sábado, 1 de agosto de 2026

 

Lo visible e invisible de la crisis estructural  multidimensional

Juan Alberto Remedi

Paraná (Entre Ríos)

Julio 2026

La energía  de los hechos  actuales  se torna  prácticamente incomprensible   utilizando   de modo aislado el concepto   “complejo”   (presente  en cada lugar donde  se producen y entrelazan acciones, interacciones  y retroacciones) señalando únicamente   una  dificultad,   sin brindar ninguna explicación.

En un contexto de crisis estructural   de largo tiempo y alcance mundial, más agudas y explosivas a sus similares   de los años (1929. 1973. 1974. 2007. 2008) y el estallido  de  las estabilidades alcanzadas previamente  a consecuencia de  sus múltiples contradicciones antagónicas,  no es casual,   la transformación de la Organización del Atlántico Norte (OTAN) en un ecosistema financiero e industrial utilizando   el  denominado Banco de defensa,  seguridad y resiliencia (DSRB)  generando   la mayor trasferencias de riquezas en la historia de occidente al  financiamiento  de las guerras,  poniendo en práctica   una arquitectura  de créditos diseñada para hacer de estas  una necesidad permanente, estructural y rentable y   de la paz  algo absolutamente inviable. El (DSRB) ha descongelado millones y millones de Euros acumulados en los depósitos de caudales (garantía de los depósitos hechos por los ciudadanos)   transfiriéndolo   a la fabricación de armas,  el depositante sin tener conocimiento de ello,  asume  los riesgos del   conflicto, en tanto,  el complejo tecnológico   militar fabricante de armas sigue recibiendo inmensas  ganancias.

Las grandes ganancias  impulsan  la implementación de  guerras interminables,    concibiendo   la  detención   sin victoria como  potencialmente más costoso a  su continuación   a pesar de la inexistencia  de posibilidades de triunfos,  convergiendo en una  deriva estratégica   costosa   y lejanas  perspectivas de éxitos. Así,     Donald Trump y sus socios Israelíes,    en el caso   Iraní  (aunque pudiera ser cualquier otro)    abordaron  una batalla si haber  asegurado la victoria, se lanzaron a la  intervención para luego  obtenerla, marco en el  cual,    los días 7 y 8 de julio se realizó  la reunión de la  Organización del Atlántico Norte (OTAN)   en  Ancaras (Turquía) decidiendo     multiplicar  el  aparato militar de occidente acorde a   las guerras presentes y   venideras, acordando   la estimulación productiva   e innovación en materia militar, acompañado de   un comunicado final   centrado en la unidad del bloque, a pesar de ello,  no logran    esconder el porqué  de la hegemonía Estadounidense,  no originada   en  la   superioridad de ideas, valores  éticos,  morales o humanos,   sino en la  supremacía  a la hora de aplicar la violencia organizada y coordinada a nivel planetario.

Apoyando  dicha  línea de acción, el gobierno Argentino defensor de los intereses del  capital financiero trasnacional entre ellos,  los de Estados Unidos, Reino Unido e Israel,  reflejado  en los avances de una empresa petrolera Israelí  Navitas petrolera, socia de la Británica Rock Hopper exploration, hacia la desarrollo y explotación del yacimiento Sea Lion, el mayor proyecto impulsado  en las Islas Malvinas ocupadas  por el Reino Unido. Al hacerlo se ubica claramente contra los intereses de pueblo dispuesto a seguir  profundizando la certeza  de la pertenencia de Malvinas,   rechazando  una vez más,  las maniobras gubernamentales tratando de impedir la difusión  de  semejante verdad,  visualizada   en el reciente   campeonato mundial de futbol,  con  la actitud tomada  por   los  jugadores de la selección nacional cuando,     luego del triunfo sobre  Inglaterra, rescataron  de la tribuna parte de una sábana con la inscripción “las Malvinas son Argentinas” desplegándola  en medio de los festejos en el campo de juego, haciéndola visible   para   todo el planeta.   Por encima  de la voluntad  cipaya,   neo colonial y neo fascista de  Javier Millei y sus adherentes, el pueblo Argentino inundo las calles y plazas   cantando: por Malvinas, por el Diego y la última de Leo, asestando un duro golpe a la política entreguista y pro imperialista. Se le suma la reciente visita de funcionarios del Fondo monetario Internacional supervisando los mayores grados de dependencia alcanzados y las garantías de cobros de una deuda odiosa,  ilegal, fraudulenta e impagable, acareando  mayor sufrimiento, explotación, opresión  y desigualdad  a un pueblo cansado de estar cansado. 

