viernes, 18 de abril de 2025

 

Un camino de  movilización coordinada y lucha ideológica

Juan Alberto Remedí

Paraná (Entre Ríos)

Abril 2025

Como si fuese una película repetida con la presencia de nuevos actores,  la  crisis de sistema burgués  confirma los conceptos vertidos    por Antonio Gramsci, comunista Italiano (1891-1937)  consistente en   la muerte de lo viejo y la dificultad de lo nuevo por nacer, gestando  en la transición alternativas   de difícil comprensión para las comunidades  y sociedades  jaqueadas por la situación, representando  un fenómeno  de “crisis de autoridad”  donde la clase dominante  deja de ser dirigente al  transformase en dominante, pierde consenso y   genera la  “crisis de hegemonía del poder internacional” (ver de Jorge Beinstein,   neo fascismo y decadencia- el planteo burgués a la deriva). Esta dinámica en pleno auge origina  presencias  como los de Donal Trump y Javier Milei, conduciendo a los partidarios de la creación de un nuevo mundo sin explotación  a  separar la paja del trigo a fin de evitar confusiones  favoreciendo los intereses políticos- económicos-  del capital financiero trasnacional,  situado en la cumbre del poder real.  El  sector  dominante  poseedor  de la mayor concentración económica representa solo el 1 % de la población planetaria,  el 99 % restante sufre las consecuencias de tamaña desigualdad, lo cual,  conduce a  búsqueda de  la raíz de los problemas  sufridos por los trabajadores, desde una  reflexión crítica   hacia la toma  de  conciencia de clase, tras concebir al capitalismo como una relación social de (explotación) objetivada en medios de producción y el proceso  productivo en trabajo vivo, generando plusvalía.

Un primer elemento a considerar es  saber dónde se está parado  en el contexto internacional y  las    repercusiones emanadas  de esta posición en cada pueblo nación,   basándose en la realidad concreta por encima de las  ilusiones prefabricadas por el “imperialismo Norteamericano, dicha materialidad  requiere  desechar  la idea   que concatena      la actualidad  con   el   fin del orden instaurado luego de la segunda guerra mundial (1939-1945) pues esto  ocurrió  anteriormente con  la derrota del llamado campo socialista Europeo  comenzado en la (década del 80 y completado en 1991)  la  disolución del pacto defensivo de Varsovia en el año (1991)   el fin de la guerra fría,  reflejado solo   un  hecho  pasado.

En contraposición   decae y muere lentamente  el orden “unipolar” impuesto a partir del año (1991) por el amo del norte junto a  los  aliados Atlantistas y  su génesis   la “internacionalización de la economía” llamada globalización, acompañada por la occidentalización del mundo y  la postura de   la clase dirigente Anglo Sajona  de auto considerarse  el verdadero occidente.  Desde el inicio de la evolución mencionada,  Washington  tuvo las certeza de implementar como condición previa,  la tutela   e integración de  Europa,    anulando  su autonomía estratégica real, en otras palabras, la “zona Euro” no llego a ser  lo propuesto en esos momentos  “una variante  opuesta al poder  del dólar”  sino todo lo contrario, la  garantía del no cuestionamiento al billete verde. Lo medular de la  estrategia  del nuevo orden  se relaciona   con las pretensiones   de liberar al capital de los controles políticos – sociales,   considerando como enemigos    a los estados nación,   desconectándose de la cuestión social,   la democracia representativa e imponiendo   las políticas neo liberales como obligatorias. Preceptos    no surgidos   de la nada, sino de los pasos dados por el capital  ubicándose en consonancia  con cada momento y lugar concreto  a fin de no perder los privilegias obtenidos,  fue con el golpe fascista (pinochetista) en el hermano pueblo Chileno contra Salvador Allende en el año (1973) y luego el golpe fascista  cívico militar  clerical en nuestro país,  el día 24 de marzo del año (1976) cuando  se comenzó  a concretar la singular experiencia, adoptadas luego por el  capital internacional  en la implementación  del proyecto político económico  desarrollado en  Europa  y  casi la totalidad del mundo.

