domingo, 4 de octubre de 2026

 

 

Isertidumbres   complejidades y hegemonías

Juan Alberto Remedi

Paraná (Entre Ríos)

Octubre 2026

Seguramente se pueda coincidir entre quienes, dentro del accionar general,   enfrentamos  consecuentemente  las   desigualdades lugar por lugar,   sobre  la necesidad de profundizar algunos análisis presentados por los sectores neo fascistas,  acompañados por las ultra derechas orgánicas  en diferentes geografías del mundo y el continente, aportando así  a  la  desarticulación de un teatro geo político portador de  intereses y cálculos de fatales,    con  pueblos  rehenes de la disputa  por permanecer y alentar  los beneficios del  capital financiero trasnacional,  respondiendo al verdadero poder de carácter unipolar.

 En diferentes momentos históricos se observa  el desarrollo  de múltiples fenómenos sociales, políticos, económicos y culturales,   entre ellos,     los referidos   a  la complejidad y hegemonía, íntimamente ligadas a  la praxis diaria de los pueblos,     desplegados  en un momento singular    donde,  las vías   marítimas en especial los estrechos y canales  se han trasformado en una formidable arma geopolítica.

Conductas  asociadas     a la  presencia de un   fetichismo constitucionalista impuesto por quienes tienen la sartén por el mango,     haciendo creer la   neutralidad  de las instituciones y su   papel  de garantizar   la convivencia democrática de  los estados, amalgamando    un camino  hacia la preservación de  lo imposible de mantener por la caducidad de sus preceptos,  contando  con el respaldo  de  los  medios de comunicación masivos.  Su impulso está dado por la existencia  de la  propiedad privada de los medios colectivos de producción   desde el siglo XVI  en adelante,   desarrollando la producción y el consumo haciendo del ser humano no solo una mercancía, sino una  existencia negativa como ser,  al considerar  la  propia auto explotación como auto regulación, cotizando esa  existencia  en el mercado,  imponiendo a la par,  un  nuevo dios “el capital” estructurando   las  políticas  estatales  a  imagen y semejanza de  tal   fetiche,  viéndose  en la obligación de    crecer permanentemente para no morir,   condicionando  todo lo ocurrido al   crecimiento exponencial  acompañado  de un movimiento   envuelto en la mercancía más promovida “la democracia”.   El  nuevo dios es el resultado de una  racionalidad   irracional a la sombra de políticas no intervencionistas (del estado) adquiriendo un modo de funcionamiento cada vez más destructor y suicida en función de evitar el colapso de la civilización burguesa. Ese    mentado poder suele escaparse como agua entre los dedos, sin lograr  tenerlo  como si fuese una cosa, por ser  algo   inherente a   “la relación  asimétrica de transferencia de voluntades” complementado con  el papel  de la burocracia  política y la elite del capitalismo financiero, respondiendo al   verdadero dominio “el unipolar”    teniendo su manifestación operativa y ejecutora  en   el imperio decadente.  

Los adelantos  de la ciencia en diferentes espacios y tiempos,   se encuentra en ascenso,   sin considerar   el desarrollo  de  la conciencia,   corolario   de la aplicación de   un arquetipo  simplificante y   un conocimiento desconocedor de   sí mismo.   Desde Isaac Newton (1643-1727) el pensamiento clásico se basó en principios deterministas, reflejando  un verdadero  adelanto  para la época,  a pesar de lo cual,  su  carácter absolutista y simplificante la condujo  hacia una “inteligencia ciega”  parcelada, orientada a la ruptura con el conjunto,  deviniendo de ello,  la principal urgencia de nuestro tiempo,   la “reformulación del pensamiento,”  no desde el punto de vista de la  acumulación de conocimientos de cada disciplina, sino desde  la absorción  de saberes cruciales centrados en los puntos estratégicos, en  nudos comunicantes y  articulaciones organizadas entre elementos  disyuntos, ubicando  la necesaria comprensión de  complejidad como: antagonismo y contradicción.  La concepción de un pensamiento complejo alienta   la complementación con la teoría de la comunicación y  la cibernética,   nutriéndose   de  la comprensión  de los sistemas físicos, biológicos, antrópicos y cósmicos, deduciendo de lo dicho que,    una teoría radical,   de   carácter  trascendente capaz de plantear las condiciones de posibilidad del   propio objeto, requiere dinamismo  y  transformación interna  por intermedio de un movimiento  generador de  nuevos problemas sobre la base de las soluciones parciales, por lo tanto,   el  concepto “complejidad”  ofrece una vertiente doble,  ser  un conducto teórico y  resultado de una determinada observación identificada  con el concepto de realidad.  

El  logro de un pensamiento acorde a las realidades generales con reflejos en cada lugar,  porta coherencias e incoherencias, siendo   abordado por cada colectivo de acuerdo  a sus vivencias, pareceres y en muchos casos como se puede,  dependiendo de las  circunstancias,  encontrando aquí, los  límites de las verdades absolutas, inequívocas, los esquemas organizativos e ideológicos inmóviles  semejantes a una religión, tendientes al alejamiento de la actitud crítica y las certezas sin llegar a comprenderlas.  El desarrollo  de las ideas lógicas acorde  a las realidades,  no incluye el abandono de la conciencia revolucionaria, todo lo contrario, se trata de  dar pasos significativos en la valoración de  todo lo objetivo y todo lo subjetivo latente en cada acto.

Dentro del   conjunto de posiciones políticas e ideológicas, un sector de la llamada izquierda se orienta al relevo del poder político sin autocritica, evaluación y proyecto pos capitalista,  el  foro de San Paulo y su academia eurocéntrica considera  la emancipación como ascenso social,  permitiendo disfrutar lo ofrecido por el mercado, haciendo de la llamada “clase media”  aburguesada y  lumpenizada el  modelo de una  nueva sociedad.  Sin ser algo inédito,  el desecho de  los lineamientos revolucionarios toma forma en el interior de esta apuesta al exponerla como “sujeto sustitutivo” alentando los aciertos conservadores y desplazando a los verdaderos protagonistas  de los cambios de fondo.   En las condiciones mencionadas está en juego el rehacerse  de los colectivos sociales  en luchas, en lo político, ideológico, cultural y  la asimilación de los descubrimientos científicos técnicos como, la  Inteligencia artificial (IA)  y la robótica,  en sus  diferentes facetas,  controladas por el  ser humano,   el  rehacer no emerge de modo mágico,  es un proceso en el cual cada movilizado aporta lo mejor de sí al colectivo o colectivos perteneciente, nada es posible sin el convencimiento individual para afrontarlo, a partir de lo cual,  se viabiliza la socialización de experiencias, mientras la dialéctica de lo general a lo particular y a la inversa,  se manifiesta en  formas y  expresiones políticas e  ideológicas diversas, siendo indispensable no descuidar  la cuestión de clase en momentos en que, la (IA) tiende a ganar espacios hasta ahora ocupados por el ser humano.

 Siguiendo la pauta,   el abordaje de algunos aspectos del concepto “hegemonía”  supone desechar   la   imposición del  relato sobre la  existencia,  potenciando en su lugar    la construcción de una fuerza social para  transformarla, siendo practica no discurso.   En los últimos tiempos,  se extendió en  las izquierdas  una idea  degradable del concepto,  reduciéndolo a una pelea por el relato,  la narrativa o la posibilidad de imponer un marco interpretativo en el espacio público,  posición difundida  por los exponentes del pos  modernismo, planteándolo desde un punto de vista discursivo,  imponiendo una     peligrosa   perspectiva   articulada,   como condición suficiente para construir una posición hegemónica, es decir,  no pude  reducirse  a la lucha “por el sentido” pues los discursos adquieren fuerza hegemónica cuando son aplicados en la práctica,  anclados en lo material. Por lo dicho,  lo esencial no anida    en la elección entre la lucha material y espiritual (cultural) sino en la certeza  de su  transformación    en políticamente hegemónica, asentada    en la praxis organizada capaz de modificar las relaciones de fuerzas,  sin concebir  la práctica según la    simple aplicación de un conocimiento ya construido,  sino conforme a   un ámbito donde este se verifica  impulsando correcciones y transformaciones.   

Lo aprendido  por sí solo no basta,  el buen sentido de las clases subalternas es solo un punto de partida, no de llegada, pues sin la mediación de la organización política y  la tarea intelectual  orgánica que la sintetice y brinde  coherencia a las vivencias  dispersas,   ese   rechazo  primario, intuitivo, se trunca  en el estallido momentáneo,   en consecuencia  lo orgánico  no es simplemente el producto de la conciencia de clase,  es también un mecanismo mediante el cual esa experiencia se construye. En  el  contexto,   la resolución de las contradicciones con lleva  a la lucha permanente,  hacia    la coordinación de  los  accionares  de fuerzas dispersas a fin de asegurar la continuidad de las mismas.

 Estrechos y canales marítimos como  armas geopolíticas

Dentro del todo,   los mares  abiertos han dejado de ser espacios neutrales para transformarse en colosales campos de batalla y nuevas trincheras geopolíticas, respondiendo a las   necesidades del capital  de  apostar a las guerras, no  solo como  genocidio   aportando ganancias extraordinarias  a la taza de acumulación capitalista, sino por  representar   el control del espacio diagramado jerárquicamente como “espacio vital”  con áreas de influencias, cadenas de suministros y corredores periféricos geoestratégicos, diseñando la arquitectura del sistema.

 En la actualidad  el grueso del comercio mundial no circula por océanos  abiertos,  sino por  puntos geográficos comunicantes  específicos  -  entre ellos:

El estrecho de Ormuz – localizado  entre el golfo de Omán al sudeste  y el golfo Pérsico al sudoeste,  paso obligado entre el Golfo Pérsico y el océano abierto

Estrecho de Malaca – en el sudeste de Asia, ubicado en la costa occidental de la península Malaya y la isla Indonesia de Sumatra, une al norte con el mar de Andaman y al sur con el estrecho de Singapur.

Canal de Suez – situado en Egipto, une el mar mediterráneo con el golfo de Suez, frontero entre los continentes de África y Asia.

Estrecho Bab el Mandeb – enlaza al norte al Mar Rojo con el golfo  de Adén y al sur con el océano Índico, separa al cuerno de áfrica de la península Arábiga. Estrecho del Fosforo  o estrecho de Estambul – separa la parte Europea de la Asiática de Turquía.

Canal de Panamá – conecta el mar Caribe con el océano Pacifico.

Estrecho de Gibraltar – perteneciente al Reino Unido   aunque España históricamente lo reclama como propio -- une el mar Mediterráneo con el océano Atlántico, separa los continentes Europeos y asiático.

Estrechos Daneses – conformado por tres canales marinos, localizado en la costa Sureste de Groenlandia y la costa noroeste  de Islandia.

Estrecho de Singapur – en el sudeste de Asia, localizado en el extremo meridional de la península Malaya, entre la isla de Singapur al norte  y varias de las islas del archipiélago de Rían, perteneciente a Indonesia al sur.

He mencionado en otros  textos,  el  cierre  del canal de  Suez,    su repercusión en la    debacle de la libra esterlina y  perdida hegemónica mundial de gran Bretaña - así también, los efectos causados por  del cierre del estrecho de Ormuz por el estado Iraní, como oposición  a la guerra desatada por Washington  junto  el sionismo Israelí, contando con el apoyo de la Organización del Atlántico Norte (OTAN)  y en paralelo    los intentos del  manejo de  la navegación  en el  estrecho de Bab el Mandeb por los rebeldes Huties,   enfrentando  las políticas  manejadas por el gendarme del mundo.  

Como  secuelas  de las guerras  en curso,  se observa   un mayor papel     de las actividades realizadas  en el  estrecho de Gibraltar,   única puerta  mediterránea fiable para el comercio y la energía, circulando por allí  el 20%  del comercio marítimo mundial.  No es  solo un paso más,  sino   un nudo central materializando  las rivalidades entre Marruecos y Argelia, la  expansión de la influencia Israelí en África, la seguridad energética Europea, la contención a Rusia, China e Irán y la competencia china -Estados Unidos  por el manejo del comercio a escala global.  La movida del estrecho en manos de gran Bretaña y protestas Españolas reivindicándolo como propio,  se expresa  en dos proyectos  contrapuestos - por un lado, el eje Washington  Tel Aviv  pujando por manejarlo – por otro,   Argelia resistiendo  a través  de  una  coordinación de alianzas con Rusia, e Irán, disputándose  no solo el paso  marítimo, sino la, arquitectura de seguridad y energía occidental. En el presente año, la alianza entre: Tel Aviv, Marruecos y Washington  conformando    un eje trilateral,  reubica el poder en el Magreb  (situado en la franja más occidental el mundo Árabe)  colocando  a Gibraltar en el centro de la estrategia occidental de control del mediterráneo y contención  de sus rivales, superando  lo puramente diplomático  al ser    una arquitectura de seguridad, tecnología militar, inteligencia y energía, brindando al país del norte  e Israel un socio comercial con capacidad  de presión sobre Europa,   perfilándose  como  el próximo escenario de  crisis, resultado  de un   sin número hechos  profundizando las contradicciones (entre otras) de la Unión Europea (UE). Los recientes acontecimientos entre  Marruecos  y España (Ceuta) se encuentran  conectados con los intereses  imperiales  a través  del eje trilateral mencionado.

  Las preocupaciones  por los  estrechos y canales marítimos siguen creciendo, teniendo en cuenta   la sequía afectando  directamente la navegación  por el canal de Panamá causando enormes pérdidas económicas al capital financiero trasnacional y sus socios. Así mismo, en  el estrecho de Malaca con  el transito  del  22% de las mercancías planetarias,  se verifican entredichos entre los   países   supervisores (Malasia, Singapur e Indonesia)  pudiendo afectar su funcionamiento.

En los marcos de crisis de la civilización burguesa como tal,  una política global, exige  respuestas al mismo nivel,  por lo cual,  los trabajadores y el conjunto sectores afectados por la aplicación de los lineamientos unipolares,   necesariamente se ven obligados a actuar en ese mismo espacio,   evitando su desarticulación y  sentando las bases hacia la conquista de un régimen más igualitario  sin basamento en la  propiedad privada de los medios colectivos de producción. Semejante desafío exige tener en cuenta todo lo objetivo, sin descuidar el factor subjetivo  de   permanente y mayor significación.

Remedijuanalberto872.blogspot.com

 

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