Isertidumbres complejidades y hegemonías
Juan Alberto Remedi
Paraná (Entre Ríos)
Octubre 2026
Seguramente se pueda coincidir entre quienes, dentro del accionar
general, enfrentamos consecuentemente las desigualdades lugar por lugar, sobre la necesidad de profundizar algunos análisis
presentados por los sectores neo fascistas,
acompañados por las ultra derechas orgánicas en diferentes geografías del mundo y el
continente, aportando así a la
desarticulación de un teatro geo político portador de intereses y cálculos de fatales, con pueblos rehenes de la disputa por permanecer y alentar los beneficios del capital financiero trasnacional, respondiendo al verdadero poder de carácter
unipolar.
En diferentes momentos
históricos se observa el desarrollo de múltiples fenómenos sociales, políticos,
económicos y culturales, entre
ellos, los
referidos a la complejidad y hegemonía, íntimamente ligadas
a la praxis diaria de los pueblos, desplegados en un momento singular donde, las vías marítimas en especial los estrechos y
canales se han trasformado en una
formidable arma geopolítica.
Conductas asociadas a la presencia de un fetichismo constitucionalista impuesto por quienes tienen la sartén por el mango, haciendo creer la neutralidad de las instituciones y su papel de garantizar la convivencia democrática de los estados, amalgamando un camino hacia la preservación de lo imposible de mantener por la caducidad de sus preceptos, contando con el respaldo de los medios de comunicación masivos. Su impulso está dado por la existencia de la propiedad privada de los medios colectivos de producción desde el siglo XVI en adelante, desarrollando la producción y el consumo haciendo del ser humano no solo una mercancía, sino una existencia negativa como ser, al considerar la propia auto explotación como auto regulación, cotizando esa existencia en el mercado, imponiendo a la par, un nuevo dios “el capital” estructurando las políticas estatales a imagen y semejanza de tal fetiche, viéndose en la obligación de crecer permanentemente para no morir, condicionando todo lo ocurrido al crecimiento exponencial acompañado de un movimiento envuelto en la mercancía más promovida “la democracia”. El nuevo dios es el resultado de una racionalidad irracional a la sombra de políticas no intervencionistas (del estado) adquiriendo un modo de funcionamiento cada vez más destructor y suicida en función de evitar el colapso de la civilización burguesa. Ese mentado poder suele escaparse como agua entre los dedos, sin lograr tenerlo como si fuese una cosa, por ser algo inherente a “la relación asimétrica de transferencia de voluntades” complementado con el papel de la burocracia política y la elite del capitalismo financiero, respondiendo al verdadero dominio “el unipolar” teniendo su manifestación operativa y ejecutora en el imperio decadente.
Los adelantos de la ciencia en
diferentes espacios y tiempos, se
encuentra en ascenso, sin considerar
el desarrollo de la
conciencia, corolario
de la aplicación de un
arquetipo simplificante y un
conocimiento desconocedor de sí mismo. Desde Isaac
Newton (1643-1727) el pensamiento clásico se basó en principios deterministas, reflejando
un verdadero adelanto para la época,
a pesar de lo cual, su carácter absolutista y simplificante la condujo
hacia una “inteligencia ciega” parcelada, orientada a la ruptura con el
conjunto, deviniendo de ello, la principal urgencia de nuestro tiempo, la “reformulación
del pensamiento,” no desde el punto de
vista de la acumulación de conocimientos
de cada disciplina, sino desde la
absorción de saberes cruciales centrados
en los puntos estratégicos, en nudos
comunicantes y articulaciones
organizadas entre elementos disyuntos,
ubicando la necesaria comprensión de complejidad como: antagonismo y contradicción.
La concepción de un pensamiento complejo
alienta la complementación con la teoría de la comunicación
y la cibernética, nutriéndose
de la
comprensión de los sistemas físicos, biológicos,
antrópicos y cósmicos, deduciendo de lo dicho que, una teoría radical, de carácter
trascendente capaz de plantear las condiciones de posibilidad del propio
objeto, requiere dinamismo y transformación interna por intermedio de un movimiento generador de nuevos problemas sobre la base de las soluciones
parciales, por lo tanto, el concepto “complejidad” ofrece una vertiente doble, ser un
conducto teórico y resultado de una
determinada observación identificada con
el concepto de realidad.