 La mega crisis económica financiera de los años (2008-09)  hizo volar por el aire las reglas sistémicas,    los estados nacionales optan por salvar a los grandes conglomerados  a fin de evitar una hecatombe  mayor,   haciendo recaer las secuelas    en los sectores empobrecidos  del planeta (el régimen utiliza   al estado     para reafirmar su preponderancia)   como consecuencia  se amplia y profundiza el camino imparable e inexorable hacia la multilateralidad  motorizada por China y Rusia, junto a la puesta en marcha del foro político económico internacional  de los países emergentes  (BRICS)  en oposición  al grupo de los siete (G7) perfilando   la perdida  de la “unipolaridad” y los avances de la “multilateralidad” como hecho distintivo fundamental de la época vivida.

Para   año (2014) el dominio  Estadounidense continua resquebrajándose,  sus capacidades económicas, tecnológicas y  militares  no se encontraban en consonancia  con las ambiciones globales exhibiendo un significativo declive,  sin renunciar al manejo de los mercados  y los recursos de occidente  reconocen la necesidad de implementar una nueva estrategia para aprovecharlos  de mejor manera,    conformando lo medular  de la actual política exterior de Donal Trump. Los indicadores conducentes a tomar tal actitud se pueden sintetizar en – la existencia de una deuda publica  en el país del norte,  superior al 124% del (PIB)  36, 2 billones de dólares  e intereses de 1,3 billones anuales,  un cuarto de la misma   en manos de acreedores extranjeros – un déficit fiscal equivalente en  el  año (2024) al 6,4% del (PIB) – Déficit comercial  de 1,2 billones de dólares-  la globalización impulsada por el  bi partidismo  puso de manifiesto una contradicción cada vez más aguda entre el estado nacional Norteamericano  y su política imperial,  las diferentes administraciones terminaron por arruinar económica, política y militarmente a la sociedad,  viabilizando  la marcha  hacia un   mundo multipolar   irreversible,  con   el desafío de  gobernarlo desde una posición de predominio aun mantenida  por el gran capital    aunque sabiendo de su corta  duración en términos históricos.

En la transición  los estados fueron perdiendo atribuciones en todos los ámbitos, siendo  asumidas por empresas privadas, fundaciones y organizaciones no gubernamentales en general, grupos terroristas, bandas de saqueadores, corruptos,   asesinos,  mafiosos, tolerados  por los diferentes poderes estatales, permitiendo en el viejo  continente o en parte del mismo,   la irrupción de neo fascismo,  acompañado en la región  (entre otros) por los gobiernos neo fascistas de Mauricio Macri en nuestro país, Jail Bolsonaro en Brasil y  el actual gobierno de Javier Milei,    avanzando  sobre    las falencias de las administraciones  progresistas  o de centro izquierda    sin voluntad   política para producir los impostergables cambios estructurales en favor de los trabajadores en general,   del conjunto de   mujeres,  jóvenes y jubilados  sin perspectivas cierta de un futuro sin  desigualdad económica.

Las protestas contra  los lineamientos neo fascistas ,   lograron en parte impedir sus avances, en un camino  no exento  de  contradicciones de las fuerzas comunitarias,  sociales  y partidarias de izquierdas,   donde en principio primo la idea  en (Argentina con Macri y Brasil con Bolsonaro)  de no  considerarlos    gobiernos  neo fascistas,   imponiendo en su lugar la caracterización de  restauración conservadora.  Los rotundos hechos    junto a un interesante intercambio de opiniones  y   francas discusiones,    fueron aportando  a través del tiempo una mayor comprensión de los momentos vividos,   en específico del inhumano sufrimiento de los desposeídos, si   bien es un debate no cerrado nadie puede negar la pasión puesta en dinamizarlo en función de lograr ideas convergentes  (la referencia al franco debate  necesariamente deja de lado a todas las actitudes   de posicionarse a partir de intereses particulares aceptando los    huesitos  sin carne  cedidos con desprecio por la ideología burguesa  para cooptar voluntades)-  siendo  propicio  por lo mismo,  examinar  la necesidad de  reactivar  del pensamiento revolucionario, abordando  tres problemas centrales enlazando el pensamiento marxista actual -  un balance histórico concreto de la experiencia socialista – investigación de la metamorfosis atravesada  por el régimen económico social capitalista y el imperialismo contemporáneo- estudio de las nuevas formas de organización de la subjetividad,   no   conformando   en esencia tres desafíos diferentes, sino un único problema: el  de la revolución  en las condiciones impuestas  a la humanidad   luego de la destrucción del llamado campo socialista Europeo y la transnacionalización del capital.

