructuración,  acompañada    por    la realización de la séptima cumbre de los (BRICS)  el 

 

lanzamiento  del nuevo banco de desarrollo y el fondo  de reserva y contingencia del bloque (dos instrumentos  orientados a  disputar el poder financiero mundial)  gestándose en (2015)  otro importante jalón  con la fundación  de la “unión económica Euroasiática” promovida  por   Rusia, seguido en el   (2020)  por el   mayor acuerdo comercial  del Asia Pacifico  la “asociación económica integral”  (RCEP)    entre, China,  Japón, y Corea del Sur- en tanto Estados Unidos  impulso  el bloque  económico Indo Pacifico (IPEF) con   Japón y otros once países.  Este  conjunto de iniciativas  devenidas de   la “crisis de hegemonía” estructuran  un  reagrupamiento  global  marchando  hacia un nuevo equilibrio.

 El momento más agresivo  de Estados Unidos  y occidente  se asienta en las más de 900 bases y asentamiento militares diseminados lejos de sus fronteras, el desarrollo de guerras hibridas  con  proyección de poder,  medidas coercitivas unilaterales, guerra de información,  manejo de la mente humana, nuevas formas de vigilancia y el uso del lawfare en la deslegitimación de   disidencias, convirtiendo a   la fuerza militar y  los métodos híbridos   en lo  primordial   dentro de una actividad  híper imperialista realizada  a una híper velocidad, ejemplificado  en   el ataque al gobierno y pueblo venezolano para secuestrar al presidente Nicolás Maduro y su esposa   (3 enero de  2026) realizado  al mismo tiempo en que la aviación Francesa y Británica bombardeaban el Sur de Siria y una semana después de los  bombardeos de  aldeas en el estado Nigeriano de Sokoto.   Se verifica  en el contexto,  la existencia de un nuevo estado de ánimo en el Sur Global, abriendo espacios en países  Africanos  y Asiáticos para   avanzar  en su soberanía,   como en el caso  de  la región del Sahel con   la alianza de  los estados   (AES) integrada por Burkina Faso, Mali y Nigeria, imponiendo  un camino de optimismo para los partidarios de la liberación nacional y social y la proyección  de  las ideas socialistas como perspectivas ciertas de futuro.

Las  parciales consideraciones   aquí volcadas se vinculan estrechamente con el reconocimiento de la existencia de la contradicción fundamental del régimen dada entre  el trabajo y el capital (perdurando mientras este  exista)  de ella se desprenden otro conjunto de dicotomías secundarias, generadas justamente por el régimen económico social mencionado.

 

 Futuro aun no vislumbrado en toda su dimensión -- 

 Luego de la reunión de los presidentes de Estados Unidos y la Federación Rusa (Anchorage agosto 2025) el alto el fuego (relativo) en Gaza (octubre 2025) y el secuestro del presidente Venezolano y su esposa (enero 2026) se percibe el desarrollo  de un  nuevo reparto del mundo a  ser confirmado  por el futuro encuentro de Donald Trump y Xi Jimping. En este sentido la única información disponible es el mapa publicado por el analista Ruso Andrei Martyanov, de estrecha relación con el ejército Ruso,  donde el mundo aparece dividido en tres zonas de influencias.

Hasta ahora gran parte  del planeta estuvo en manos  representantes del sistema  como,  el grupo de los cinco (G5) o (G6) (G7) y (G8)  compuesto hasta hace poco tiempo por Alemania, Canadá,  Estados Unidos, Francia, Italia, Japón, Reino Unido y Unión Europea, su pérdida de preponderancia   conduce al  decaimiento  del  imperio  Británico y Francés,   al reemplazo del grupo de los siete (G7) por un agrupamiento conformado por China, Estados Unidos,  India y Rusia, de modo similar, la Organización del Atlántico Norte (OTAN) marcha hacia su disolución en  (2027) o antes, dependiendo de los acontecimientos en Groenlandia, mientras la Alianza (AUKUS) entre Australia, Reino Unido y Estados Unidos tampoco lograría sobrevivir, al igual que   la propia Unión Europea (UE).

Se conjuga un momento donde algunas estructuras tienden a desaparecer y otras dan   señales de vida, entre las cuales se perfila la fuerza expedicionaria inter ejércitos (JEF) algo así como una nueva (OTAN) pequeña,  encabezada por el Reino Unido, con la participación (entre otros)  de Dinamarca, Finlandia, Polonia y Rumania, funcionando como una federación entre las potencias  Alemana   y Rusa -  Arabia Saudita fomenta un acuerdo  con Paquistán, Turquía, Egipto y Somalia -  por su parte  los Emiratos Árabes Unidos ya ha convenido    con facciones Sudanesas, Libias y Somalíes, acercándose  a Israel -  África no es la excepción,  el pacto  de los Estados del Sahel son  los  únicos  que cuenta con el apoyo de China y Rusia -  en América Latina intentan  que la Alianza Bolivariana de los Pueblos de nuestra América (ALBA) sea reemplazada por una coalición  alrededor de Argentina y Chile junto a otros  países dependientes  de Estados unidos.

 Según el mapa publicado,  la esfera de influencias de Estados Unidos abarcaría desde Groenlandia hasta la frontera Ártica, América Latina y el Caribe – la de Rusia, toda Europa incluida Gran Bretaña, el norte de África, Turquía, el Cáucaso, el Sahel Africano y las islas de Noruega del Norte – la de China, Mongolia, las dos Coreas, Japón, Filipinas, todo el Sudeste Asiático, Australia, Nueva Zelanda, India,   Pakistán, la Península Arábiga y la mayor parte de África.  Las mutaciones podrán ser o no las expresadas por la presencia de    las influencias  dinámicas  de múltiples factores   y   la imposición de correlaciones de fuerzas en uno u otro sentido.  Sin embargo una cuestión  es clara, se  producen  a gran velocidad y no siempre  son visibilizadas por los diferentes analistas,  expositores o fuerzas políticas,  en los espacios,  tiempo y formas impuestos por los aconteceres.

De ser así,  como una historia repetida,  nuestro país con la administración Mileista y el   poder real ejercido por Washington,  seguirá  ubicada con los sectores más retrógrados (en nombre de la modernidad) así lo demuestra (entre un cumulo de otros  hechos) el intento   de  aprobar en el congreso nacional una “ley laboral” orientada contra los trabajadores y en defensa de los empresarios, generando la perdida de los derechos adquiridos  a través de grandes  luchas y derramamiento de sangre de los explotados, retrocediendo  a condiciones laborales del siglos anteriores.  Para frenar semejante violación no alcanza con un paro dominguero, se trata de ganar las calles con o sin la burocracia sindical entregadora y defensora del régimen vigente.

Remedijuanalberto.blogspot.com

sábado, 27 de diciembre de 2025

 

 

La realidad  por encima de los dioses prefabricados

Juan Alberto Remedi

Diciembre 2025

Paraná (Entre Ríos)

 

El andar del ser  secundado  por  la  contradicción trabajo capital,    inherente al  régimen económico social preponderante,  genera   otras dicotomías  manifestadas  en  espacios y tiempos históricos. En la actualidad se exterioriza  en la transición  dada a nivel internacional del unilateralismo a multilateralismo,  con  el retroceso (parcial) de occidente hegemonizado por  Estados Unidos y  avances  políticos económicos  significativos  del Sur global  a través de los lineamientos de la república popular China, Rusia, India, Sudáfrica y  Brasil, aglutinando  junto a otros pares   lo  avanzado de cada continente.  En la marcha se evidencia   el fracaso del neo liberalismo,  se reitera   la baja tendencial de la tasa de ganancias  y la obsesión del sistema de la propiedad privada por la obtención de máximas ganancias sin importarle nada más,  generando a través de  los estados socios  verdaderos genocidios sociales.

Iniciativas sustentadas   por el militarismo e intervencionismo en diferentes partes del mundo dirigido por Washington, efectivizados en  nuestra región  a través del  Comando Sur,  actuando  directamente en el Caribe   convertido en   zona de guerra, esgrimiendo el objetivo   de  lucha contra el narco  tráfico,  cuando  en los  hechos atacan   y secuestran   embarcaciones   transportando petróleo  en un acto de primaria piratería,   declarando  ser los dueños del  petróleo venezolano,    acciones  tendientes al  derrocamiento del gobierno de dicho país   para adueñarse  de las riquezas colectivas,     hidrocarburos, bauxita, hierro, carbón, diamantes, oro, coltan y níquel  sin ser los únicos,  aunque en su génesis se impone    la puesta en práctica de la denominada “nueva arquitectura del sistema internacional con sus  reglas. La  excusa  del narcotráfico desdibuja los acontecimientos de modo repetido,   si el propósito   fuese realmente el anunciado,  lo central no es donde se acumula  o  tiene  salida  la droga  (aunque  conocedores  del tema indiquen  a Ecuador) lo  medular  radica en el manejo del proceso, control y explotación de la infraestructura financiera generadora de inmensas ganancias, justamente ubicada en Florida (Estados Unidos). Tamaña  provocación  requiere (sin vacilación alguna)  la solidaridad con Venezuela y demás países atacados por el imperio.

 Medidas   plasmadas en la llamada “nueva estrategia de seguridad nacional (ESS)  nada original por cierto,    su basamento sigue siendo el robo y saqueo a los pueblos agredidos a través de múltiples métodos,   representando  un punto de inflexión en  las  metas  de  seguridad  internas y externas  impuestas  en la década de (1990)  dejadas de lado tras el anuncio de  restructuración profunda,  contribuyendo a su alejamiento definitivo  de los compromisos globales sustentantes  del orden internacional,  orientándose  hacia un imperialismo  informal como ideal regulatorio,  procurando mayor  dominación  mediante la  expulsión coercitiva de rivales estratégicos y la subordinación de las elites periféricas, es decir,  más de lo mismo en consonancia con las  condiciones actuales.

Sin dudas los intentos de restaurar  el antiguo poder imperial no es sencillo, debe hacerlo  contra la corriente en  un orden global fragmentado  con  una estrategia de triple movimiento  político -  A)  retirada   diagramada de las fuerzas Estadounidenses  de Europa, en momentos en que esta sufre    una sensación de malestar,  abatimiento  y el reemplazo de  las derechas políticas turnadas por más de 40 años en los gobiernos,  por sectores  neo fascistas anti igualitarios, signado  por un  largo estancamiento económico – B) abroquelamiento en el llamado patio trasero “América Latina” acompañado de intervenciones  y militarismo en ascenso – C) concentración  de fuerzas en  el Indo Pacifico, preparatorias de ataques a China. Dentro de lo cual y por encima de la retórica de una “nueva guerra fría” o la rivalidad por la primacía tecnológica entre  Estados Unidos  y  el país Asiático,   se profundiza    una confrontación sistémica  de dos paradigmas opuestos de administración y planificación económica, configurando un conflicto filosófico acerca de las formas de organizar, dirigir y proyectar el poder económico de una civilización. Operación  coincidente   con una feroz   guerra civil no declarada en  el país del Norte,  entre los partidarios del  negocio de la deuda perpetua, con la intervención  del   departamento de defensa,  gigantes tecnológicos y el propio tesoro norteamericano, presionando para mantener los  flujos de ganancias  a través de los intereses financieros y producción de armamentos, enfrentados (parcialmente) a   los auspiciantes de  una relativa soberanía  propugnando  inversiones masivas,   subsidios y   subvenciones  en la redistribución interna de las riquezas, ambas vertientes jaqueadas por la crisis  en  las cadenas de suministros.  

En las  condiciones de “crisis civilizatoria”  y las  búsquedas de soluciones en favor de los  oprimidos,   es interesante   considerar los estudios  de Carl Philipp Von Clausewit, militar Prusiano  (1780-1831) ubicando entre otra serie de cuestiones  a “la guerra como continuación de la política por otros medios” un  cambio de los instrumentos pacíficos  por los violentos  en pos de defender   la “acumulación de mayores ganancias capitalistas”, aseveraciones tenidas en cuenta  (entre otros)  por Bladimir Lenin,  dirigente revolucionario Ruso (1870-1924) en sus fundamentaciones   públicamente  realizadas desde una óptica de clase.   Aparecen  así, por un lado,  los estados o bloques capitalistas impulsando categorías  de extensión de las riquezas y control  a través  de guerras  intercapitalistas  e interimperialista por la redistribución  en favor de una pequeña elite poderosa en lo económico y político,  por otro,  el pueblo y su lucha por la preservación de la soberanía  en una conducta de liberación nacional y social -  así presentado,    el derecho  de resistencia de una nación oprimida  puede y debe prescindir del respaldo político y liderazgo de la burguesía,  la guerra interimperialista bajo ningún punto de vista borra los derechos de los dominados.  Reivindico por ende,    la importancia de asumir las realidades en término de clases sociales, por encima de las lealtades de los bandos en pugna,  respetar  esta posición a nivel internacional,  regional y nacional, implica organizarse y ganar derechos rompiendo prejuicios anti obreros y anti pueblos, concibiendo  el enfrentamiento   contra el oportunismo de la clase obrera   como parte de las acciones  opuestas a  la guerra y el   chovinismo social   en respaldo del capital financiero trasnacional  bajo pretextos progresistas.

En el contexto,  no es menor la certeza del  clamor de  paz en nuestra  región,  sin ser algo nuevo,   nació   como respuesta de América Latina al genocidio de los pueblos originarios,  según informaciones suministradas por   la organización de las naciones unidas (ONU)  durante más de 400 años,  15 millones de personas fueron víctimas del comercio esclavista trasatlántico. La paz entonces,   no puede ser comprendida de espalda a los pueblos, debe ser acompañada por la justicia social,   encontrándose     asociada    a cada elemento de reproducción de la vida -  mientras   la guerra  a cada amenaza  contra la paz y  la fabricación de armamentos -  en lo referente,   el instituto internacional de investigación para la paz de Estocolmo (SIPRI) informo   que las 100 mayores empresas productoras de armas en el mundo incrementaron  el 5,9% de los ingresos por ventas de  armas en el año (2024) alcanzando los 679000 millones de dólares, encontrándose entre ellas (entre otras)  las empresas Estadounidenses Lokheed Martin  y North Pol Grumman.

Las coherencias e incoherencias  en defensa de uno u otro interés han conducido   a  singulares consecuencias  entre dos posiciones incompatibles y entrelazadas  1)  las elites y su reivindicación  de construir una burguesía moderna en  su propio ocaso 2)  la consolidación de una energía rentista a expensas del bien común -   Sobre lo cual, emerge un fenómeno tan perverso como efectivo, el  de los pobres,  los desposeídos de bienes materiales para exhibir, favoreciendo políticas de derechas y ultraderechas, materializando la culminación de una ingeniera social deliberada :  los esclavos del sistema manifestándose  en  direcciones contrarias a sus propios intereses, encontrando en el discurso ultra reaccionario  una aparente dosis de dignidad    moral  y comprensión psicológica,  basada en denigrar al diferente,  señalando   al pobre como   flojo, inmoral e inculto.

En  nuestro  país,    parte de la población independientemente de la clase social y edades,      han sido  influenciadas por la doctrina  mencionada  en sus diferentes versiones y modalidades, cuestión  íntimamente relacionada al fracaso del llamado “progresismo” incapaz   de brindar  por hecho  u omisión  un cause positivo a las demandas  populares, al  contrario, ni tan siquiera tuvieron la voluntad   política de investigar una deuda externa fraudulenta e impagable (odiosa)  posibilitando   la imposición de   concepciones   en nombre   de la defensa de los intereses del pueblo, de la unidad e incluso de  los trabajadores, en beneficio  de    una minoría    sobre las espaldas de quienes menos tienen.

Conductas potenciadas en el gobierno de Javier Miel anunciando  sin ningún tipo de complejos   medidas   contra los trabajadores, desocupados, jubilados, jóvenes y mujeres,  cumpliendo  diferentes responsabilidades en la sociedad,   apoyándose en el congreso de la nación,  mientras los  ayer gobierno es su desarticulación,  ni tan siquiera atinan a una confrontación   de modo  coordinado.  Pero en fin,  no son tiempos de andar derramando lagrimas por las carencias políticas, ideológicas y filosóficas,   son momentos de acciones al margen de la ideología del capital y sus representantes en el conjunto de estamentos sociales, de  potenciar  la unidad y coordinación de las protestas desde las bases sociales sin depender de  intermediarios  actuando abierta o de modo camuflado en defensa de intereses ajenos,  tal sumisión  representa   una pérdida de tiempo.  Ahora bien, lo dicho implica actuar sobre las realidades en cada lugar y tiempo concreto   sin ningún tipo de esquemas alegados de la vida, al compás romper  lazos  con  los dioses   prefabricados, utilizados para seguir avanzando en el manejo de  la mente humana,  preparándola  en  la defensa de intereses minoritarios.  Evitar equivocaciones requiere   permanecer del lado de los trabajadores y  el pueblo  aportando a su necesario fortalecimiento, con el objetivo de dejar de ser furgón de cola y estar mejor preparados para afrontar en los momentos necesarios las posibilidades de alianzas más amplias (sobre la base de la propia unidad) “transitorias o no” para   anular los pasos del enemigo de los pueblos tanto internos como externos.

 Se va conformando  un transcurrir propicio para  la militancia  de base posibilitando la apropiación  de  una idea  básica :  la perdida de vigencia de las verdades absolutas,  de aquellos  seudo dirigentes con respuesta para todo,     dedicados a sentenciar a quienes mantienen una actitud crítica dentro de las acciones colectivas en la búsqueda de soluciones a las contradicciones existentes.   Nos encontramos ante  otra oportunidad  de actuar con propia iniciativa lugar por lugar, con lo que se tenga, como se pueda, acumulando experiencia en las nuevas condiciones  vividas,   pues gran parte de lo positivo existente en  algún momento  fue barrido por las dinámicas de la vida a partir de las orientaciones emanadas del capital financiero trasnacional y sus personeros locales, de hacer  los esfuerzos necesarios en la comprensión del mundo, para   su transformación   en   uno más justo e igualitario donde la propiedad privada no sea la  base de sustento.

El ocaso del año 2025  coincide con   la movilización de las centrales obreras,   movimientos sociales y otras fuerzas   en oposición a la llamada ley laboral  pretendiendo volver a las condiciones laborales  del  Siglo XIX.     La gran concentración  realizada no fue por  voluntad de los jerarcas sindicales, surge como consecuencias   de la presión de los de  los afectados  transitando el camino del  hambre,  por lo tanto, la amenaza de un paro nacional no es suficiente,  no alcanza para volcar la balanza,  es necesario un paro nacional con movilización (no dominguero)   lanzarse a las calles con o sin los llamados dirigentes, acompañado por  un plan de  resistencias a los abusos,   no estando aquí  en discusión  el mejor pasar de la burocracia sindical, sino las condiciones de trabajo futuras del conjunto de la clase. En las condiciones vigentes dentro del régimen, lo  permanente y fundamental sigue siendo  la existencia de la clase obrera,    lo transitorio y prescindible   la  burocracia  sindical   (acumulado inmensas requisas para sí mismos)  como verdaderos socios del capital -- ¿cómo se puede comprobar lo dicho?  Es tan simple y  complejo como el acto de  comer, solo se trata de  mirar  la calamitosa situación    existente en  mayoría de los trabajadores, sus    carencias  y el aumento   del ejército de desocupados (de reserva) –  la pregunta es “que hicieron y hacen las burocracias sindicales para evitar la debacle del movimiento” solo se rasgan  las   vestiduras tratando de hacer  creer aquello de la defensa de los intereses de los trabajadores, cuando los actos  concretos demuestran lo contrario, conformando unas verdadera cuestión política   de defensa o no de los explotados. Lo siempre  manifestado  como algo imposible  “la actividad autónoma del movimiento obrero por encima de sus dirigentes entregadores”  participando en una mesa reaccionaria donde se delineaba la futura ley a través   de Gerardo Martínez de la (UOCRA) puede  comenzar a  avanzar en su materialización  producto de una situación límite   a  través de los acuerdos   donde viven  luchan  y sueñan  los explotados y oprimidos.  

Bien lo que está en movimientos,   participando,  es solo  una parte de los afectados   jugando   un papel primordial en el freno  a las políticas neo fascistas periféricas,   sin embargo,  un sector  mucho más numeroso,  aún se encuentra expectante y en cierto grado inmovilizado, demandando  su abordaje con diferentes opciones  no únicamente  las tradicionales (lo más sensato es lugar por lugar,   multiplicando conciencias y voluntades de cambios) las experiencias muestran lo negativo del   envió de algún lucido- da-  con la mejor buena voluntad,    intentando  fortalecer  las movilizaciones centrales, sin  tener en cuenta los  grados organizativos de la geografía escogida , existiendo    todo un menú  a descubrir, donde las metodologías  empleadas y el ideario propuesto debieran estar en consonancia con las  condiciones de cada lugar (respetando aquello de lo general hacia lo particular y viceversa ) donde está incluido el tema de la juventud,  sus expectativas, haciendo frente  al  repetir oportunista de algunos vivillos    “la juventud dice, la juventud opina, la juventud quiere”  como si fuese un colectivo donde todos piensan y actúan de la misma manera, evidentemente no es así -  se trata en todo caso de aprovechar  esa  posición arribista    para  empujar el debate y la participación, pues  los infundios aparecidos  a primera vista   brindan  al mismo tiempo la posibilidad del intercambio de opiniones, debates y apertura de caminos.

--- Saludos fraternales a los pares, camaradas, compañeros, amigos, Feliz  nuevo año con mayor participación

Remedijuanalberto.blogspot.com.