Un camino de movilización coordinada y lucha ideológica
Juan Alberto Remedí
Paraná (Entre Ríos)
Abril 2025
Como si fuese una
película repetida con la presencia de nuevos actores, la crisis de sistema burgués confirma los conceptos vertidos por
Antonio Gramsci, comunista Italiano (1891-1937) consistente en la
muerte de lo viejo y la dificultad de lo nuevo por nacer, gestando en la transición alternativas de
difícil comprensión para las comunidades
y sociedades jaqueadas por la situación,
representando un fenómeno de “crisis de autoridad” donde la clase dominante deja de ser dirigente al transformase en dominante, pierde consenso y genera
la “crisis de hegemonía del poder
internacional” (ver de Jorge Beinstein,
neo fascismo y decadencia- el planteo burgués a la deriva). Esta
dinámica en pleno auge origina presencias como los de Donal Trump y Javier Milei,
conduciendo a los partidarios de la creación de un nuevo mundo sin explotación a separar la paja del trigo a fin de evitar
confusiones favoreciendo los intereses
políticos- económicos- del capital
financiero trasnacional, situado en la
cumbre del poder real. El sector dominante poseedor de la mayor concentración económica representa
solo el 1 % de la población planetaria,
el 99 % restante sufre las consecuencias de tamaña desigualdad, lo cual,
conduce a búsqueda de la raíz de los problemas sufridos por los trabajadores, desde una reflexión crítica hacia la
toma de
conciencia de clase, tras concebir al capitalismo como una relación
social de (explotación) objetivada en medios de producción y el proceso productivo en trabajo vivo, generando
plusvalía.
Un primer elemento a
considerar es saber dónde se está parado
en el contexto internacional y las repercusiones emanadas de esta posición en cada pueblo nación, basándose en la realidad concreta por encima
de las ilusiones prefabricadas por el “imperialismo
Norteamericano, dicha materialidad
requiere desechar la idea
que concatena la
actualidad con el fin del orden instaurado luego de la segunda
guerra mundial (1939-1945) pues esto ocurrió
anteriormente con la derrota del llamado campo socialista
Europeo comenzado en la (década del 80 y
completado en 1991) la disolución del pacto defensivo de Varsovia en
el año (1991) el fin de la guerra fría, reflejado solo un hecho pasado.
En contraposición decae y
muere lentamente el orden “unipolar”
impuesto a partir del año (1991) por el amo del norte junto a los aliados Atlantistas y su génesis
la “internacionalización de la
economía” llamada globalización, acompañada por la occidentalización del mundo
y la postura de la
clase dirigente Anglo Sajona de auto
considerarse el verdadero
occidente. Desde el inicio de la
evolución mencionada, Washington tuvo las certeza de implementar como condición
previa, la tutela e
integración de Europa, anulando su autonomía estratégica real, en otras
palabras, la “zona Euro” no llego a ser
lo propuesto en esos momentos
“una variante opuesta al poder del dólar”
sino todo lo contrario, la garantía del no cuestionamiento al billete
verde. Lo medular de la estrategia del nuevo orden se relaciona
con las pretensiones de liberar al capital de los controles políticos
– sociales, considerando como enemigos a los
estados nación, desconectándose de la cuestión social, la
democracia representativa e imponiendo las políticas neo liberales como obligatorias.
Preceptos no
surgidos de la nada, sino de los pasos dados por el
capital ubicándose en consonancia con cada momento y lugar concreto a fin de no perder los privilegias obtenidos,
fue con el golpe fascista (pinochetista)
en el hermano pueblo Chileno contra Salvador Allende en el año (1973) y luego
el golpe fascista cívico militar clerical en nuestro país, el día 24 de marzo del año (1976) cuando se comenzó a concretar la singular experiencia, adoptadas
luego por el capital internacional en la implementación del proyecto político económico desarrollado en Europa y casi
la totalidad del mundo.
La mega crisis económica financiera de los
años (2008-09) hizo volar por el aire las
reglas sistémicas, los
estados nacionales optan por salvar a los grandes conglomerados a fin de evitar una hecatombe mayor, haciendo recaer las secuelas en los
sectores empobrecidos del planeta (el
régimen utiliza al estado
para reafirmar su preponderancia) como consecuencia se amplia y profundiza el camino imparable e
inexorable hacia la multilateralidad
motorizada por China y Rusia, junto a la puesta en marcha del foro
político económico internacional de los
países emergentes (BRICS) en oposición al grupo de los siete (G7) perfilando la perdida de la “unipolaridad” y los avances de la
“multilateralidad” como hecho distintivo fundamental de la época vivida.
Para año
(2014) el dominio Estadounidense continua
resquebrajándose, sus capacidades económicas,
tecnológicas y militares no se encontraban en consonancia con las ambiciones globales exhibiendo un significativo
declive, sin renunciar al manejo de los
mercados y los recursos de occidente reconocen la necesidad de implementar una
nueva estrategia para aprovecharlos de
mejor manera, conformando
lo medular de la actual política
exterior de Donal Trump. Los indicadores conducentes a tomar tal actitud se
pueden sintetizar en – la existencia de una deuda publica en el país del norte, superior al 124% del (PIB) 36, 2 billones de dólares e intereses de 1,3 billones anuales, un cuarto de la misma en
manos de acreedores extranjeros – un déficit fiscal equivalente en el año
(2024) al 6,4% del (PIB) – Déficit comercial
de 1,2 billones de dólares- la globalización
impulsada por el bi partidismo puso de manifiesto una contradicción cada vez
más aguda entre el estado nacional Norteamericano y su política imperial, las diferentes administraciones terminaron por
arruinar económica, política y militarmente a la sociedad, viabilizando la marcha
hacia un mundo multipolar irreversible, con el
desafío de gobernarlo desde una posición
de predominio aun mantenida por el gran
capital aunque
sabiendo de su corta duración en términos
históricos.
En la transición los estados fueron
perdiendo atribuciones en todos los ámbitos, siendo asumidas por empresas privadas, fundaciones y
organizaciones no gubernamentales en general, grupos terroristas, bandas de
saqueadores, corruptos, asesinos, mafiosos, tolerados por los diferentes poderes estatales,
permitiendo en el viejo continente o en parte
del mismo, la irrupción de neo fascismo, acompañado en la región (entre otros) por los gobiernos neo fascistas
de Mauricio Macri en nuestro país, Jail Bolsonaro en Brasil y el actual gobierno de Javier Milei, avanzando sobre las falencias de las administraciones progresistas
o de centro izquierda sin
voluntad política para producir los impostergables
cambios estructurales en favor de los trabajadores en general, del
conjunto de mujeres, jóvenes y jubilados sin perspectivas cierta de un futuro sin desigualdad económica.
Las protestas contra los
lineamientos neo fascistas , lograron
en parte impedir sus avances, en un camino no exento de
contradicciones de las fuerzas comunitarias, sociales y partidarias de izquierdas, donde en principio primo la idea en (Argentina con Macri y Brasil con
Bolsonaro) de no considerarlos gobiernos neo fascistas, imponiendo
en su lugar la caracterización de restauración
conservadora. Los rotundos hechos junto a un interesante intercambio de
opiniones y francas discusiones, fueron aportando a través del tiempo una mayor comprensión de
los momentos vividos, en específico del inhumano sufrimiento de los
desposeídos, si bien es un debate no
cerrado nadie puede negar la pasión puesta en dinamizarlo en función de lograr
ideas convergentes (la referencia al
franco debate necesariamente deja de
lado a todas las actitudes de
posicionarse a partir de intereses particulares aceptando los huesitos
sin carne cedidos con desprecio por
la ideología burguesa para cooptar
voluntades)- siendo propicio
por lo mismo, examinar la necesidad de reactivar
del pensamiento revolucionario, abordando tres problemas centrales enlazando el
pensamiento marxista actual - un balance
histórico concreto de la experiencia socialista – investigación de la
metamorfosis atravesada por el régimen
económico social capitalista y el imperialismo contemporáneo- estudio de las
nuevas formas de organización de la subjetividad, no
conformando en esencia tres
desafíos diferentes, sino un único problema: el
de la revolución en las
condiciones impuestas a la
humanidad luego de la destrucción del
llamado campo socialista Europeo y la transnacionalización del capital.
En el lapso, como continuidad de hechos anteriores emergen una serie de acontecimientos entre
ellos, la guerra entre Rusia y la
Organización del Atlántico Norte (OTAN) en
la geografía Ucraniana, la masacre
contra el pueblo Palestino por el
sionismo Israelí financiado por la casa blanca, los pasos dados en la región
del Shael por la liberación de pueblos
Africanos del Colonialismo en especial Francés,
la caída del gobierno en Sira y
su reemplazo por un conocido terrorista a las órdenes de occidente, las tenciones con el Líbano e Irán, el freno del llamado
proceso de paz en Colombia, las presiones imperiales sobre los pueblos
Latinoamericanos- Caribeños y las guerras de quinta generación incorporando directamente
el manejo de las mentes humanas por los grandes consorcios económicos.
En la llamada pos modernidad los ideólogos imperiales sostienen
que, la materia se
diluye hasta desaparecer, sustituyendo
sobre esa base la realidad por el discurso, expresando una transición en el campo de las ideas y la
cultura presentado bajo la forma de “expropiación de la soberanía” en
favor de elites no estatales, avanzando en la
creación de un individuo extremo, aislado,
frente a una aristocracia completamente
ajena a lo social e incontrolable, convirtiendo
a la mente humana en una esfera de la guerra
superando las acciones propagandísticas u operaciones psicológicas al emplear herramientas multidisciplinarias transformando la manera en
que las personas piensan, actúan y finalmente cambian la realidad a
partir del manejo de tecnologías capases de modificar los parámetros del cerebro, afectando
los cuatro filtros del pensamiento propicios a la manipulación – que
necesito saber – que debo hacer – que información destacar – que datos me
pueden servir en el futuro, complementándose con la merma de las capacidades de resistencias políticas – ante
tan compleja realidad dentro del todo único
y la necesidad de asimilarla, es
sustancioso bucear en propuestas hechas en el pasado manteniendo plena vigencia, como las del economista Samir Amir (1931-2018) y uno de sus tantos texto
publicado en el año (1988) teoría de la desconexión.
Últimamente se dieron pasos hacia las guerras de “sexta generación” sin
finalidades explicitas en términos
usuales, poniendo todo en caos,
convirtiendo a Siria en el epicentro de
la reformulación doctrinaria de la división del mundo entre el orden y el caos,
desterrando todo orden equidistante, mostrando
la iniciativa imperial como incompatible
con la viabilidad de compartir el mundo entre la (OTAN – BRICS). Luego del
atentado a las torres gemelas en el año (2001) el terrorismo dejo de ser una
táctica insurgente y paso a ser una doctrina, siendo doctrina vuelve a mutar y
se presenta como factor democratizador
institucionalizando a los terroristas financiados por occidente como “rebeldes” opuestos a un dictador, reconfigurando
el caos desatado como “guerra infinita”
tratándose en lo medular de la actuación del poder financiero, tecnológico y
nuclear , orientado a resetear el mundo a fin de permanecer.