En sintonía el canciller Pablo Quirno,  fue uno de los oradores principales  de la cumbre organizada por Estados Unidos en Washington,  con la participación de 61 países abordando la  coordinación de  políticas globales contra el denominado “extremismo de izquierda” versión actualizada del plan Cóndor de la dictadura cívico, militar y clerical fascista impuesta en el país en el año (1976). Luego del encuentro, el segundo del (FBI) Andrei Bailley,  viajo a Buenos Aires a controlar los avances  de la agenda planteada, brindando     nuevos ropajes al viejo,  perimido e inhumano macartismo, en función  de seguir atacando sin contemplación a cualquier organización o ser no arrodillado ante los designios del capital mencionado.  Aunque   en realidad no es un hecho  nuevo, el anticomunismo siempre estuvo y  está activo a nivel internacional, en   nuestro país,  salvando las  distancias,  vivimos múltiples  experiencias impuestas por sectores   ultrareaccionarios y  neo  fascistas en  diferentes tiempos y variantes, acompañadas en menor medida,  por un  reciente fenómeno para muchos  desconocido (o  no comentado)  motorizado    por parcialidades autodenominadas progresistas o de  Izquierdas - lo original   está dado por la   implementación teórica y práctica del fenómeno a cargo de   las nombradas,   suplantando el ataque directo de la reacción interna y eterna por intermedio de … contra organismos  no dispuestos a bajar las banderas  críticas y aceptar  la cooptación  de conciencias y voluntades  orientada por los  enemigos del pueblo. Con el fin de evitar confusiones,   más allá de cualquier otra cuestión,    parto   de la toma de posiciones políticas e ideológicas  anteriormente por ellos repudiadas,    perdiendo por peso propio  el  derecho  de presentarse  como anti sistema  con la apariencia de revolucionarios.   

Remarco    lo putrefacto  de los planteos intentando aparecer como nuevos o  superadores, cuando son  fieles  exponentes   de una  ideología en su momento  de mayor radicalidad reaccionaria de  “dictadura totalitaria, terrorista, permanente” inherente a la   burguesía dependiente del capital financiero trasnacional, avanzando en la cancelación   de  la integridad del conflicto,  mediante una “distorsión ideológica” sustituyendo  el examen de las causas  por la condena prematura a cualquier impugnación  del orden dominante.    El  cambio  de esta fórmula por parte del estado,  convirtiéndola  en un instrumento diplomático o jurídico, impulsa la controversia  al abandono del   terreno de las ideas,  ingresando     a un dispositivo de disciplinamiento belicista donde, la sospecha precede  a la evidencia y la obediencia adquiere  de virtud cívica. 

Los hechos mencionados constituyen  solo una parte de la  cambiante situación política, económica y social,   demandando  mayor movilización y  unicidad coordinada del conjunto de los afectados, teniendo presente en nuestra región,  la necesidad de una discusión  no ligada a la restauración del llamado progresismo para actuar  con mayor eficacia, sino en brindar  respuestas a  interrogantes  esenciales    relacionados  a la forma en  que una sociedad organiza la producción de su vida material y las relaciones de poder generadas por dicha organización, a  la generación  de  políticas emancipadoras  disputando  la forma histórica de estado, no solo en lo administrativo sino como  condensación de  una relación de fuerzas entre clases sociales, de  la reorganización productiva y el trabajo  frente a la expansión de la mercantilización, situando la lucha de clase como un conflicto atravesando y articulando las demás contradicciones de la época.  Siendo    imprescindible por lo tanto,  concebir los comienzos de una   política   emancipadora  cuando se deje de confundir   el ascenso al gobierno   con la conquista  del poder y se reconcilie  con una práctica capaz de transformar las condiciones materiales  de una estructura de  disputa del sentido comúnde la época,  abriendo,   en medio de un presente pretendiendo clausurar toda alternativa, la posibilidad de  los pueblos  de retomar la lucha por la organización y conquista de otro orden histórico.   

Ahora bien, actuar en consecuencias implica   concebir     que,  de  la hegemonía de  ultra derecha criolla del cono Sur de América Latina, seguidora de la ultra derecha  mundial,  emergió el denominado   neo fascismo (en nuestro caso periférico)  capaz de  utilizar  lo beneficioso de épocas signadas por   incertidumbres de todo tipo, en favor de una  apertura y  mayores   posibilidades de  restablecimiento hegemónico del capital,   mediante lenguajes orientados a  presentar como naturales el orden y  autoridad, la competencia, exclusión y el mercado.   En contraposición, en la otra vereda, la izquierda revolucionaria se ve obligada a  recuperar  la iniciativa política, tras comprender  que,  ninguna transformación emerge  de la  administración del estado, aunque no se pueda prescindir de ella, pues toda estrategia  revolucionaria   requiere la modificación de las relaciones sociales,  desde las cuales, el estado, el mercado y la vida cotidiana adquieren forma.

En la  misma sintonía reflexiva, considero oportuno y necesario  rescatar las  fundamentaciones,  conceptos y perspectivas, dadas a conocer    por Néstor kohan en el texto: Nuevas derechas, escuela Austriaca y neo fascismos,  publicado en el año (2025) donde expone dentro de un conjunto de pareceres: nos interrogamos acerca de la época vivida  en un periodo de abierta discusión de la tan mentada, promovida y completamente falsa “crisis de las grandes narrativas”.  La ingeniera del “control social”  big data, lawfare, fake news, guerras hibridas etc,   no se aplican  por mero aburrimiento,  se implementan a partir de una urgencia social: la necesidad de enfrentar la crisis en curso. Afrontamos,  reitera,  no únicamente  el crac  de la economía capitalista mundial en el ámbito  productivo, comercial, financiero, se asiste  también al colapso  del medio ambiente  y el eco sistema, a la perturbación demográfica, alimentaria, sanitaria, de las formas históricas de subjetividad pos moderna  y la cultura mercantilizada justificadora y posibilitaste a  una alteración   geopolítica del mundo unipolar, armonizando  en conjunto la  “crisis de la civilización burguesa”.  Señalado  al unísono - ante cada crac  estructural,  el sistema  promueve diversas respuestas con miras a   garantizar su reproducción,  asumiendo  modalidades políticas, económicas, culturales e incluso políticas militares,  sin embargo,  expresa,   la emergencia de las “nuevas derechas”  furiosas y extremas  forman parte de un conjunto mayor: del intento contrarrevolucionario de moderar las crisis, ralentizar el declive del imperialismo  occidental Euro Norteamericano y disminuir en todo lo posible la caída de la tasa tendencial de ganancias a escala global, en el camino de encontrar     respuestas a la crisis en pleno apogeo asumiendo  modalidades distintas: fascismos, neo fascismos, contrainsurgencia y neo colonialismos ---.

Ante los desafíos de la época y como  participes del  recorrido emancipatorio,  quizás sea alentador a nivel juvenil y no juvenil de unas y otros, retomar con nuevos bríos una idea  potenciadora del accionar,   comprendiendo  la dialéctica  en su fase racional como  crítica y revolucionaria, al  concebir toda forma histórica  desarrollada como transitoria, como una forma en movimientos, como algo que contiene la posibilidad de su propia negación. El movimiento no se da en forma   lineal, con esquemas, en  blanco o negro,  todo lo contrario es un proceso avanzando en forma espiralada hacia nuevos desafíos a superar.

Remedijuanalberto.blogspot.com.

 

 

 

viernes, 3 de julio de 2026

 

 

 

A la revolución la hacen los pueblos, no las individualidades

Juan Alberto Remedi

Paraná (Entre ríos)

Julio 2026

Entre  los   permanentes esfuerzos  realizados por   trabajadores de la urbanidad,   el campo,   los  carenciados en general,  con  fuerte presencia de mujeres y jóvenes, emergen ciertos hechos  a considerar  de cara a la unicidad y coordinación de las protestas (por ahora parciales).

Una constante se refleja luego de cada gran movilización con el resurgir del   ¿y ahora qué sigue?  difundido por el conjunto de los medios masivos de comunicación en sus diferentes modalidades,   utilizados en favor o en contra de los intereses mayoritarios, sin ser acompañado por  nociones de  cómo salir del atolladero,    reflejando  la    carencia de alternativas en  favor de los desposeídos.  Las formulaciones existentes   se encuentran mayormente acotadas a  los autodenominados representantes de los trabajadores, del pueblo u otras parcialidades, ineficaces  en la resolución de las contradicciones sistémicas  y sus nexos con cada una de las realidades en sus múltiples dinámicas.

 Un buen punto de partida es  considerar a lo movilizado como un hecho trascendente hacia la superación de las limitaciones,  constituyendo todo un acto de magnitudes aún por descubrir en toda su potencial - el otro elemento  dentro de todo único,   es saber aceptar   lo movilizado como minorías en relación al conjunto de  los sectores damnificados  por la crisis civilizatoria  y sus nexos locales.

En la trama,   se expresan lineamientos   de   una dirigencia cooptada por la ideología  burguesa  presentándose como defensores de los sectores populares,   esgrimiendo  como conducta central  el apoyo  a  los intereses ajenos a su clase,  acompañado  de  la  propia proyección individual,  en lo fundamental electoral, al decir del dicho popular “quieren llegar” y ese llegar no incluye a todos,  las mieles son individuales o para pequeños grupetes oficiando de acompañantes,   comúnmente llamados alcahuetes,   perritos  falderos o chupa culos (calificativos pasados por alto por los señalados,  sin llegar a incidir  en el  camino hacia lo considerado algo así como exitoso)    las luchas en favor “de” constituyen en ocasiones,  un trampolín hacia el camino individual a costa de la  espaldas de los demás, de  ahí justamente las  inconsistencias,  las idas y venidas, el veremos o pretextos similares como,     estamos dialogando,  hay que tener paciencia,  en cuyo contexto es vital preguntarse quién gana y quien pierde  ¿los trabajadores y el pueblo en general - o los empresarios?  en  resumidas cuentas los trabajadores, jubilados,  desocupados  y carenciados, jóvenes y mujeres   siguen  perdiendo  derechos civiles y económicos. Solo  exponen   una  línea de  conducta cobijando un criterio  analítico vano,    centrado en   la denuncia del modelo vigente,    abordando    las consecuencias y desechando  la causa generadoras  la “preminencia  del régimen económico social capitalista” por ende,  no alcanzan las palabras altisonantes o  simpáticas,  por esconder   consciente  o inconscientemente  el verdadero drama vivido por los perjudicados, mientras     traspapelan  los objetivos medulares    necesarios para la conquista de la liberación nacional y social.

A la par están quienes  aspiran genuinamente a la liberación  de los oprimidos, constituyendo   una minoría remando  contra una  situación impuesta por el imperio  y sus socios dentro del país,  fuera y dentro del gobierno e  instituciones, muchas veces a pesar de la predisposición, conciencia y voluntad,  sin  contar con las energías necesarias capases de hegemonizar  los  cambios estructurales en favor de los explotados, siendo malicioso no reconocer la  persistencia, presencia permanente y el sentido solidario de los accionares, sobreviviendo por encima de modalidades    ciertamente aisladas,     tendientes a intentar  compartir las mieles mencionadas anteriormente, no es casual, la clase  poseedora acumula  una larga experiencia  en  repartir migajas, huesitos sin   carnes   dejados  caer con desprecio de la mesa,  para ser disputados por quienes quieran recogerlos  sin importar sus orígenes políticos y sociales.

  No se trata   únicamente   de describir o enunciar las deficiencias, sino de brindar fundamentos y motivaciones para superarlas   por encima de una dirigencia pro régimen, política, social, sindical,   corrupta  mafiosa y   vende pueblo (igualmente    la empresarial)  actuando en nombre de quienes menos tienen.  Lo expuesto  requiere la transmisión  de ideas no siempre tenidas en cuenta,  entre ellas y sin ser la únicas -  cuando el pueblo cree en “si mismo” es posible hacer  la revolución,  concebida   como el comienzo  de una nueva historia, en la cual, los excluidos ya no luchan por su inclusión excluyente, sino  por la transformación del movimiento y la vida, en  un proceso de transformación histórica potenciado en las entrañas mismas del pueblo, donde el denominado líder  nunca es lo primordial, sino  una consecuencia, lo esencial en tanto pueblo,  es    la constitución del pueblo como pueblo,   nutriéndose de las experiencias pasadas y presentes – así mismo,  la historia  de la organización humana desde la sociedad primitiva,  ha sido  signada por  la lucha  de clase, los  cambios en uno u otro sentido  son  impulsados  por los intereses  materiales  de la clase dominante o  de los trabajadores y   si bien los individuos pueden cumplir funciones claves en momentos de la historia,  el cambio revolucionario depende de la “economía y las clases”, cuestión conducente a recordar uno de los planteos de Carlos  Marx (1818-1883) señalando: los  hombres hacen su propia historia, pero no como les plazca, sino  bajo circunstancias ya existentes  dadas y trasmitidas del pasado -   del mismo modo, es central  considerar al capitalismo como un sistema actuando en beneficio de los propietarios  de los medios de producción, explotando a quienes solo tiene su fuerza de trabajo para vender en el mercado,   dicha  fuerza  es la creadora de todas las cosas, aunque el valor de ese trabajo sea expropiado por los propietarios de los “medios de producción” a través del valor excedente  o  plusvalía, acumulada como capital.

Entonces, la dilatada espera del accionar  de los autodenominados lideres (actuando a  espaldas  de  las mayorías sociales) es un fiel reflejo de la conducta esclava, por suplantar el auto movimiento  por la  posibilidad de una convocatoria para defender los propios intereses, de modo que, no es libre quien se cree libre, sino aquel capaz de cultivar la “auto concreción histórica” y la creación de una subjetividad   libre en un curso de acción encarnando su propia liberación.

En los quehaceres  diarios nos topamos   con   el desarrollo del siglo XXI  vinculado  estrechamente a  la ciencia,  es en este  terreno y no en el discurso abstracto   donde se definen  los  destinos  - Carlos Marx en una de sus obras (los griundrisse escrita entre 1857-58 , durante la crisis económica del año  1957) considera a la ciencia como clave del desarrollo, habla del “intelecto en general” del  conocimiento social acumulado incorporado a la producción convirtiéndose en fuerza productiva inmediata, lo que antes era saber  disperso, investigación o técnica aislada, pasa a materializarse en maquinarias,  procesos industriales y de comercialización,  las diferencias entre países ya no se miden  solo por la existencias de recursos naturales o extensión geográfica,  sino por la capacidad de producción, organización y aplicación de conocimientos.

La mal llamada inteligencia artificial (IA) es  una nueva forma de tecnología destinada a reemplazar el trabajo humano y aumentar la tasa de explotación,  su basamento reside  en el conocimiento humano, depende de este,   sin tener posibilidad de  reemplazar la naturaleza imaginativa  de la inteligencia y saber.   Los datos y el conocimiento provienen de la actividad del ser humano,   el  conocimiento tanto como   las cosas físicas tiene un valor para la sociedad y el régimen,  “es material”  requiere de la  energía del trabajo humano  mental,  al igual  que el físico  son   creadores de valor,  por consiguientes    sus exponentes  son  proletariados,    partes   constitutivas   de esta clase   junto a   los  trabajadores tradicionales,  sin embargo,   las variadas  nociones opuestas tienden a   ocultar la lucha de  clases en pleno apogeo.   

En el recorrido  hacia el logro   de políticas por unas más justas e igualitarias, se desliza   el peligro de sustituir el análisis de los hechos concretos en el lugar concreto,  por la ideología en uno u otro sentido, evitarlo   requiere considerar la relación dialéctica  entre  las realidades   generales y las específicas de cada lugar, teniendo los pies en la tierra,   conociendo profundamente cada materialidad   a fin de lograr transformarla,   desechando la ilusión  del    fortalecimiento de la clase obrera como solución  de  todos los problemas,  por ejemplo, las dificultades    medioambientales,  las divergencias   entre    los intereses materiales de los trabajadores  del centro y la periferia y la propia lucha por la paz,   seguirán existiendo  incluso en el caso de derrotar  al neo liberalismo,  por ende,  resulta imperioso  definir    una economía al servicio de la vida  no   construida    por  llamamientos morales,   requiere del enfrentamiento con el   capitalismo, validando   las coincidencias  por  el logro de mejores condiciones de vida, sustentabilidad ecológica o  conquista de la paz,  sin anular    el conflicto fundamental entre el trabajo y el capital.

Sin bien existe una trayectoria hacia la resolución  en tiempo y forma de las falencias ideológicas  y políticas de los de “abajo” la dificultad persiste y se profundiza al calor de los acontecimientos (verdadero termómetro de las propias falencias)  fenómeno agudizado   con  la aparición   de masivos medios de comunicaciones como el teléfono   celular,  brindando minuto a minuto todo tipo de informaciones  orientando (entre otras particularidades) a  la desmovilización, desesperanza y  caos, haciendo centro en  el individualismo  y  defensa de intereses elitistas.   A la miseria económica con   su expresión más sentida “las  dificultades para alimentarse de modo adecuado diariamente”  con   el    aumento del hambre,   se  acoplan otras singularidades    repercutiendo en un mayor caos  social,  como los  bajos salarios,  falta de changas para subsistir,   cierre de empresas,  crecimiento de la desocupación,  la insuficiente llegada de mercaderías para los comedores escolares y los populares en diferentes barrios y localidades, el  flagelo de la droga,   aumento de la brecha entre las actividades realizadas de modo tradicional con las llamadas modernas,   asalto a los contenedores de residuos  en busca de alimentos  con la  participan de seres humanos y animales,    teniendo como resultado visible una mayor   desigualdad y   perdida de perspectivas  positivas  de vida.   

 Vivencias  secundadas  por  expresiones   observadas  en     algunos   desocupados, mal viviendo de la  ayuda social  (motosierra de por medio) como el tan repetido  “pero papa, el país no puede salir adelante  cuando los vagos no quieren trabajar, quieren vivir de arriba” y si no fíjate, cuando hay un feriado o alguna fiesta,  se gastan todo en asado, vino, cervezas y quien sabe que más,  viven de festicholas”  argumentos necios ya  conocidos, expresados por encumbrados  representantes de ideas burguesas y  repetidos por  una parte de los  carenciados – en tanto,    la histórica lucha en defensa de los derechos de la  mujer, suele en  oportunidades  no superar   las  denuncias  contra el machismo,    sin vincularlo  “ al patriarcado”  atacando   el efecto y no la causas – de modo  similar, dirigentes sindicales ante el cierre de las fabricas   expresan    “no lo esperábamos,  creíamos  que nunca nos iba a tocar”  e inmediatamente  por encima de la defensa de las fuentes de   trabajo, comienzan a reivindicar los buenos salarios recibidos, confundiendo su situación personal, de percibir  el salario más algo más por ser dirigente sindical, con la del conjunto de los trabajadores sin  llegar   a fin de mes – simultáneamente  algunas  organizaciones  ecológicas son  bancadas  económicamente por fundaciones u organizaciones no gubernamentales (ONG) generando una verdadera contradicción pues, los principales promotores de la contaminación planetaria son quienes les brindan el apoyo económico - todo  se conjuga   con la manifiesta alegría  de pequeños propietarios por la perspectiva cierta de no pagar indemnizaciones (aunque mucho de ellos nunca lo hicieron  por tener trabajadores no registrados) o  imponer a gusto y placer   horarios y modalidades de trabajo,  como si esto no alcanzara, se lanzan a fundamentar  la existencia de un inmejorable momento  para crecer  a consecuencia del bajo costo de la mano de obra y   la adquisición de  insumos importados   baratos, aunque nunca lo hallan utilizados   en sus emprendimientos,  verdadera mirada oportunista incapaz de  contemplar las reales posibilidades de compras por  parte de los consumidores.  

Lo expresado revela  a los integrantes  de la clase proletaria como los únicos capases  de defender sus propios derechos,    en esta lucha los aliados circunstanciales e incluso    permanentes   (con las excepciones del caso)  no toman partido en su defensa, lo hacen en el sentido contrario, dimensionando el apoyo a los lineamientos  de la clase burguesa, de ahí la importancia de evitar  enamorarse de los coloridos destellos   expuestos para que los incautos los visualicen y los hagan suyos.

Cuando los vientos huracanados originados en la  la situación general,   llegan con una increíble velocidad a las bases sociales y la discusión o no discusión por arriba se vive con   dimensiones propia  por abajo,  sumándoles   lo folclórico  de cada situación,  no alcanza con decir “y bueno para que lo botaron” o  “si lo botaron no se  quejen” demostrando solo la impotencia e  incapacidad para abrir caminos superadores, desdibujando el papel del enemigo fundamental de los pueblos,  haciendo recaer responsabilidades sobre una mayoría explotada, oprimida,  con hambre,   absorbiendo  minuto a minuto el bombarde  del  cerebro  con un cumulo de informaciones tendientes a desequilibrarlos y hacerlos carnes de cañón en beneficio de una minoría  neofascista (en nuestro caso periférica).

El necesario camino a seguir  no siempre es el más fácil, el más lindo,  el de las flores o los verdes azulados,   es el de   la  hermosa esencialidad   humana no actuando como  depredador, sino siendo solidarios   con el conjunto de  seres  humanos,  principio que demanda con urgencia  la   unidad y coordinación de accionares de los sufrientes y pensantes.

Remedijuanalberto.blogspot.com

 

 

lunes, 1 de junio de 2026

 

Las mutaciones del régimen y sus improntas

Juan Alberto Remedi

Junio (2026)

Paraná (Entre Ríos)

Entre  el caos  permanente impulsado  por el imperio, late  la vida  con  sus múltiples manifestaciones  alrededor de  la contradicción trabajo capital aun no resuelta por la humanidad,  dentro de lo cual, se realizó  recientemente la cumbre de los presidentes de Estados  Unidos y la República Popular China,  donde el mandatario Asiático señalo  “el mundo ha llegado a una nueva encrucijada”   y  se pregunta   ¿puede China y (EE.UU) superar  lo llamado “trampa de Tucidides” y crear un nuevo  paradigma en las  relaciones entre las potencias? autoproclamando a China como la nueva Atenas  en ascenso  y a (EEUU)  como la Esparta en retroceso, temerosa de perder su hegemonía mundial, proponiendo  no cometer errores de cálculos a fin de evitar   una tragedia, dicho de otra manera,  se evidencio la incapacidad del  país del Norte  para imponer   su voluntad ante la exigencia  del  oponente de aceptar la nueva realidad multipolar.

Posteriormente se realizó la cumbre de mayo  entre los primeros mandatarios de China y Rusia,  normalizando dicha relación como hecho central del nuevo siglo,  confiriéndole  forma concreta al final de la unipolaridad y un empuje sin precedentes hacia la conquista  de un centro de gravedad planetario menos occidental, impidiendo  políticas de dominación exclusivas  por parte de Washington.

En ese  ir y venir de los aconteceres  se  desarrolla  a velocidades aún desconocidas en su real magnitud,   una de las tantas mutaciones del régimen,   potenciando    los medios  de producción y las  relaciones sociales  mediatizadas por la “mercancía” (forma elemental y básica del capitalismo)  constituida  por trabajo humano abstracto,   plasmado en el trabajo asalariado,   emanado de ello “el valor”  como  autentica constitución regente  de   las sociedades.  Dicho  régimen    basado en la propiedad privada de los medios colectivos de producción,  impulsa    una nueva revolución industrial  de amplio alcance, sorprendiendo   la agilidad  en la    aplicación   práctica,  materialidad contrapuesta  a  la tesis esgrimida por  las izquierdas revolucionarias, en relación   al  “estancamiento crónico  del capitalismo”   impidiendo     el progreso tecnológico  y el desarrollo de  las propias fuerzas productivas,  desde hace tiempo  se refleja lo contrario y   hoy se sigue

 

confirmando.  Lo ocurrido es parte del proceso  de producción y reproducción del régimen,   sin implicar   la superación de la crisis sivilizatoria en su etapa de senilidad y parasitismo,  pues  ambos elementos permanecen presentes en el accionar. Todo un tema a seguir abordando en el presente y futuro desde el punto de vista de la clase obrera y sus aliados.

El   año (2026) testifica  inversiones record en semi  conductores, servicios en la nube, software  y  en la mal llamada inteligencia artificial (IA) con miras a transformar     las formas  en que las empresas globales    “crean   valor”  reformulando las fuerzas productivas,  detectando, decidiendo  y actuando  en el mundo real hacia  la formación de sentidos,  convirtiendo a la mente humana en un verdadero campo de batalla. Se ha  generado un salto cualitativo por intermedio   de las corporaciones estadounidenses,  Chinas  y otras similares,   concentrados en plataformas  de integración y análisis de enormes volúmenes  de datos a ser usados por agencias estatales, fuerzas de seguridad, defensa  y corporaciones internacionales, mostrando  significativos avances  en   la fusión  de   datos con bases heterogéneas,   emergiendo  de ello   dos  elementos  a considerar –   la dominación  de  la economía política por intermedio de la acumulación de  datos y  expansión de dispositivos  de control  social,  propios del régimen a través de los servicios prestados por la extrema derecha internacional  o (neo fascismo) en nuestro caso periférico.

Lo medular no radica   en la  cuestión tecnológica,  anida en lo político,   interfiriendo de modo directo  en la lucha de clase y la conversión  de la vida social en un dato explorable, derivando    en formas sofisticadas de  autoritarismo y represión  muchas veces no  visibles, como en el  denominado “efecto enfriamiento” direccionado a la autocensura -  en ocasiones, cuando un individuo tiene sospecha  de ser vigilado   disciplina su conducta – desplaza  a la vez,    el campo de batalla desde la repercusión mediática clásica  hacia la modulación continua de disposiciones, afectos y decisiones a escala poblacional,  acompañado por la  ilusión de  libertad conviviendo  sin tención  con dispositivos que la restringen.  En definitiva han unido en una misma matriz operacional a  la (IA) vigilancia masiva y análisis productivos,  simbolizando una fase avanzada de subordinación real  de la conciencia al capital e  institucionalizando la guerra cognitiva como practica permanente de la gestión social,   conformando  asi,  la  quinta    dimensión del conflicto: tierra, aire, mar, ciberespacio y cognitivo, de lo cual deviene en lo estratégico la disputa de   la capacidad interpretativa de  la realidad .

La analítica de datos se ha trasformado en   una nueva fase  del imperialismo en su faceta informacional, en tanto,   la dependencia tecnológica amplia  la subordinación de las periferias, sin limitarse  desmenuzar la información  da un salto  significativo    en   la expropiación de la  capacidad   colectiva  de producir sentidos, convirtiendo la experiencia en materia prima para los circuitos de valorización del capital. Se impone  así,    una nueva forma de fascismo, no solo en el estricto sentido histórico, sino en su significado esencial,  de  alianza del capital financiero global con el poder político nacional,   con visibles e invisibles lazos de carácter agresivo,   violentos  y represivos,   diferenciándose   del  fascismo clásico  por la  presencia de los algoritmos, Big Data  y la (IA)  haciéndolo más hermético y   difícil de resistir.  A las  elites ya  no le es suficiente la generación y concentración de riquezas, pasaron   a considerarse líderes naturales (no solo reivindican un proyecto capitalista, sino uno civilizatorio  orientado a ganar la partida en la construcción  y control del sentido. 

el contexto mencionado conduce a ubicarse   en consonancia con las nuevas realidades  sin ningún tipo de esquemas o  dogmatismos,  con el objetivo de    afrontar  de mejor manera el presente y futuro.

El futuro como  concepto central,   lo que “está por venir”  requiere no  concebir   el presente como una realidad eterna, sino como algo abierto a la transformación,    pudiéndose moldear en un mañana  de carácter distinto.  En el lenguaje dominante del poder   se lo presenta como una extensión neutra del presente,  midiéndolo  en calendarios,  proyectándolo  en curvas de crecimiento y  desarrollándolo    mediante pronósticos,  desde esta perspectiva no es algo a conquistar, todo  contrario, hay que esperarlo,  acción coincidente   con  la tesis de inexistencia de alternativas al sistema preponderante.

Sin embargo, no representa solo   una fecha en el calendario “es un quiebre” una ruptura con el orden existente, una transformación estructural de las relaciones sociales del poder político y posibilidades humanas  en pos de la arquitectura de un mundo diferente al vivido,    haciéndole frente   a la clase dominante en   la  construcción de falsos futuros o mitos,  como  el capitalismo verde y la seguridad militarizada, carente de todo contenido emancipador. En esta línea  filósofo Ernet Bloch (1896 -2000)  autor de la obra “el principio esperanza” reflexiono    en base a las apreciaciones de Carlos Marx (1818-1883) -  el futuro, expone, no es una abstracción del presente pugnando por emerger de sus limitaciones, es  una realidad inconclusa – el todavía,  no designa una utopía,  sino   un potencial latente accionado en las condiciones materiales y luchas colectivas, secundado por  las energías de  la esperanza transformada en algo real al convertir el futuro, pasando  de una promesa a  un plan, sin   soñar en abstracto,  construyendo  una utopía concreta  arraigada en tendencias reales y fortalecidas a través  de la práctica.

 Naturalmente en una situación de permanente movimientos  y cambios,   la responsabidad de las responsabilidades para quienes aspiramos a cambiar el mundo por uno más justo e igualitario,  es impulsar  la teoría revolucionaria a niveles de   la realidad concreta en cada lugar concreto,   revisando por ejemplo  esquemas como el del “estancamiento  crónico del capitalismo”.   Esta objetividad  requiere  ubicar  en primer plano el desarrollo de las fuerzas productivas, en particular la  combinación de robótica, computadoras e (IA) haciendo  centro en el futuro del trabajo y las respuestas a brindar por intermedio de un  programa revolucionario en  defensa  de los trabajadores y   sus aliados,  poniendo  bajo control a quienes construyen poderosas energías   productivas,  creadas por el cerebro y manos humanas   como fuerzas objetivas de conocimientos, poniéndolas al servicio de la liberación material y espiritual de los seres humanos. Lo esencial   radica  en  la propuesta de un   programa de organización colectiva del trabajo y distribución de riquezas  dentro de  una economía  produciendo  bienes materiales  útiles para la vida a través  de  máquinas    bajo supervisión humana,  enfocada en  un sistema de propiedad socializada de medios de producción, conduciendo a la reformulación del sentido y realización  de la vida.

En armonía   con los lineamientos  del capital mencionado,   el gobierno Argentino, de carácter neo fascista periférico,  evalúa las posibilidades  de  un acuerdo con (EEUU) bajo el rotulo de “cooperación tecnológica”  con las intenciones de  cambiar para siempre el destino de la información privada de los habitantes,  tras reconocerlo  como país poseedor de  una “protección adecuada” de  datos personales.   Sin ser  algo  simbólico,    nuestros datos pueden fluir hacia servidores  estadounidenses, lo cual, alerta   sobre un  escenario de vigilancias, perfilamiento social y usos indiscriminados  de los mismos,  en un contexto de carencia de  legislación actualizada sobre el tema  y  de estructuras solidas de control para evitar abusos o filtraciones.

Como cuestión concatenante, la segunda revisión del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) supera el hecho del  desembolso de 1 millón de dólares, no  aborda  únicamente las metas fiscales, reservas e inflación,  evalúa   la capacidad gubernamental de disciplinamiento social.  El problema central ya no aparece como económico,   observa  a la democracia burguesa representativa al analizar la existencia de incertidumbres en el año (2025) y las venideras del (2027)  ralentizando el programa, tensando el mercado de cambios, provocando la salida de capitales y revirtiendo  el impulso reformista,  atribuyendo el incumplimiento de la meta de reservas a la cobertura electoral.  Lo delicado de la situación se trasunta en  concebir   la  democracia burguesa    como  amenaza para la estabilidad financiera, cuestión aceptada  por las  jerarquías políticas y sociales de las fuerzas  burguesas,  actuando en el conjunto de la población,  dentro y fuera del gobierno.

Emerge al mismo tiempo  otro elemento a reconsiderar,  ligado  a la aprobación por el congreso  nacional  de la llamada “reforma laboral” con el  visto bueno de   la burocracia sindical en todos los niveles, traicionando los intereses de la clase obrera e imponiendo junto a los grandes empresarios apoyado por el gobierno  la pérdida de derechos ganados a través de las luchas con  esfuerzos, sudor,  lágrimas y sangre.  Me refiero a la vigencia  del concepto “ejercito de reserva o ejercito de desocupados”  reconociendo la mutación  en las  condiciones existentes, transformado  en el caso  Argentino en: mano de obra sobrante a ser aniquilada por las directrices del capital financiero  por intermedio de sus organismos legales  y apoyo  del   estado nacional, conjugando   su  aumento numérico con los cambios de algún modo conceptual y  formas de manifestación de su  existencia.   Hecho   de singulares características,  conectado  con otros  debates ya abordados,   como  la mirada al  gobierno Macrista por diferentes actores políticos incluso de izquierdas, primando  en principio  la idea de “restauración conservadora” (a mi entender, alegada de los nuevos momentos vividos en el contexto internacional y regional)   imponiéndose  sobre la visión de las  características neo fascistas periféricas, cuestión zanjada en partes con la experiencia del gobierno  Jail Bolsonaro en Brasil.

De modo similar,  ante la asunción  de Javier Milei, se difundió  la idea de  destrucción total del estado, un verdadero desatino,  utilizado   como golpe de efecto  o una cuestión meramente electoral,  inapropiado en el análisis de  las nuevas circunstancias,    pues   la realidad se encargó de reflejar  que las intenciones son:   destruir las partes del estado orientadas al reconocimiento de los trabajadores y sectores desposeídos, dejando todo lo demás intacto a fin de tener un medio de imposición de los elitismos presentes -  entonces una cosa la idea de  destrucción total y otra la  destrucción parcial dejando al estado en pie y en funciones para imponer  los lineamientos del amo del imperio, desmintiendo en paralelo  la propaganda gubernamental de avanzar hacia un estado más eficiente y en favor del pueblo.

Así mismo,  algunos agrupamientos políticos y sociales  hacen centro  en  la repetición automática  de las condiciones existentes en el año (2001) posiblemente como acción tendiente al  fortalecimiento  de un presunto estado de ánimo -  opinión simpática para los desprevenidos, sin embargo,    el (2001) fue un momento  particular de desarrollo  parcial  en las comunidades y sociedades,  en cambio el presente cobija  singulares características  propias del momento y  si bien existen lazos  comunicantes entre las  experiencias,  cada una  asume su propia impronta colectiva  dentro de la realidad vivida. Lo nocivo de la posición radica en  el despliegue de  limitaciones   por los intentos de trasladar de forma esquemática   experiencias pasadas   sin tener suficientemente en cuenta las realidades actuales,  conduciendo por encima de la buena voluntad a restarle energías a las protestas, no porque se quiera, sino por expresar  un enfoque limitado sin considerar  el universo completo, justamente en momentos  donde ronda  la falta de certezas  sobre el contenido, formas y desenlaces  de  las protestas.  A pesar de lo cual,  se  intenta imponer   el “va a ser así” –  ese “va a ser así” (en las condiciones actuales) cumple la función de agudizar el cerco a todo lo creativo e innovador, exigiendo   en consecuencia,  la persistencia  bucear en las múltiples realidades a fin de descubrir  en lo cotidiano,   lugar por lugar, las mejores formas de afrontar los desafíos, al  margen  de las burocracias políticas,  sindicales y sociales, de las verdades absolutas y las intenciones de quienes se muestran como salvadores o portadores de un ilusorio equilibrio,  teniendo como carta de presentación el haber vivido mirándose el ombligo y escalando posiciones sobre el esfuerzo colectivo,  difundiendo  el individualismo inmovilizador e inhumano - lo cual  requiere  de pasos  significativos  en la previsión  de posibles desenlaces evitando  sorpresas (la lucha en defensa de la educación y la universidad pública se presentó como un interés compartido entre el pueblo y los actores directos participes  en el proceso educativo,  a pesar de lo cual,  luego de una ejemplar movilización  conjunta,  en la reunión  de los rectores con el gobierno, estos dejaron de lado los reclamos de los trabajadores de la educación de aumentos salariales)  acción presentable de esta  manera o como se quiera,     siempre y cuando evite   eclipsar  la  expansión de  las incertidumbres en nombre de la posible unidad  concertada. Reafirmo por lo tanto,  la imperiosa necesidad de seguir aprendiendo de las luchas,  rechazando  las intenciones de fomentar  espejitos de colores en los marcos  de una realidad  calamitosa por cierto, aunque  lo expuesto no invalida los esfuerzos e iniciativas hacia la movilización,  solo  introduce   el estar más atentos mirando en bosque no  el árbol, en una dinámica   demandante  ideas comunes,  coordinadas,  compartidas por trabajadores de la urbanidad  y el campo,  sectores populares,     mujeres  y jóvenes movilizados por las reivindicaciones propias y  las generales.

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