En el  lapso,  como continuidad de hechos anteriores   emergen una serie de acontecimientos   entre ellos,  la guerra entre Rusia y la Organización del Atlántico  Norte (OTAN) en la geografía Ucraniana,   la masacre contra el pueblo  Palestino por el sionismo Israelí financiado por la casa blanca, los pasos dados en la región del Shael por la  liberación de pueblos Africanos del Colonialismo en especial Francés,  la caída del gobierno en Sira y  su reemplazo por un conocido terrorista a las órdenes de occidente, las  tenciones con el Líbano e Irán, el freno del llamado proceso de paz en Colombia, las presiones imperiales sobre los pueblos Latinoamericanos- Caribeños y las guerras de quinta generación incorporando  directamente  el manejo de las mentes humanas por los grandes consorcios económicos.   

En la llamada pos modernidad los ideólogos imperiales sostienen que,  la materia   se diluye  hasta desaparecer, sustituyendo sobre esa  base  la realidad por el discurso, expresando  una transición en el campo de las ideas y la cultura  presentado bajo la   forma de “expropiación de la soberanía” en favor de  elites no estatales,   avanzando  en  la creación de un individuo extremo,  aislado, frente a una aristocracia  completamente ajena a lo social e incontrolable,  convirtiendo a la mente humana  en una esfera de la guerra  superando las acciones propagandísticas  u  operaciones psicológicas al emplear herramientas  multidisciplinarias  transformando  la manera en  que las personas piensan, actúan y finalmente cambian la realidad a partir del  manejo de  tecnologías capases de modificar  los parámetros del cerebro,  afectando  los cuatro filtros del pensamiento propicios a la manipulación – que necesito saber – que debo hacer – que información destacar – que datos me pueden servir en el futuro,   complementándose  con la merma de  las capacidades de resistencias políticas – ante tan compleja realidad dentro del todo único  y la necesidad de asimilarla,   es sustancioso    bucear en propuestas hechas  en el pasado manteniendo plena   vigencia, como las del   economista  Samir Amir (1931-2018) y  uno de sus tantos    texto publicado en el año (1988) teoría de la desconexión.  

Últimamente se dieron pasos hacia las guerras de “sexta generación” sin finalidades explicitas  en términos usuales, poniendo  todo en caos, convirtiendo  a Siria en el epicentro de la reformulación doctrinaria de la división del mundo entre el orden y el caos, desterrando todo orden equidistante, mostrando  la iniciativa imperial  como incompatible con la viabilidad de compartir el mundo entre la (OTAN – BRICS). Luego del atentado a las torres gemelas en el año (2001) el terrorismo dejo de ser una táctica insurgente y paso a ser una doctrina, siendo doctrina vuelve a mutar y se presenta como factor democratizador  institucionalizando a los terroristas financiados por occidente   como “rebeldes” opuestos a un dictador, reconfigurando el caos desatado  como “guerra infinita” tratándose en lo medular de la actuación del poder financiero, tecnológico y nuclear , orientado a resetear el mundo a fin de permanecer.