El reciente crac desatado por el aumento de los aranceles
impuestos por el gobierno Estadounidense desencadeno un desorden fenomenal
y las
peores pesadillas financieras de
las últimas décadas, alineándose con el nuevo orden internacional sobre nuevas
reglas favoreciendo económicamente a
(EE.UU) respaldado por el militarismo, el peligro de una conflagración nuclear y la agudización de las catástrofes sociales sistémicas, aunque no se inicia con este hecho
por ser consecuencia
de la irresolución de las
contradicciones yacentes, llegando a la alteración de los
lineamientos políticos y económicos creando una situación por ahora
impredecible recayendo (en lo fundamental) sobre los sectores globales empobrecidos. En tanto, recrudecen las dicotomías
en el frente interno, refractado en una de las tantas posiciones asumidas por, Blanc Rok, Banca Rothschild, George Soros, Bloomberg y el desgastado Foro económico de
Davos, pasando a la ofensiva mediante el eje globista Unión
Europea, Gran Bretaña y Canadá que, junto a las protestas desatadas en varios territorios pone en
peligro los tres objetivos en el plano
económico – restauración de la hegemonía del dólar – reducción del déficit
fiscal – incentivar la repatriación de las grandes empresas. Se trata en lo medular de implementar las orientaciones del capital financiero trasnacional por intermedio
del actual presidente Norteamericano orientando
contra las políticas desarrolladas por la
República Popular China y los (BRICS) - en el camino, Europa sin autodeterminación real sufre las consecuencias
al igual que el conjunto del mundo incluido nuestro continente y país,
dando cabida a
diferentes interpretaciones como –
el fin de la globalización – primera
guerra mundial comercial o apertura de la guerra civil bursátil en Wall Street, sin ser posiciones aisladas
entre sí, se complementan por ser consecuencia de la crisis sistémica.
Las respuestas a estas medidas no se hacen esperar ejerciendo sus
propias improntas vinculando lo interno con el contexto externo, así, el reciente
paro convocado por las centrales obreras en nuestro país, movimientos
sociales y diferentes estamento del pueblo, pone en jaque al gobierno mermando sus
márgenes de actuación, acompañado
por la pérdida circunstancial de los aliados políticos posibilitastes de la “ley de bases” en nombre de la democracia,
las instituciones, la república y contra los intereses de los trabajadores, sus aliados y jubilados. En la catástrofe social producida, la llamada clase política defensora del régimen, oficialista u oposición,
demuestran su apego a la defensa
de minoritarios intereses económicos a las actitudes mafiosas, saqueadoras, ubicándolos en los límites de traición a la patria (no siendo esta una posición contra la
política en sí, sino contra los políticos mafiosos , corruptos, que los hubo y los hay en diferentes estamentos gubernamentales
y fuerzas políticas defensoras del
actual estado de cosas , independientemente del color político
portado). En el contexto, ya es tiempo
de no repetir como loros eso del
“pueblo no va a aguantar” hasta ahora lo viene
haciendo, dejar de hacerlo va de
la mano de la organización, coordinación, movilización lugar por lugar, lucha ideológica de por medio.
El nuevo crédito del Fondo Monetario
Internacional (FMI) al gobierno neo
fascista de Javier Milei, profundiza la
transformación del país en una factoría dependiente de Estados Unidos, evidenciando el rotundo fracaso del plan
económico y lo aparentemente nuevo y original de su administración. Como resultado se
levanta parcialmente las restricciones de las operaciones con divisas (cepo)
cuando la mayoría de la población no tiene ninguna posibilidad de invertir en
divisas, acompañado por la devaluación de la moneda pasando de un tipo de cambio
de 1074 pesos por dólar a 1030 pesos en principio, marcando un mayor deterioro
en el futuro cercano en la capacidad de compra de la población con ingresos
fijos, afectando de mayor manera a quienes viven como trabajadores independientes o monotributistas, desempleados y jubilados.
No existen pasos mágicos, solo
acciones concretas contra los atropellos neo fascistas, no hay derecho a engañarse o dejarse engañar, la única
salida viable del atolladero es la movilización popular coordinada a fin de
brindarle extensión en el tiempo y la
lucha de ideas en consonancia.
Juanalbertoremedi.blogspot.com.
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