El logro de un pensamiento
acorde a las realidades generales con reflejos en cada lugar, porta coherencias e incoherencias, siendo abordado
por cada colectivo de acuerdo a sus
vivencias, pareceres y en muchos casos como se puede, dependiendo de las circunstancias, encontrando aquí, los límites de las verdades absolutas, inequívocas,
los esquemas organizativos e ideológicos inmóviles semejantes a una religión, tendientes al alejamiento
de la actitud crítica y las certezas sin llegar a comprenderlas. El desarrollo
de las ideas lógicas acorde a las
realidades, no incluye el abandono de la
conciencia revolucionaria, todo lo contrario, se trata de dar pasos significativos en la valoración de todo lo objetivo y todo lo subjetivo latente en
cada acto.
Dentro del conjunto de posiciones políticas e ideológicas, un sector de la llamada izquierda se orienta al relevo del poder político sin autocritica, evaluación y proyecto pos capitalista, el foro de San Paulo y su academia eurocéntrica considera la emancipación como ascenso social, permitiendo disfrutar lo ofrecido por el mercado, haciendo de la llamada “clase media” aburguesada y lumpenizada el modelo de una nueva sociedad. Sin ser algo inédito, el desecho de los lineamientos revolucionarios toma forma en el interior de esta apuesta al exponerla como “sujeto sustitutivo” alentando los aciertos conservadores y desplazando a los verdaderos protagonistas de los cambios de fondo. En las condiciones mencionadas está en juego el rehacerse de los colectivos sociales en luchas, en lo político, ideológico, cultural y la asimilación de los descubrimientos científicos técnicos como, la Inteligencia artificial (IA) y la robótica, en sus diferentes facetas, controladas por el ser humano, el rehacer no emerge de modo mágico, es un proceso en el cual cada movilizado aporta lo mejor de sí al colectivo o colectivos perteneciente, nada es posible sin el convencimiento individual para afrontarlo, a partir de lo cual, se viabiliza la socialización de experiencias, mientras la dialéctica de lo general a lo particular y a la inversa, se manifiesta en formas y expresiones políticas e ideológicas diversas, siendo indispensable no descuidar la cuestión de clase en momentos en que, la (IA) tiende a ganar espacios hasta ahora ocupados por el ser humano.
Siguiendo la pauta, el abordaje de algunos aspectos del concepto
“hegemonía” supone desechar la imposición del relato sobre la existencia, potenciando en su lugar la construcción
de una fuerza social para transformarla,
siendo practica no discurso. En los
últimos tiempos, se extendió en las izquierdas una idea degradable del concepto, reduciéndolo a una pelea por el relato, la narrativa o la posibilidad de imponer un
marco interpretativo en el espacio público, posición difundida por los exponentes del pos modernismo, planteándolo desde un punto de
vista discursivo, imponiendo una peligrosa perspectiva
articulada,
como
condición suficiente para construir una posición hegemónica, es decir, no pude reducirse a la lucha “por el sentido” pues los discursos
adquieren fuerza hegemónica cuando son aplicados en la práctica, anclados en lo material. Por lo dicho, lo esencial no anida en la elección entre la lucha material y
espiritual (cultural) sino en la certeza de su transformación en políticamente hegemónica, asentada en la praxis organizada capaz de modificar las
relaciones de fuerzas, sin concebir la práctica según la simple aplicación de un conocimiento ya
construido, sino conforme a un
ámbito donde este se verifica impulsando
correcciones y transformaciones.
Lo aprendido por sí solo no
basta, el buen sentido de las clases
subalternas es solo un punto de partida, no de llegada, pues sin la mediación
de la organización política y la tarea
intelectual orgánica que la sintetice y
brinde coherencia a las vivencias dispersas, ese rechazo
primario, intuitivo, se trunca en el estallido momentáneo, en
consecuencia lo orgánico no es simplemente el producto de la conciencia
de clase, es también un mecanismo
mediante el cual esa experiencia se construye. En el contexto, la
resolución de las contradicciones con lleva
a la lucha permanente, hacia la coordinación de los accionares de fuerzas dispersas a fin de asegurar la
continuidad de las mismas.
Estrechos y canales marítimos
como armas geopolíticas
Dentro del todo, los mares
abiertos han dejado de ser espacios neutrales para transformarse en
colosales campos de batalla y nuevas trincheras geopolíticas, respondiendo a
las necesidades del capital de apostar a las guerras, no solo como genocidio aportando ganancias extraordinarias a la taza de acumulación capitalista, sino por
representar el
control del espacio diagramado jerárquicamente como “espacio vital” con áreas de influencias, cadenas de suministros
y corredores periféricos geoestratégicos, diseñando la arquitectura del sistema.
El estrecho de Ormuz – localizado
entre el golfo de Omán al sudeste
y el golfo Pérsico al sudoeste,
paso obligado entre el Golfo Pérsico y el océano abierto
Estrecho de Malaca – en el sudeste de Asia, ubicado en la costa occidental
de la península Malaya y la isla Indonesia de Sumatra, une al norte con el mar
de Andaman y al sur con el estrecho de Singapur.
Canal de Suez – situado en Egipto, une el mar mediterráneo con el golfo
de Suez, frontero entre los continentes de África y Asia.
Estrecho Bab el Mandeb – enlaza al norte al Mar Rojo con el golfo de Adén y al sur con el océano Índico, separa
al cuerno de áfrica de la península Arábiga. Estrecho del Fosforo o estrecho de Estambul – separa la parte
Europea de la Asiática de Turquía.
Canal de Panamá – conecta el mar Caribe con el océano Pacifico.
Estrecho de Gibraltar – perteneciente al Reino Unido aunque España históricamente lo reclama como
propio -- une el mar Mediterráneo con el océano Atlántico, separa los
continentes Europeos y asiático.
Estrechos Daneses – conformado por tres canales marinos, localizado en
la costa Sureste de Groenlandia y la costa noroeste de Islandia.
Estrecho de Singapur – en el sudeste de Asia, localizado en el extremo
meridional de la península Malaya, entre la isla de Singapur al norte y varias de las islas del archipiélago de
Rían, perteneciente a Indonesia al sur.
He mencionado en otros textos, el cierre
del canal de Suez, su repercusión en la debacle de la libra esterlina y perdida hegemónica mundial de gran Bretaña - así
también, los efectos causados por del
cierre del estrecho de Ormuz por el estado Iraní, como oposición a la guerra desatada por Washington junto el sionismo Israelí, contando con el apoyo de
la Organización del Atlántico Norte (OTAN) y en paralelo los intentos del manejo de la navegación
en el estrecho de Bab el Mandeb
por los rebeldes Huties, enfrentando las políticas manejadas por el gendarme del mundo.
Como secuelas de las guerras en curso, se observa un mayor papel de las actividades realizadas en el estrecho de Gibraltar, única puerta mediterránea fiable para el comercio y la energía, circulando por allí el 20% del comercio marítimo mundial. No es solo un paso más, sino un nudo central materializando las rivalidades entre Marruecos y Argelia, la expansión de la influencia Israelí en África, la seguridad energética Europea, la contención a Rusia, China e Irán y la competencia china -Estados Unidos por el manejo del comercio a escala global. La movida del estrecho en manos de gran Bretaña y protestas Españolas reivindicándolo como propio, se expresa en dos proyectos contrapuestos - por un lado, el eje Washington Tel Aviv pujando por manejarlo – por otro, Argelia resistiendo a través de una coordinación de alianzas con Rusia, e Irán, disputándose no solo el paso marítimo, sino la, arquitectura de seguridad y energía occidental. En el presente año, la alianza entre: Tel Aviv, Marruecos y Washington conformando un eje trilateral, reubica el poder en el Magreb (situado en la franja más occidental el mundo Árabe) colocando a Gibraltar en el centro de la estrategia occidental de control del mediterráneo y contención de sus rivales, superando lo puramente diplomático al ser una arquitectura de seguridad, tecnología militar, inteligencia y energía, brindando al país del norte e Israel un socio comercial con capacidad de presión sobre Europa, perfilándose como el próximo escenario de crisis, resultado de un sin número hechos profundizando las contradicciones (entre otras) de la Unión Europea (UE). Los recientes acontecimientos entre Marruecos y España (Ceuta) se encuentran conectados con los intereses imperiales a través del eje trilateral mencionado.
Las preocupaciones por los estrechos y canales marítimos siguen creciendo,
teniendo en cuenta la sequía afectando directamente la navegación por el canal de Panamá causando enormes pérdidas
económicas al capital financiero trasnacional y sus socios. Así mismo, en el estrecho de Malaca con el transito
del 22% de las mercancías planetarias,
se verifican entredichos entre los países
supervisores (Malasia, Singapur e Indonesia) pudiendo afectar su funcionamiento.
En los marcos de crisis de la civilización burguesa como tal, una política global, exige respuestas al mismo nivel, por lo cual, los trabajadores y el conjunto sectores afectados
por la aplicación de los lineamientos unipolares, necesariamente se ven obligados a actuar en
ese mismo espacio, evitando su desarticulación y sentando las bases hacia la conquista de un régimen
más igualitario sin basamento en la propiedad privada de los medios colectivos de producción.
Semejante desafío exige tener en cuenta todo lo objetivo, sin descuidar el
factor subjetivo de permanente y mayor significación.
Remedijuanalberto872.blogspot.com
No hay comentarios:
Publicar un comentario