El  reciente crac  desatado por el aumento de los aranceles impuestos por el gobierno Estadounidense desencadeno un desorden fenomenal y   las  peores pesadillas financieras  de las últimas décadas,  alineándose  con el nuevo orden internacional sobre nuevas reglas favoreciendo  económicamente a (EE.UU)  respaldado  por el militarismo,  el peligro de una conflagración nuclear y  la  agudización de las catástrofes sociales  sistémicas, aunque   no se  inicia con este   hecho por ser   consecuencia   de la irresolución  de las contradicciones yacentes,    llegando a la alteración de   los lineamientos políticos y económicos creando una situación por ahora impredecible recayendo (en lo fundamental)    sobre los sectores globales empobrecidos.  En tanto, recrudecen    las dicotomías  en el  frente interno,   refractado en  una de las tantas posiciones asumidas por,  Blanc Rok, Banca Rothschild, George Soros,   Bloomberg y el desgastado Foro económico de Davos, pasando   a la ofensiva mediante el eje globista Unión Europea, Gran Bretaña  y Canadá que,  junto a las protestas  desatadas en varios territorios pone en peligro los  tres objetivos en el plano económico – restauración de la hegemonía del dólar – reducción del déficit fiscal – incentivar la repatriación de las grandes empresas. Se trata   en lo medular  de implementar  las orientaciones  del  capital financiero trasnacional por intermedio del actual presidente Norteamericano  orientando   contra las políticas desarrolladas por la República Popular China y los (BRICS) - en el camino,  Europa sin  autodeterminación real sufre las consecuencias al igual que el conjunto del mundo incluido nuestro continente y país, dando  cabida   a diferentes interpretaciones como  – el  fin de la globalización – primera guerra  mundial comercial  o apertura de la guerra civil bursátil  en Wall Street, sin ser posiciones aisladas entre sí, se complementan por ser   consecuencia de la crisis sistémica. 

Las respuestas a estas medidas no se hacen esperar  ejerciendo   sus propias improntas vinculando lo interno con el contexto externo, así,  el  reciente  paro convocado  por las centrales obreras en nuestro país,    movimientos  sociales y diferentes estamento del pueblo, pone  en jaque al gobierno mermando     sus  márgenes de actuación,   acompañado por la pérdida circunstancial de los aliados políticos posibilitastes    de la   “ley de bases” en nombre de la democracia, las instituciones, la república y contra los intereses  de los trabajadores,  sus aliados y jubilados.  En la catástrofe social producida,  la llamada clase política  defensora del régimen, oficialista  u oposición,  demuestran  su apego a la defensa de minoritarios intereses económicos a las actitudes mafiosas, saqueadoras,  ubicándolos en los límites de   traición a la patria  (no siendo esta una posición contra la política en sí, sino contra los políticos mafiosos , corruptos,  que los hubo y los hay  en diferentes estamentos gubernamentales y  fuerzas políticas defensoras del actual  estado de cosas ,  independientemente del color político portado).  En el contexto, ya es tiempo de no repetir  como loros eso   del “pueblo no va a aguantar” hasta ahora lo  viene  haciendo, dejar de hacerlo     va de la mano de la organización, coordinación, movilización lugar por lugar,   lucha ideológica de por medio.

El nuevo crédito del Fondo Monetario  Internacional (FMI)  al gobierno neo fascista de Javier Milei,  profundiza la transformación del país en una factoría dependiente de Estados Unidos,   evidenciando el rotundo fracaso del plan económico  y  lo aparentemente nuevo y original  de su administración. Como resultado   se levanta parcialmente las restricciones de las operaciones con divisas (cepo) cuando la mayoría de la población no tiene ninguna posibilidad de invertir en divisas, acompañado por la devaluación de la moneda pasando de un tipo de cambio de 1074 pesos por dólar a 1030 pesos en principio, marcando un mayor deterioro en el futuro cercano en la capacidad de compra de la población con ingresos fijos, afectando  de mayor manera  a quienes viven como trabajadores  independientes o monotributistas,   desempleados y jubilados.

No existen  pasos mágicos, solo acciones concretas contra los atropellos neo fascistas, no hay   derecho a engañarse o dejarse engañar, la única salida viable del atolladero es la movilización popular coordinada a fin de brindarle extensión en el tiempo y  la lucha de ideas en consonancia.

Juanalbertoremedi.blogspot.com.       

No hay comentarios: