martes, 31 de marzo de 2026

 

La guerra como principio orgánico de la vida social

Juan Alberto Remedi

Paraná (Entre Ríos)

Marzo 2026

Los planes guerreristas de occidente  continúan en una espiral ascendente  en función de reproducir el régimen, no perder la preponderancia del dólar y de las cadenas logísticas de abastecimientos internacionales.

En ese accionar ejecuta el cerco  militar al Caribe, secuestra al presidente Maduro  y su esposa Cecilia Flores,    condiciona al   gobierno de Delfi  Rodríguez,  no solo para robar el petróleo, sino para garantizar la venta en dólares,  generando confusión  en diferentes fuerzas políticas  sociales  del mundo, el continente y nuestro país, donde amplios sectores de bases, consumidores  de los medios informativos en sus diferentes  modalidades, expresan sus creencias sobre la pasividad de la República Popular China  y la Federación Rusia ante el repudiable hecho consumado. No es casual por diferentes razones desconocen la “respuesta integral puesta en práctica por China” o las medidas tomadas por Rusia, defendiendo las inversiones   con dicho  gobierno.

 Así, el  4 de enero el Banco de la república popular China anuncia  la “suspensión temporal de las transacciones en dólares” con las corporaciones vinculadas al sector de la defensa de Estados Unidos – al mismo tiempo a partir de controlar la red eléctrica más grande del mundo,  decidió la “revisión técnica” de todos los contratos con proveedores norteamericanos  de equipos electrónicos –fue  secundado por el anuncio de la nacional petrolera de “reorganización estratégica de sus metas de suministros globales” y la anulación de contratos  con refinerías yanquis por 47 mil millones de dólares anuales – a su vez,  la compañía controladora del  40 %  de la capacidad de transporte marítimo internacional  implemento la “optimización de las rutas operativas” evitando la llegada de sus cargueros  a los puertos de Long Beach, los Ángeles, Nueva York y Miami, colapsando parcialmente las cadenas de suministros – el mismo día el ministro de relaciones exteriores  ofrece a Brasil, India, Turquía e Indonesia y 23 países más “términos preferenciales comerciales inmediatos”   por  no reconocer públicamente  a ningún gobierno en Venezuela llegado de la mano de Washington – en consonancia el 5 de enero,  activo la alarma financiera   el “sistema de pagos intercambiaros transfronterizos”  anunciando  la expansión de la  capacidad operativa  para absorber cualquier  trasferencia global dispuesta a evitar el sistema Swift de Washington y usar el sistema  Chino más barato y rápido en un 97% - el frente tecnológico no estuvo  ausente    basado  en el control  del 60% de la producción de tierras raras, dando  a conocer el  “cierre temporal” de ventas a cualquier país apoyando  el secuestro de Nicolás Maduro. Un conjunto de respuestas  cautelosas y estratégicas.

En tanto Rusia con inversiones en Venezuela se propone  seguir con la integración del comercio energético con dicho país  e Irán, en una única plataforma permitiendo transacciones comerciales al margen del sistema bancario  estadounidense, aquí justamente aquí,  radica la razón de la intervención militar.  (EE.UU) podrá interferir en el gobierno, controlar por un tiempo la producción petrolera  y venderla momentáneamente en dólares,  pero no puede cambiar la realidad,   China paso a ser el socio comercial más importante para América Latina, en un contexto donde  el belicismo  sustituye la búsqueda de consensos.

Entre las cuestiones a tener en cuenta por los de abajo,  sobresale  la ofensiva imperial  en el continente  y la imposibilidad de atropellar sin tener consecuencias a corto,  mediano y largo plazo, semejante embestida requiere  solidaridad   alineándose contra el imperio,  comenzando  en cada lugar donde viven luchan y sueñan los desposeídos.  Lo esencial  reside en la reivindicación del derecho de los pueblos de elegir sus propios caminos de forma autónoma,   sin intromisiones externas,   la solidaridad  con  Venezuela,  Cuba e Iran se torna indispensable ante el ataque inhumano del  capital financiero concentrado.

Para evitar confusiones  juntando  gallinas con zorros (la solidaridad con Cuba socialista  muestra   actitudes disimiles) la crisis energética  es el punto más  álgido del  asedio político diseñado con precisión  a lo largo de décadas,  Cuba enfrenta  la  convergencia letal de la guerra económica tradicional (bloqueo) y un nuevo contexto internacional donde los actores equilibrantes   optaron por una geopolítica de mínima.  No solo aguanta  la hostilidad del imperio,  sino el abandono silencioso de los socios estratégicos China y Rusia auspiciantes de un mundo multipolar,  con claros objetivos de conseguir  espacios más cómodos dentro del régimen,  significando    la renuncia al logro de otro mundo y la aceptación     del capitalismo global como  horizonte insuperable  de la historia - de todas maneras la vida dirá sobre un cambio o no de posición. 

 Del mismo modo los llamados  gobiernos progresistas de Brasil y Colombia han optado por hacer declaraciones   y llamar  a consensuar posiciones,  sin aportar para poner  fin al  bloqueo energético y financiero,   en esta encrucijada   la ayuda humanitaria  es un  factor medular  paliativo de  las insuficiencias alimenticias  emanadas por el teatro de operaciones en curso. Frente a la desolación,    existe  un elemento soslayado por los análisis  clásicos, Cuba atacada por  Estados Unidos y abandonada por  sus principales socios estratégicos, recibe el apoyo  de   los pueblos del mundo y la memoria viva de millones de jóvenes conocedores de sus aportes al mundo,  ese  tejido    humano constituye  un activo estratégico no tenido en cuenta en ninguna análisis convencional.

La solidaridad de China y Rusia con Venezuela e Irán tiene una clara connotación económica,  en cambio en Cuba se trata de defender la revolución, no  a    un gobierno social demócrata,  socialcristiano  o sus variantes en la región  aparentando ser revolucionario,   sino  a uno   socialista,  la diferencia de concepciones es abismal.

 

Lo previsible de la guerra contra la República Popular de Irán  ---

Entre las consideraciones más elementales aparece la violación del derecho internacional desde la invasión a Irak en el año (2003) y el despertar de la doctrina Monroe, no como un guiño a la doctrina “MAGA” (ideada por la Fundación  Hermitag)  sino como la certificación del poder militar sustituyendo la búsquedas de consensos, graficado en  el ataque de Estados Unidos  e Israel enarbolando    mitologías    en favor de   intereses elitistas,  mostrándose como dos naciones “elegidas por dios” iluminando el mundo como “luces en la colina” reafirmando  así,  la  importancia del factor religioso  judeo cristiano, aunque sean consecuencias de acciones más profundas en la palestra mundial.

 Todo indica la reiteración de errores de cálculos del gendarme del mundo,     visibilizados ya en la guerra de la organización del Atlántico Norte (OTAN)  y Rusia en el territorio Ucraniano, partiendo de un absurdo luego de 8 años de preparación, al referenciar  la imposibilidad de Rusia   de  ser una “gran potencia” sin Ucrania, una  percepción adecuada para el  año (1990) por haber pasado  a ser una gran potencia en el año (2014) -  no llegaron a comprender en tiempo y forma  la propuesta Rusa  de obedecer las formas,   no que las formas obedezcan.  Lo reiteran en el presente,  dando a conocer el objetivo de desplazar a la República Islámica mediante el terror de los ataques,  favoreciendo mediante la guerra civil un cambio de régimen, en  un contexto mundial de  plena disputa  por la dirección de la vida colectiva, repercutiendo en  lo económico, militar, político, social,  cultural, ambiental   y el lugar ocupado por  la nación en el planeta.

Washington  quedo prisionero de sus  propias incoherencias,  caracterizando  las movilizaciones  luego de la quiebra del banco Ayandeh como  anti gobierno  y  una   represión   llevada adelante únicamente por   los guardianes de la revolución, escondiendo la participación del Emirato  Islámico (Dahes) a través de  atentados  y francotiradores no gubernamentales disparando a los manifestantes.   El meter  en una misma bolsa a quienes reclamaban sus ahorros y quienes protestaban contra una organización social marcadamente religiosa, buscando imponer un gobierno de neto corte occidental,  fue un verdadero desatino.

Pasaron por alto la capacidad de un  adversario no dependiente de una persona viva, su   carisma  emana  de la narrativa religiosa del Chiismo y de  una estructura mental capaz de convertir a la población en extremadamente resistente  a la invasión, sin asumir la derrota como un fracaso, sino como forma de “martirio espiritual”   preparándolos para  soportar penurias económicas,  bajas militares y civiles no soportables en  occidente.  Muchos sectores  hipnotizados por la superioridad militar   son incapaces  de reconocer el grado de civilización de  pueblos que aun  caminando  descalzos son    formadores   de ingenieros, trasluciendo  una educación científica profunda, no son casuales entonces, los bombardeos a escuelas y universidades, al compás perciben     el tiempo solo desde la perspectiva de la duración,  nunca desde la brevedad,   organizando  sus vidas alrededor de percepciones de realidades espirituales,  tendientes  a valorar su conciencia por encima de la ebriedad.

Se traslucen  en el contexto  diferencias  entre el Irán Persa en relación a libia o Irak, por no ser  una dictadura en lo domestico, sino un estado ideológicamente enraizado en instituciones, legitimidad doctrinal, entrelazado con narrativas religiosas,  políticas,  a pesar del peso actual de los sectores más conservadores dentro del gobierno,  la democracia existente (salvando las distancias)  es similar a cualquier otra del mundo, con virtudes y vicios no tan diferentes.  La simple comprensión de estos  hechos  no es suficiente  al margen de comprender  que solo cuando un conocimiento es internalizado se convierte  en guía para la acción mostrando  su real potencial, las usinas ideológicas del imperio no están preparadas  para asimilarlo por responder exclusivamente a los planes de negocios.  No considerar el fenómeno pasa de ser un error estratégico, es   haber perdido la capacidad  de conocer al adversario.  Irán no enfrenta  una guerra tradicional,  no se parece  a ninguna otra, por  primera vez los objetivos batidos carecen de la importancia  publicitada   a pesar de la tremenda destrucción,  los protagonistas se ven obligados a concentrarse en las consecuencias económicas.

Se suma la utilización de la llamada inteligencia artificial (IA)  acelerando de modo extraordinario la violencia de todo tipo, utilizando el territorio  como campo de pruebas de nuevas armas acumuladas para la tercera guerra mundial con  un desplazamiento tecnológico hasta hace poco tiempo impensable. Dicha  aceleración  es resultado directo de la integración de sistemas avanzados  de la   (IA)  en operaciones militares, donde el software  es una especie de comando digital sin la intervención directa del ser humano - el sistema (Maven) analiza datos del campo de batalla en tiempo real, avanzando de modo cualitativo hacia acciones más complejas,  permitiendo a los ejércitos operar a una escala anteriormente físicamente imposible para los planificadores humanos. Se inscribe además, en  las características antes mencionada   del país atacado, donde la victoria suele consistir en sobrevivir,   en un marco  de profundización constante de la contradicción entre el desarrollo liberador de las fuerzas productivas (FP) guiada por los pueblos y la irracionalidad de las relaciones Sociales (RS)  de la propiedad capitalista.

El rechazo a un régimen no involucra   la guerra o la concepción del derecho internacional como sistema de recompensas por el buen comportamiento.  Cuestiones desestimadas  por Israel y su régimen autoritario, racista, terrorista,  anexionista y Estados Unidos  dispuesto a eternizar la  hegemonía a sangre y fuego  utilizando el concepto de Paz a su conveniencia, contradiciéndolo  al iniciar acciones de guerras  en 7 países, Siria, Irak, Nigeria, Yemen, Somalia, Venezuela e Irán. Tropieza  sin  reconocer  en la medida de lo necesario   su  primer objetivo:  lograr  superar  la desconfianza mundial por iniciar una guerra en pleno transcurro de negociaciones de paz, repercutiendo directamente en  la renuncia del director nacional del centro antiterrorista, denunciando públicamente  que Irán  no representaba ninguna  amenaza directa inminente.

Visión coincidente con la del historiador militar Bret Devereaox (profesor adjunto de la universidad estatal  de Carolina del Norte) describiendo la guerra como una apuesta fallida, al suponer  una rendición  luego de los bombardeos, evidenciando  el fracaso  de la propuesta,  quedando a merced de acontecimientos  fuera de  su control, si bien los bombardeos son desbastadores y la respuesta  militar  tibia, implementaron el corte del Estrecho de Ormuz provocando un aumento vertiginoso de  los hidrocarburos – agregando,   esta guerra es una estupidez mayúscula.

 Opiniones  similares dio a conocer Ilan Goldemberg (director de políticas de J.Street) al exponer,  Estados Unidos e Irán se encuentran atrapados en una escalada, definiendo el envió de tropas al golfo como lo  más importante  por encima de  la diplomacia, mientras advierte  sobre una salida “plausible”  la declaración de victoria por parte de  Donad Trump,  dejando al régimen Iraní intacto  con  vagas promesas sobre la cuestión nuclear.

Del mismo modo el politólogo Nicholas Grosssman (de la universidad de Illinois) puso en dudas la capacidad del presidente Norteamericano para desentenderse del conflicto, reconociendo en  términos militares  una posición más sólida de la República Islámica. Puntos de vistas acompañado en lo interno del país del norte por múltiples manifestaciones contra el gobierno y la guerra, convocando recientemente  en un día    a más de 8 millones de personas.

Surge al unísono  en el interior del pueblo agredido  un fenómeno complejo, una forma de nacionalismo defensivo  tras las declaraciones de Donald Trump relacionadas  al rediseño de las fronteras y las generalizaciones racistas,    sin llegar a debilitar al regimen    empujo    a segmentos de la población a unirse contra el invasor alrededor del estado, reflejado en las masivas movilizaciones  contra los atacantes   y las largas colas para donar sangre, generando  una  “dinámica social”    donde la solidaridad nacional anula temporalmente las divisiones internas. En tal  situación, el desafío teórico político no consiste  en  imaginar soluciones técnicas a lo barbárico del desarrollo, sino interrogar las formas de poder,  haciendo de la guerra  un principio orgánico de la vida social.

Las  conversaciones indirectas entre los contrincantes (sin ser  negociaciones)  son  una clara muestra que el liderazgo estadounidense y no solo del grupo sionista cristiano, se encuentra  atrapado en un callejón sin salida, no sabiendo    cómo escapar sin pagar el precio en lo político,  en medio de un alto precio económico.   Las afirmaciones de Trump sobre las  negociaciones deben entenderse como un mensaje político estratégico, no es un relato factico,  o solo una   contradicción, sino  un patrón político   distinto: guerra y diplomacia son  partes de un  todo único en movimientos operando con tensiones permanentes,   coerción y  negociación se fusionan en una única herramienta de  estrategia imperial, dirigidas en parte a estabilizar y tranquilizar a los mercados, potenciando a la vez, la batalla   por dirigir  la percepción pública. Si bien Trump se encuentra en dificultades el poder económico real  en las sombras está  intacto.

La negativa Iraní  de no aceptar condicionamientos es un verdadero obstáculo,    agudiza  la dificultad de retirarse dejando a Israel en el pantano, debatiéndose  en el deseo de huir del Golfo Pérsico o  logar  una victoria  imposible. En cualquier caso,  la alternativa  de alegarse  del conflicto sin parecer una derrota desastrosa, conlleva  la idea de acusar en algún momento a otros actores, uno de los cuales podría ser el secretario de defensa Hegseth – en la misma línea  a finales de abril según la ley de políticas,   el congreso debe votar sobre una declaración de guerra o exigir al presidente el retiro de todas las fuerzas de combate  en un plazo de 30 días, ante  lo cual Donad Trump podría facilitar un voto negativo  del congreso y culparlos de  interrumpir  su triunfante campaña militar, gusto antes de la victoria final.

En tanto, la fuerza aeroespacial del cuerpo de los guardianes de la revolución Islámica (CGRI) declaro a  cualquier amenaza   como un acto de guerra, reafirmando el fin de la misma cuando se cumplan las condiciones impuestas por  su país, mientras   moviliza  a más de un millón de combatientes para enfrentar a las fuerzas extranjeras desplegadas en la región.

Las consecuencias   repercuten  de lleno en nuestro país a partir  de  abandonar la posición de neutralidad aliándose a   los atacantes y  convirtiendo a todos los habitantes en  blancos,  sumándole   la existencia  de  una deuda bruta,  ilegal, odiosa,  impagable y nunca investigada   de 514135 millones de dólares y   la imposibilidad   de hacer frente   a los intereses,  coincidente con  enormes niveles  de desocupación por el cierre de fábricas,   salarios y  jubilaciones    de hambre y   falta de perspectivas ciertas para la inmensa mayoría del pueblo.  El  presidente  proclamo   su virtud de gobernar sin plata y de tener un gobierno asentado en una alta vara moral,  cuando  solo ofrece   mayores  carencias económicas a  las mayorías sociales  y un despliegue sin precedentes  de   corrupción robos y estafas convertidas en normales,  cobijado  por   sectores de la justicia.

Remedijuanalberto.blogspot.com

lunes, 23 de marzo de 2026

 

 

Memoria verdad y justicia

Juan Alberto Remedi

Paraná (Entre Ríos)  

Mazo 2026

Los 50 años del golpe cívico militar clerical Fascista del año 1976 e  implementación del terrorismo de estado  con  brutales e inhumanas consecuencias de detenciones, torturas, vuelos de la muerte y  festejos  de la reacción por el plan de exterminio y desapariciones,  arrancando de cuajo de  modo momentáneo o por  siempre,  la posibilidad de ver un amanecer, sentirlo y vivirlo -  nos encuentra en un contexto internacional  con un entorno teórico e ideológico  neo fascista   desafiando los limites  de la imaginación.

Con Donal Trump a la cabeza no solo diseñan una fuerza política a nivel internacional defensora del más rancio elitismo, sino la constitución de un dispositivo  de guerra superando lo  meramente técnico,   pasando a ser una organización   estatal  orientada a garantizar la reproducción ampliada  de las condiciones materiales, territoriales e  ideológicas de acumulación capitalista en un contexto de crisis estructural (sivilizatoria). La guerra se presenta entonces,   como  la violencia organizada acompañando y estructurando los procesos de acumulación y obtención de plusvalía,  sin constituir una anomalía  del capitalismo, sino  uno de los mecanismos históricos  de creación y reorganización.

En lo interno el pueblo Argentino soporta medidas políticas, económicas,  y culturales emanadas del  neo fascismo  de Javier Milei,  secundado por fuerzas políticas defensoras del régimen como el Macrismo, amplios sectores del Radicalismo,  del Peronismo, empresarios y sectores eclesiásticos   (sin ser los únicos).  Refleja  la continuidad  de la dictadura surgida en (1976) del gobierno Menemista y  Macrista,  hasta convirtiese  en la administración mas autoritaria y represiva desde la conquista de la democracia   en función de defender   los grades intereses   económicos  y  políticos del capital financiero tras nacional  de la mano de sus socios locales,   mientras ataca sin contemplación a los   sectores populares en lo material y espiritual. Tras reverdecer la teoría de los dos demonios y ahondar los lineamientos negacioncitas, marcha decididamente hacia el indulto de los genocidas,  apoyando la actitud  de seguir escondiendo   el paradero de los desaparecidos. 

 

 

No  se trata  de repetir  en lo singular del momento  “la situación esta dura” o conceptos semejantes, para los trabajadores y sus aliados el afrontar la vida siempre fue más que duro,  incluso en las mejores etapas  definidas por algunas fuerzas políticas y sociales, la  queja  permanente sin acciones superadoras solo fortalece a las elites económicas y políticas.

Quizás  la puesta  en práctica de una cuestión elemental,  como  el  auto análisis de la situación de vida de cada   uno en el contexto colectivo,   pueda aportar a potenciar las energías de cambios,  al son de  oponerse a   los capangas compitiendo  sobre quién es más útil para seguir entregando derechos adquiridos y riquezas sociales colectivas.

Un saludo fraterno,  abrazos,  a todos los pares en lucha que día a día,  sin estridencias, a  pura convicción,   sin pedir nada material a cambio, oxigenan de modo permanente  la  inapagable llama del “Nunca Más”-  

Remedijuanalberto.blogspot.com

 

 

 

 

 

domingo, 1 de marzo de 2026

 

 

Lucha de ideas y algo más

Juan Alberto Remedi

Paraná (Entre Ríos)

Febrero 2026

Las nuevas experiencias inseparables de las complejidades emanadas  de la vida, demandan una profunda comprensión relacionada  a la certeza que sin esta,  no se podría hacer referencias a las complejidades devenidas por ser consecuencias, no causa. Sin la vida, sin cuerpos comunicándose  y colaborando,  no hay inteligencia reflexiva, ni vida espiritual, tampoco conciencia.       

Con el mismo criterio analizar un régimen económico social determinado, requiere ubicar los intereses económicos y políticos  representados y defendidos.  Considerando   la concepción materialista de la historia,  el factor determinante de la misma recae en la producción y reproducción de la vida, por ende, la visión del factor económico como único determinante convierte dicha tesis en una frase abstracta y absurda. Si  bien la situación económica es la base, se desarrollan en su entorno fuerzas políticas, lucha de clases, teorías políticas, jurídicas, filosóficas, religiosas,  ejerciendo influencias y determinando en muchos  casos las formas de manifestación, dinamizando innumerables acontecimientos, entre los  cuales, resalta por su importancia actual,  lo ocurrido en  la República Bolivariana de Venezuela desde la irrupción de Hugo Chávez.

Un interesante intercambio de opiniones con pares en lucha me posibilita   una vez más,  abordar un tema nada sencillo para quienes hemos apoyado y apoyamos la gesta Bolivariana, íntimamente ligada a la Sanmartiniana. No se trata entonces de esconder la cabeza bajo la tierra, ser cándido en las consideraciones  o sacar a relucir la famosa  e ilusoria vara medidora de revolucionarismos, sino de aportar al torrente colectivo en busca de acercamientos a las  verdades siempre relativas, siendo consiente de los peligros acarreados  por los conceptos vertidos  sin participación directa en los acontecimientos. 

Posiblemente sea acertado recordar que (tras la eclosión de la crisis en 1983 a raíz de la destrucción en menos de una década  del modelo de bienestar social  construido en los 70 se agudizaron las contradicciones económicas, políticas y sociales, potenciando las  condiciones para el levantamiento popular  de  (1989) “Caracazo” de manifiesta posición  contra la oligarquía interna  y su socio el imperialismo Yanqui, haciendo trizas la noción de pueblo como expresión del consenso social y legitimidad de la institucionalidad  existente, acelerando  la participación de militares como sujetos políticos, desde las rebeliones  militares del 4 de febrero y 27 de noviembre  de (1992)  lideradas por Hugo Chávez.   Tras su derrota,  hizo un llamado a deponer las armas siendo encarcelado   por tres años, una vez en libertad  lo recibió  Fidel Castro y viajo más adelante a la República Oriental del Uruguay, sin lograr entrevistarse con el gobierno de turno (al menos públicamente) reuniéndose en  cambio  con el Movimiento Nacional Tupamaros.

El abocarse a una campaña electoral  enarbolando la figura del libertador Simón Bolívar (agenda  alternativa Bolivariana 1997) resulto todo un acierto en la senda de lograr una democracia más radical, enfrentándose de modo parcial a la burguesía auspiciante  del modelo neo colonial y dependiente  enfocado contra la vida del pueblo. Siendo electo presidente en (1998) acompañado por las izquierdas, movimientos sociales y la  burguesía nacionalista se orientó a la construcción de otro modelo de poli clasismo y  convocatoria de reforma constitucional, reivindicando la llamada “tercera vía” o capitalismo humano, impulsada en esos momentos por Tony Blair, al compás de perfilarse como constructor colectivo.

La puesta en marcha del procedimiento  constituyente  en (1999) convocando a amplios sectores populares  insinuaba intenciones  opuesta al status quos existente, el funcionamiento  a modo de  asambleas   expuso una conducta de avanzada, exigiendo (entre otras reivindicaciones)  democracia participativa, redistribución de riquezas, satisfacción de necesidades populares  en lo referente a salud, educación, viviendas y aumento de salarios, fortaleciendo las intenciones de cambios. La gestión se desarrolló  en concordancia con su nivel de saberes y conciencia, no obstante (desde el punto de vista   de los trabajadores manifestó claras limitaciones ideológicas)  opinión no invalidante de los aportes a la integración regional y el llamado a la construcción  del socialismo del siglo XXI, siendo  un innovador, brindo un aire fresco a toda la región, a los partidarios de la liberación nacional y social del yugo imperial, conformando un  acto sin precedentes.

Entre los intentos de resolución de las contradicciones  emerge  en parte de la  sociedad un acontecimiento no menor,  a partir de la evolución  constituyente, la ley de tierras y el manejo de la estatal petrolera (nacionalizada pero  funcionando como una empresa privada)  iniciativas nada simpáticas para la burguesía nacionalista que,  opto    por alegarse   y conspirar contra el gobierno.  Amparándose en la patronal empresarial Fedecamaras, la burocracia de la central de trabajadores, militares opuestos y financiamiento Norteamericano, se lanzaron al golpe de estado del (2002) separando al presidente del poder entre los días 11y 13 de abril, retomándolo gracia a las masivas movilizaciones populares y  de militares leales, detonando   una singular proclama, la “oligarquía jamás volverá a gobernar Venezuela” en adelante gestiono la mayor expresión de fusión política entre el pueblo y  gobierno  asumiendo la denominación de “Chavismo”- desde entonces, algunas parcialidades de izquierdas dejaron de acompañarlo, en tanto,  la base social anti chavista se cristalizaba en la clase media y los segmentos más ricos de la sociedad. En la vorágine del movimiento se verifica una conducta destacable en la creación de instituciones autónomas de unidad regional como, la Alianza Bolivariana  para los pueblos (ALBA) y de Comercio de los pueblos (TSP) en (2004) siendo además convocante y participe  junto a otros dirigentes del encuentro regional masivo realizado en Argentina en (2025) el histórico No al área del libre comercio de las Américas (ALCA).

El haber perdido el apoyo de un sector de la burguesía no fue gratuito y genero dificultades adicionales relacionadas a la búsqueda de una forma sustitutiva del flujo de la renta en favor  de la “acumulación burguesa” en medio de una economía basada en la importación, profundizando por un lado  las dificultades de la llamada “Revolución Bolivariana” y por otro, el tránsito de manera no explicita de dos caminos, a saber: con la fusión de Chávez y el Chavismo comienza la construcción del poder popular fomentando las organizaciones de bases con la idea del “poder comunal” del estado comunal, nunca desplegado en toda su dimensión – e inicios de acciones no públicas  del diseño económico de la revolución  impulsando la creación de “otra burguesía” y proyecto de país contenido en la constitución  de (1999) reflejando una forma de poli clasismo.

La actividad de la nueva burguesía no tardo en evidenciarse (a modo de ejemplo) en la crisis bancaria del (2009) donde  militares y allegados al gobierno aparecieron como dueños de bancos, mientras comienza a verse   como peligroso al “poder popular” en vías de radicalización desde la convocatoria de  (2005) para darle a la revolución el carácter de “socialismo del siglo XXI” de raíz Bolivariana, alentado por la producción de tres millones de barriles diarios de petróleo,  diversificación de la agricultura, fomento de construcción de viviendas populares, creación de Tele Sur y la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR). Su acción de gobierno entre (1998 -2012) fue prolifera en lo electoral ganando cuatro elecciones   presidenciales directa y dos referendos nacionales obteniendo  entre un 56% y 60%  de los votos emitidos, perdió solo una elección por la “reforma constitucional” impidiéndole la   reelección indefinida. 

En el transcurso no faltaron los perritos falderos internos y externos mostrándolo como un dirigente inequívoco portador de la salida no solo para Venezuela sino para  la región toda, concordando con la parcialidades reaccionarias en el ataque a la reflexión crítica de pares y no pares, desconociendo su terrenidad en la dirección de una evolución con métodos caudillistas,  en medio del bloqueo económico de parte de occidente (EE.UU) ineficiencias de empresas estatales y motorización de importantes reformas, sin afectar en la medida de lo requerido la esencia de régimen “la propiedad privada de los medios colectivos de producción” sin ponerlo bajo control  obrero  y sin establecer el poder político de abajo hacia arriba. Con la voluntad independentista y lanzamiento del socialismo del “siglo XXI” de  raíz Bolivariana”  desde el año (2011) enfrenta una enfermedad  falleciendo en el (2013).

Seguramente los métodos caudillistas en algún modo impidieron la ampliación de las alternativas hacia la sucesión  y el despliegue de un mayor debate en lo interno del movimiento,  trabajadores, comunidades y sociedad. Su remplazante  Nicolás Maduro, con importantes experiencias acumuladas no estuvo a la altura requerida para asumir la dirección del curso poli clasista, signada por la confrontación entre dos proyectos y castración de las autonomías del poder popular  convertidas en correa de trasmisión  del gobierno y el partido socialista único de Venezuela  (PSUV) desdibujando la potencialidad revolucionaria inicial,    generando cansancio popular manifestado en las elecciones del (2024). 

Es importante la visualización de la base social Chavista entre los años (2002-09) en lo fundamental popular, acompañado por un segmento de clase media baja -  la oposición en cambio se apoyaba en la clase media alta, profesionales con altos ingresos económicos y la burguesía latifundista, posición cambiante en la medida de definirse  en favor de la creación de una “nueva burguesía” permitiendo a una capa de clase media empresarial asociada  a los negocios del estado y nuevos propietarios de tierras, pasar a ser parte de la base social del Chavismo, al compás, los golpes al proyecto popular generaron  el paso de sectores del pueblo hacia la oposición de derecha.

Ya sin la presencia  física del comandante Hugo Chávez, el nuevo presidente gana las elecciones de (2013 y 2018) mientras la oposición logra el manejo de la asamblea nacional. Los acontecimientos conducen a reconocer la imposibilidad de explicar los resultados electorales (2014 -2024) sin conservir el surgimiento del  Madurismo  diferenciado del chavismo, apoyado por la clase media y alta burguesía, pese a que ambos proyectos políticos expresan la idea de conciliación de clases.

Entre los años (2014-2018) el presidente se concentra en aplastar las  representaciones políticas de derecha interviniéndolas y estas toman el camino de las insurrecciones callejeras, poniendo en prácticas métodos inhumanos de asesinatos a  dirigentes populares de base, hasta llegar a quemarlos vivos, en el ínterin, conociendo las facetas corruptas y mafiosas de la casta reaccionaria,  motoriza una  labor de cooptación con el objetivo de alentar su abstención electoral, funcional al ocultamiento de su propio debilitamiento.

Así mismo, después de las elecciones del (2024) sin decláralo decide  alinear todos los esfuerzos en  la consolidación  de la “nueva burguesía” desmontando el proyecto popular sin abandonar la narrativa política  y manteniendo del nombre de alguna institucionalidad  en función de no hacer tan evidente la ruptura, iniciando otra fase por intermedio del acuerdo ínter burgués entre la    vieja y nueva burguesía.  La confiabilidad necesaria para lograrlo  se cimentó en la decisión de intervenir los partidos políticos de izquierdas , PTP, Tupamaros,  partido comunista, e imposición de nuevas normativas  contra las organizaciones sindicales, las movilizaciones y el derecho a opinar, coincidente con el periodo de restablecimiento  de relaciones con Washington, con destacada    participación de Delfi y Jorge Rodríguez, Diosdado Cabello  y Padrino López.

Esta línea de acción tiene antecedentes en el año (2021) con la participación de Delfi Rodríguez como invitada especial en  la reunión anual de la patronal empresarial “Fedecamaras”-  consolidándose a partir de la guerra de la Organización del Atlántico Norte (OTAN) y la  Federación Rusa en territorio Ucraniano - a pesar de las sanciones Venezuela pasa a ser un actor confiable para Estados Unidos, profundizándose al mismo tiempo el desvió del flujo de recursos estatales en favor de la acumulación burguesa, golpeando salarios, condiciones materiales de vida de la población y naturalmente quitándole apoyo electoral.

El transcurrir  puso al descubierto falencias económicas,  verificando en un brutal deterioro del salario nominal, caída de la producción petrolera a consecuencia del bloqueo imperial e insuficiencias de las empresas estatizadas, secundada por la   híper inflación. En lo político se constata en la división y alejamiento  del bloque de ministros pertenecientes al partido comunistas,   Incapacidad de dialogo, ruptura con fuerzas políticas y gobiernos de la región llamados progresistas, el éxodo de la cuarta parte de la población, bolsones de clientelismo político en el reparto de alimentos  y corrupción en segmentos dirigeciales,  conducentes al aumento del descontento y pasividad política. Lo sobresaliente anida en el fortalecimiento  del modelo de acumulación rentista en  ambas administraciones, en este sentido, la crítica al imperialismo y la economía dependiente neo colonial, no alentó  un capítulo de superación del productivismo petrolero ubicado en la base de la relación económica con el imperio.

Independientemente  de las expectativas creadas para el pueblo y los partidarios de la liberación nacional y social, las perspectivas publicitadas quedaron a medio camino  (a pesar de la voluntad de algunos para hacerlas triunfar)    cuestión enmarañada carente de salida alguna sin ubicar y analizar los acontecimientos desde el punto de vista de los trabajadores, dentro  de una terrible ofensiva imperial,  con avances de gobierno  neo fascistas en la región y el mundo, coexistiendo con el derrumbe de la unipolaridad y paso a la multipolaridad  a nivel internacional  en un contexto de crisis sivilizatoria. No se trata entonces de ser más bueno que malo o a la inversa,  de estar en consonancia o no con los fabulosos adelantos de la revolución científico técnica  u oponerse a todo lo ocurrido, sino de algo mucho más simple dentro de su complejidad “considerar los intereses económicos y por lo tanto políticos  expresados y desarrollados.

 

Concentración de fuerzas militares e intervención armada ---

La intervención armada directa en el hermano pueblo Venezolano y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cecilia Flores, se relaciona con las acciones imperiales en  el continente y la nueva estrategia de defensa del pentágono  dada a conocer el día 23 de enero  por él  presidente Donald Trump, después de una semana signada por la crisis trasatlántica más grave desde la creación de la (OTAN) en (1949) -  la actual visión imperial no concibe aliados o enemigos permanentes, solo  prima la ley del más fuerte  y la defensa de los llamados intereses propios lejos de sus fronteras, no se trata de un documento técnico neutral, sino de un dispositivo estatal en pos de garantizar la reproducción ampliada de las condiciones materiales, territoriales e ideológicas  de acumulación capitalista en un marco de crisis estructural.  Sobre lo  particular, la guerra aparece como  la violencia organizada acompañando y estructurando los procesos de acumulación, sin constituir una anomalía del capital, sino uno de sus mecanismos  históricos de creación y reorganización.

Sin concebir estos elementos y otros semejantes no se logra entender en toda su magnitud la acción violatoria de la soberanía  del pueblo Venezolano o el paso del bloqueo inhumano a Cuba  a su estrangulación sin miramientos, generando  un salto “cualitativo”  hacia un ataque quirúrgico   y persecutorio en lo financiero y comercial, refrendando que el objetivo central fue y es Cuba socialista, tensando por lo tanto, la actividad de los revolucionarios Cubanos reivindicando la postura de dignidad, firmeza y radicalidad (por sobre los fanatismos) como rescate de las raíces de la revolución y sus ideales heredados  de José Martí, Fidel Castro y el Che Guevara, reivindicando lo de “patria o muerte” venceremos.

Superando el desconcierto inicial por la eficaz labor desinformativa y guerra psicológica del capital financiero concentrado, el observatorio de medios “Cuba Debate” irrumpe con opiniones sobre lo ocurrido, afirmando no ser solo un episodio militar, sino una acción  de múltiple dominio (tierra, aire, mar,  espacio y ciber espacio) donde la fuerza física, el ciber espacio, el espectro electromagnético y una campaña de manipulación informática  de saturación, operaron como armas de desorganización de la capacidad  defensiva del estado, condicionando la percepción pública y reduciendo los costos políticos de la agresión. La segunda fase  en pleno desarrollo  se centra en la disputa  por el control del relato  a través de narrativas contradictorias y una campaña de influencias políticas e ideológicas, combinando  guerra ideológica y cognitiva (mente y conciencias como espacios de operaciones) con el fin de sembrar discordias,  confusión,  para  deslegitimar y dividir al gobierno.

La idea del gobierno en manos de  Trump   es parte del embrollo   mencionado,  en realidad continua la guerra y condicionamientos a Delfi Rodríguez, en tanto,  se proponen minar la moral y eficacia de los luchadores, dar apoyo a acciones encubiertas y empeños tácticos dela Central de inteligencia Americana (CIA) y el pentágono, incentivar y coordinar la subversión interna en favor de otros tipos de medidas (políticas, económicas y sociales)  para seguir apoderándose el petróleo y minerales estratégicos. Lo ocurrido representa un giro en las tácticas de guerras con consecuencias inmensas  por su ilegalidad y  utilización de nuevas tecnologías,  marcando una nueva fase de  guerra y dominación.

Todo converge en la existencia de una situación interna confusa donde en nombre de la autonomía el gobierno, emergen hechos a considerar, como la reciente aprobación  de la ley orgánica de hidrocarburos, suplantando en lo fundamental la sancionada en (2006) derogado  el artículo 151 de la actual constitución,  donde se especificaba  que las controversias serán decididas por los tribunales competentes de la república,   en conformidad con sus leyes, sin que por ningún motivo  ni causa puedan dar origen a reclamos  extranjeros. Se evidencia una medida tendiente a disminuir la exclusiva competencia de la república en la explotación de hidrocarburos,   posibilitando una progresiva privatización de la industria, se  le acopla la preparación de una nueva “ley laboral” con intenciones de hacerla funcional a la oligarquía interna y exigencias imperiales, mas   la negativa de “Fedecamaras” de aumentar los salarios dejando en claro su poder e influencias.

Aunque ya lo he planteado en  otras publicaciones,  creo necesario insistir en algunos lineamientos sobre seguridad nacional,   donde el territorio aparece no únicamente como un espacio geográfico sino como precondición material  de la producción social, entendida como un espacio a ser defendido  en su totalidad, población, fronteras, rutas marítimas, espacios aéreos, dominio cibernético, y espacio extra terrestre.  Representando una novedad estructural desplegada como función  permanente del mantenimiento del entorno  material de la valorización del valor, constituyendo un dispositivo estatal de gestión de las crisis, articulando militarización, finanzas públicas y endeudamientos  con administraciones políticas hegemónicas, aspirando no solo a la organización y fortalecimiento del aparato militar, sino a  la  estructuración de un “sentido común”  funcional, donde el tema  de consensos no es solo una cuestión ideológica, sino un verdadero “agenciamiento de la subjetivación” con el objetivo de gobernar no solo conciencias, ideas, sino conexiones, afectos, cuerpos y deseos,   su  proyección histórica no radica en una guerra total inmediata  ni el colapso abrupto del orden internacional, sino en  la normalización  de la guerra como condición permanente, convertida   en principio inmanente  de la organización social.

La reiteración no es casual pues, en los colectivos  e  individualidades en lucha,  se suele actuar, pensar y proponer con una visión no concordante  con las realidades en curso, no por  voluntad, en todo caso, por la insuficiente asimilación de las mutaciones operadas en el régimen, afectando  de ultima a la necesaria movilización y coordinación de accionares.

 

El reciente  ataque a IRAN --- Por parte de Estados Unidos e Israel confirma lo expuesto.  Es  interesante detenerse en una singular opinión bridada por el  presidente Norteamericano “no entiendo porque  Irán NO SE RINDE con la fuerzas militares que he desplegado para atacarlo” -  no es casual,  su estrecha  mirada no le permite considerar que,    Irán  no es   un país Árabe, sino una cultura Persa  con tres mil años de historia con enormes riquezas deseadas por occidente,   permitiendo  hablar del Chiismo Iraní no  Árabe.  Este Chiismo  bajo la dirección de   Jomeini,   busco   la independencia nacional justa y respetuosa,  con un sistema democrático pluralista dentro de una constitución aprobada  mediante referendo  por el pueblo en (1979)  chocando frontalmente  con la ceguera occidental de reducir la abstracción democrática a la lógica dictatorial  del valor, surgida    en Europa en el siglo XVII,  en la  democracia Iraní el líder supremo es el “Ayotala”  responsable   de asegurar  la independencia y la justicia esencialmente antiimperialista  e internacionalista.

 Desde la creación el primer consejo de la revolución Islámica ( noviembre 1979)  hasta el noveno presidente  Masoud Pezesh Kian,  se han manifestado varias líneas socio económicas  y socio políticas,  oscilando entre el liberalismo tímido y una planificación estatal respetuosa de la propiedad privada, ninguna socialista en el sentido de socializar las fuerzas productivas, presentando   la democracia Iraní como más progresista y humana en relación a la expuesta  por Trump, Milei y Netanyahu, aunque en ocasiones,  como en el  presente,  se impongan  intereses antipopulares.

La guerra de agresión contra  Irak (1980-1988) aparece como el primer  intento desesperado y  salvaje de destrucción  de Irán  y el Chiismo Persa  capaz de entender  la ciencia   como un arma de liberación de los pueblos, no como parte del capital constante para acelerar la realización de la plusvalía  y ganancias,  la pretendida   modernización occidental  desde (1953) se presenta en el año (2009) como libertad sin Hiyad, apareciendo  en  el (2012)  el problema real: negándole  la posibilidad de tener energía nuclear  con fines  productivos  y sociales.

Venezuela, Cuba e Irán,   ubicados en  geografías distintas, enfrentan a un mismo enemigo poderoso en lo económico y militar, tratando por todos los medios  de  no perder la hegemonía alcanzada.  El  régimen  “capitalista” en su etapa de senilidad ha potenciado las agresiones de todo tipo a fin de no perecer. Por lo cual, es indispensable la solidaridad con los pueblos atacados y las  exigencias de   paz.

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jueves, 29 de enero de 2026

 

La incertidumbre y el caos signando  el presente

Juan Alberto Remedi

Paraná (Entre ríos)

Enero 2026

Como si fuese un sueño, aunque no lo sea,  en un panorama indefinido donde sobresale la incertidumbre y el caos, se marcha hacia el fin de la colaboración internacional entre estados y la imposición del sálvese  quien pueda,  secundado por la posible desaparición de los organismos de carácter mundial surgidos luego de la segunda guerra mundial y el emerger  de nuevas instituciones sustitutivas.

El emocionante  camino de   la  luchas de ideas,    necesariamente conduce   a valorizar la gesta revolucionaria  de octubre  en Rusia (noviembre  1917) inaugurado la narrativa ideológica del siglo XX  con    la aparición de  izquierda encausando el  ideal  comunista y   la visión de un nuevo mundo.  En tanto,   la derecha como fuerza opuesta,  evoluciono durante más de 30 años a partir de la confrontación  capitalismo socialismo, atravesando  el desarrollo  del fascismo clásico originado  en Italia con Benito Mussolini (1919)  desplegado luego en Alemania.  El régimen como tal,    alentó  el avance de las potencias industrializadas utilizando la fuerza política,  económica  y militar en defensa de   la acumulación capitalista y el estado burgués, mientras la izquierda batallo en favor de los trabajadores y la liberación de los pueblos.  Sin embargo,  en la actualidad ese movimiento  tradicional derecha izquierda  se ha desdibujado  y convive con  una variante entre el capitalismo unipolar y el multilateralismo no liberal, en cuyo marco  se conjugan una serie de intereses contrapuestos ubicando  en primer plano la cuestión “hegemónica”.

Si bien en  diferentes momentos expuse sobre  el tema,  reitero un concepto clave a fin de llegar a entender en profundidad sus múltiples  facetas, ser “la expresión del sistema y del propio desarrollo de las fuerzas productivas”  ya sea en el ínterin de la dinámica Británica  (1815- 1914) y Estadounidense- Británico (1945). Cobija  una dimensión material basada  en el poderío de las capacidades económicas, tecnológicas y militares, comprendiendo en lo  económico   la producción ampliada, finanzas y  comercio,   generando  en conjunto el concepto de “ideas dominantes”  siendo en definitiva la  unidad del poder material, ideologías e instituciones, sin limitarse  al poderío relativo de una potencia o grupo de clase dominante,  ambos íntimamente relacionados.

 

 

 

Todo indica la necesidad de  detenerse en el  análisis   de los elementos definitorios de un “orden particular”  tales como,   la institucionalización de la  distribución de poder, existencia de elementos geopolíticos determinantes en un momento dado, implicando  la aparición   de determinadas instancias  estatistas,    conexión  entre  fuerzas sociales y materiales,    ejercicio del  arbitraje y administración del uso de la fuerza como elemento disciplinante,  la constitución de “legitimidad”  anclada en aspectos materiales y simbólicos,   involucrando    el  orden   entre   un modelo de producción dominante  vinculado   a un ciclo hegemónico  dentro de un sistema.

Con el fin de la transición (1914-1945) atravesado por grandes disputas  inter imperialistas expresadas en la primera y segunda guerra mundial (1914- 1918) (1939-1945) respectivamente, se inicia  otro momento  internacional,   delineado  en la conferencia de Yalta (1945) con la participación  de los presidentes de Estados Unidos, Reino Unido  y la Unión Soviética, marcando el inicio de la guerra fría – la conferencia de Postdman (1945)  entre  Estados Unidos, Reino Unido y la Unión Soviética, acordando  entre otras  cuestiones la división de Alemania  - El encuentro de Bretton Woods (1944)    designando al dólar como moneda de reserva  con respaldo en oro,   creación del Fondo Monetario Internacional (FMI)    Banco Mundial (BM), organización de las Naciones Unidas (1945)   el acuerdo general sobre aranceles aduaneros  GATT  (1947),  centrando  su  poder en Estados Unidos, acompañado por el Reino Unido, grupos dominantes de Europa occidental (Francia-Alemania) y Japón,   las oligarquías periféricas ligada a la oligarquía global, conformando  el llamado primer mundo, el segundo mundo como  contraparte,  estableció   un poder bajo la mirada de la Unión Soviética, el pacto de Varsovia y China.

Frente a los dos polos de poder aparecieron  “terceras posiciones” o  proyectos autonomistas  conocidos como “tercer mundo”  expresados en la conferencia de “Bandung”  realizada en Indonesia (1955) y el movimiento de los países  no alineados  (MNOAL) gestado en la conferencia mencionada y formalizado en la primer cumbre de Belgrado (1961) impulsando la coexistencia pacífica,  respeto a la soberanía e integridad de los pueblos,   democratización de las riquezas y el poder a nivel global -  en el ínterin,    la guerra fría y la bipolaridad funcionaron como categorías de dominación en el análisis político y estratégico entre los años (1947-1991) aportando a la  invisibilizacion de  las  olas revolucionarias periféricas  durante la transición (1914-1945)    originando  además, aspectos medulares para  entender la tensión  abierta en el siglo  XXI y el ascenso de China.

La crisis  de  acumulación de los (70) produjo transformaciones como,  el ascenso de Europa Occidental y Japón, la impronta del Mayo Francés y el Cordobazo  Argentino,   retirada del amo del norte de Vietnam,   las revoluciones de países dependientes  (tercer mundo) acompañado de la caída del patrón  dólar oro (la actuación del dólar liberado del oro)  reiterando  el poder hegemónico Estadounidense asentado en la fuerza militar a través de la  Organización del Atlántico Norte (OTAN)   y  los petrodólares surgidos por  la alianza de Washington y las monarquías del golfo, apalancando   las redes financieras planetarias,    acumulación flexible y

 

 

aparición  de Asia Pacifico  como polo dinámico de acumulación.   La hecatombe del campo socialista  Europeo, con  la disolución de la “Unión Soviética (URSS) entre los años  (1989-1991) repercutió de modo extraordinario alentando el despliegue del Neo Liberalismo”  (globalización o internacionalización de la economía)   bajo el programa del “Consenso de Washington” priorizando   el capitalismo    financiero y  la incorporación progresiva  de China  al orden impuesto por el capital financiero concentrado.

A la transnacionalización  productiva,   financiera y en  algún grado cultural,  le correspondió  una dispositivo acorde a la  nueva acumulación de poder político dirigiendo la fase en curso,  evidenciando  la imposibilidad de  abordarla   solo por la potencia Norteamericana.  Sobre su base  y junto al Norte  global se construyó  un andamiaje de institucionalidad,   fortaleciendo   algunos organismos multilaterales como él (FMI) (BM)  la organización mundial del comercio (OMC) establecimiento de  tribunales internacionales como el centro internacional de arreglo de diferencias relativas e inversiones (CIADI) y el surgimiento   del grupo de los 20 (G 20) en (1999) intentando sustituir al grupo de los siete (G7)  dando como resultado el   debilitando  las soberanías   y la desnacionalización progresiva de los estados.  

Dicha  institucionalización tras nacional  agudizo  los mecanismos de subordinación y desarrollo desigual, aportando a la consolidación de los monopolios tecnológicos, comerciales y financieros del norte global,  control de los recursos naturales, producción  de armas de destrucción masiva,   potenciación de los medios masivos de comunicación  (reflejo  fehaciente  del modo en que opera  de   la ley del valor)  fomentando al unísono,   grandes acuerdos de comercio e inversión como, el tratado de libre comercio de América del Norte (TLCAN) en los años (90) y  libre comercio de las Américas (ALCA), lanzando a la    entrada  del  nuevo siglo   acuerdos regionales  de alcance mundial  como,  el tratado transpacífico (TTP) y el trasatlántico (TTIP) a su vez,  los gobiernos de izquierdas y progresistas de América Latina impulsaron la integración regional a través de diferentes iniciativas.

Luego de la crisis unipolar   (2008-09) con epicentro en Estados  Unidos y occidente,  tras 10 años de desarrollo da a luz una nueva realidad  multipolar mostrando los límites y contradicciones  de la hegemonía Estadounidense,   concordante  con  la manifestación  de  los (BRICS)  en el (2009)   iniciando el  paso del mundo unipolar al multipolar,  realidad  integrada  no únicamente por “mercados emergentes” sino por “potencias emergentes”  sobresaliendo  China como gran rival  de occidente   (en medio de la  combinación de una profunda crisis hegemónica avanzando hacia el caos sistémico)  secundado  por el  estableciendo de concordancias   Euroasiáticas con tendencias contra hegemónicas  con  un relativo papel de la federación Rusa y   la  creciente insubordinación del Sur global  e  impulso de nuevas instituciones multilaterales Sur- Sur.

El comienzo de la guerra civil en Ucrania en el año (2014)  define  un momento clave en la crisis de reestructuración,  acompañada    por    la realización de la séptima cumbre de los (BRICS)  el 

 

lanzamiento  del nuevo banco de desarrollo y el fondo  de reserva y contingencia del bloque (dos instrumentos  orientados a  disputar el poder financiero mundial)  gestándose en (2015)  otro importante jalón  con la fundación  de la “unión económica Euroasiática” promovida  por   Rusia, seguido en el   (2020)  por el   mayor acuerdo comercial  del Asia Pacifico  la “asociación económica integral”  (RCEP)    entre, China,  Japón, y Corea del Sur- en tanto Estados Unidos  impulso  el bloque  económico Indo Pacifico (IPEF) con   Japón y otros once países.  Este  conjunto de iniciativas  devenidas de   la “crisis de hegemonía” estructuran  un  reagrupamiento  global  marchando  hacia un nuevo equilibrio.

 El momento más agresivo  de Estados Unidos  y occidente  se asienta en las más de 900 bases y asentamiento militares diseminados lejos de sus fronteras, el desarrollo de guerras hibridas  con  proyección de poder,  medidas coercitivas unilaterales, guerra de información,  manejo de la mente humana, nuevas formas de vigilancia y el uso del lawfare en la deslegitimación de   disidencias, convirtiendo a   la fuerza militar y  los métodos híbridos   en lo  primordial   dentro de una actividad  híper imperialista realizada  a una híper velocidad, ejemplificado  en   el ataque al gobierno y pueblo venezolano para secuestrar al presidente Nicolás Maduro y su esposa   (3 enero de  2026) realizado  al mismo tiempo en que la aviación Francesa y Británica bombardeaban el Sur de Siria y una semana después de los  bombardeos de  aldeas en el estado Nigeriano de Sokoto.   Se verifica  en el contexto,  la existencia de un nuevo estado de ánimo en el Sur Global, abriendo espacios en países  Africanos  y Asiáticos para   avanzar  en su soberanía,   como en el caso  de  la región del Sahel con   la alianza de  los estados   (AES) integrada por Burkina Faso, Mali y Nigeria, imponiendo  un camino de optimismo para los partidarios de la liberación nacional y social y la proyección  de  las ideas socialistas como perspectivas ciertas de futuro.

Las  parciales consideraciones   aquí volcadas se vinculan estrechamente con el reconocimiento de la existencia de la contradicción fundamental del régimen dada entre  el trabajo y el capital (perdurando mientras este  exista)  de ella se desprenden otro conjunto de dicotomías secundarias, generadas justamente por el régimen económico social mencionado.

 

 Futuro aun no vislumbrado en toda su dimensión -- 

 Luego de la reunión de los presidentes de Estados Unidos y la Federación Rusa (Anchorage agosto 2025) el alto el fuego (relativo) en Gaza (octubre 2025) y el secuestro del presidente Venezolano y su esposa (enero 2026) se percibe el desarrollo  de un  nuevo reparto del mundo a  ser confirmado  por el futuro encuentro de Donald Trump y Xi Jimping. En este sentido la única información disponible es el mapa publicado por el analista Ruso Andrei Martyanov, de estrecha relación con el ejército Ruso,  donde el mundo aparece dividido en tres zonas de influencias.

Hasta ahora gran parte  del planeta estuvo en manos  representantes del sistema  como,  el grupo de los cinco (G5) o (G6) (G7) y (G8)  compuesto hasta hace poco tiempo por Alemania, Canadá,  Estados Unidos, Francia, Italia, Japón, Reino Unido y Unión Europea, su pérdida de preponderancia   conduce al  decaimiento  del  imperio  Británico y Francés,   al reemplazo del grupo de los siete (G7) por un agrupamiento conformado por China, Estados Unidos,  India y Rusia, de modo similar, la Organización del Atlántico Norte (OTAN) marcha hacia su disolución en  (2027) o antes, dependiendo de los acontecimientos en Groenlandia, mientras la Alianza (AUKUS) entre Australia, Reino Unido y Estados Unidos tampoco lograría sobrevivir, al igual que   la propia Unión Europea (UE).

Se conjuga un momento donde algunas estructuras tienden a desaparecer y otras dan   señales de vida, entre las cuales se perfila la fuerza expedicionaria inter ejércitos (JEF) algo así como una nueva (OTAN) pequeña,  encabezada por el Reino Unido, con la participación (entre otros)  de Dinamarca, Finlandia, Polonia y Rumania, funcionando como una federación entre las potencias  Alemana   y Rusa -  Arabia Saudita fomenta un acuerdo  con Paquistán, Turquía, Egipto y Somalia -  por su parte  los Emiratos Árabes Unidos ya ha convenido    con facciones Sudanesas, Libias y Somalíes, acercándose  a Israel -  África no es la excepción,  el pacto  de los Estados del Sahel son  los  únicos  que cuenta con el apoyo de China y Rusia -  en América Latina intentan  que la Alianza Bolivariana de los Pueblos de nuestra América (ALBA) sea reemplazada por una coalición  alrededor de Argentina y Chile junto a otros  países dependientes  de Estados unidos.

 Según el mapa publicado,  la esfera de influencias de Estados Unidos abarcaría desde Groenlandia hasta la frontera Ártica, América Latina y el Caribe – la de Rusia, toda Europa incluida Gran Bretaña, el norte de África, Turquía, el Cáucaso, el Sahel Africano y las islas de Noruega del Norte – la de China, Mongolia, las dos Coreas, Japón, Filipinas, todo el Sudeste Asiático, Australia, Nueva Zelanda, India,   Pakistán, la Península Arábiga y la mayor parte de África.  Las mutaciones podrán ser o no las expresadas por la presencia de    las influencias  dinámicas  de múltiples factores   y   la imposición de correlaciones de fuerzas en uno u otro sentido.  Sin embargo una cuestión  es clara, se  producen  a gran velocidad y no siempre  son visibilizadas por los diferentes analistas,  expositores o fuerzas políticas,  en los espacios,  tiempo y formas impuestos por los aconteceres.

De ser así,  como una historia repetida,  nuestro país con la administración Mileista y el   poder real ejercido por Washington,  seguirá  ubicada con los sectores más retrógrados (en nombre de la modernidad) así lo demuestra (entre un cumulo de otros  hechos) el intento   de  aprobar en el congreso nacional una “ley laboral” orientada contra los trabajadores y en defensa de los empresarios, generando la perdida de los derechos adquiridos  a través de grandes  luchas y derramamiento de sangre de los explotados, retrocediendo  a condiciones laborales del siglos anteriores.  Para frenar semejante violación no alcanza con un paro dominguero, se trata de ganar las calles con o sin la burocracia sindical entregadora y defensora del régimen vigente.

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