domingo, 1 de marzo de 2026

 

 

Lucha de ideas y algo más

Juan Alberto Remedi

Paraná (Entre Ríos)

Febrero 2026

Las nuevas experiencias inseparables de las complejidades emanadas  de la vida, demandan una profunda comprensión relacionada  a la certeza que sin esta,  no se podría hacer referencias a las complejidades devenidas por ser consecuencias, no causa. Sin la vida, sin cuerpos comunicándose  y colaborando,  no hay inteligencia reflexiva, ni vida espiritual, tampoco conciencia.       

Con el mismo criterio analizar un régimen económico social determinado, requiere ubicar los intereses económicos y políticos  representados y defendidos.  Considerando   la concepción materialista de la historia,  el factor determinante de la misma recae en la producción y reproducción de la vida, por ende, la visión del factor económico como único determinante convierte dicha tesis en una frase abstracta y absurda. Si  bien la situación económica es la base, se desarrollan en su entorno fuerzas políticas, lucha de clases, teorías políticas, jurídicas, filosóficas, religiosas,  ejerciendo influencias y determinando en muchos  casos las formas de manifestación, dinamizando innumerables acontecimientos, entre los  cuales, resalta por su importancia actual,  lo ocurrido en  la República Bolivariana de Venezuela desde la irrupción de Hugo Chávez.

Un interesante intercambio de opiniones con pares en lucha me posibilita   una vez más,  abordar un tema nada sencillo para quienes hemos apoyado y apoyamos la gesta Bolivariana, íntimamente ligada a la Sanmartiniana. No se trata entonces de esconder la cabeza bajo la tierra, ser cándido en las consideraciones  o sacar a relucir la famosa  e ilusoria vara medidora de revolucionarismos, sino de aportar al torrente colectivo en busca de acercamientos a las  verdades siempre relativas, siendo consiente de los peligros acarreados  por los conceptos vertidos  sin participación directa en los acontecimientos. 

Posiblemente sea acertado recordar que (tras la eclosión de la crisis en 1983 a raíz de la destrucción en menos de una década  del modelo de bienestar social  construido en los 70 se agudizaron las contradicciones económicas, políticas y sociales, potenciando las  condiciones para el levantamiento popular  de  (1989) “Caracazo” de manifiesta posición  contra la oligarquía interna  y su socio el imperialismo Yanqui, haciendo trizas la noción de pueblo como expresión del consenso social y legitimidad de la institucionalidad  existente, acelerando  la participación de militares como sujetos políticos, desde las rebeliones  militares del 4 de febrero y 27 de noviembre  de (1992)  lideradas por Hugo Chávez.   Tras su derrota,  hizo un llamado a deponer las armas siendo encarcelado   por tres años, una vez en libertad  lo recibió  Fidel Castro y viajo más adelante a la República Oriental del Uruguay, sin lograr entrevistarse con el gobierno de turno (al menos públicamente) reuniéndose en  cambio  con el Movimiento Nacional Tupamaros.

El abocarse a una campaña electoral  enarbolando la figura del libertador Simón Bolívar (agenda  alternativa Bolivariana 1997) resulto todo un acierto en la senda de lograr una democracia más radical, enfrentándose de modo parcial a la burguesía auspiciante  del modelo neo colonial y dependiente  enfocado contra la vida del pueblo. Siendo electo presidente en (1998) acompañado por las izquierdas, movimientos sociales y la  burguesía nacionalista se orientó a la construcción de otro modelo de poli clasismo y  convocatoria de reforma constitucional, reivindicando la llamada “tercera vía” o capitalismo humano, impulsada en esos momentos por Tony Blair, al compás de perfilarse como constructor colectivo.

La puesta en marcha del procedimiento  constituyente  en (1999) convocando a amplios sectores populares  insinuaba intenciones  opuesta al status quos existente, el funcionamiento  a modo de  asambleas   expuso una conducta de avanzada, exigiendo (entre otras reivindicaciones)  democracia participativa, redistribución de riquezas, satisfacción de necesidades populares  en lo referente a salud, educación, viviendas y aumento de salarios, fortaleciendo las intenciones de cambios. La gestión se desarrolló  en concordancia con su nivel de saberes y conciencia, no obstante (desde el punto de vista   de los trabajadores manifestó claras limitaciones ideológicas)  opinión no invalidante de los aportes a la integración regional y el llamado a la construcción  del socialismo del siglo XXI, siendo  un innovador, brindo un aire fresco a toda la región, a los partidarios de la liberación nacional y social del yugo imperial, conformando un  acto sin precedentes.

Entre los intentos de resolución de las contradicciones  emerge  en parte de la  sociedad un acontecimiento no menor,  a partir de la evolución  constituyente, la ley de tierras y el manejo de la estatal petrolera (nacionalizada pero  funcionando como una empresa privada)  iniciativas nada simpáticas para la burguesía nacionalista que,  opto    por alegarse   y conspirar contra el gobierno.  Amparándose en la patronal empresarial Fedecamaras, la burocracia de la central de trabajadores, militares opuestos y financiamiento Norteamericano, se lanzaron al golpe de estado del (2002) separando al presidente del poder entre los días 11y 13 de abril, retomándolo gracia a las masivas movilizaciones populares y  de militares leales, detonando   una singular proclama, la “oligarquía jamás volverá a gobernar Venezuela” en adelante gestiono la mayor expresión de fusión política entre el pueblo y  gobierno  asumiendo la denominación de “Chavismo”- desde entonces, algunas parcialidades de izquierdas dejaron de acompañarlo, en tanto,  la base social anti chavista se cristalizaba en la clase media y los segmentos más ricos de la sociedad. En la vorágine del movimiento se verifica una conducta destacable en la creación de instituciones autónomas de unidad regional como, la Alianza Bolivariana  para los pueblos (ALBA) y de Comercio de los pueblos (TSP) en (2004) siendo además convocante y participe  junto a otros dirigentes del encuentro regional masivo realizado en Argentina en (2025) el histórico No al área del libre comercio de las Américas (ALCA).

El haber perdido el apoyo de un sector de la burguesía no fue gratuito y genero dificultades adicionales relacionadas a la búsqueda de una forma sustitutiva del flujo de la renta en favor  de la “acumulación burguesa” en medio de una economía basada en la importación, profundizando por un lado  las dificultades de la llamada “Revolución Bolivariana” y por otro, el tránsito de manera no explicita de dos caminos, a saber: con la fusión de Chávez y el Chavismo comienza la construcción del poder popular fomentando las organizaciones de bases con la idea del “poder comunal” del estado comunal, nunca desplegado en toda su dimensión – e inicios de acciones no públicas  del diseño económico de la revolución  impulsando la creación de “otra burguesía” y proyecto de país contenido en la constitución  de (1999) reflejando una forma de poli clasismo.

La actividad de la nueva burguesía no tardo en evidenciarse (a modo de ejemplo) en la crisis bancaria del (2009) donde  militares y allegados al gobierno aparecieron como dueños de bancos, mientras comienza a verse   como peligroso al “poder popular” en vías de radicalización desde la convocatoria de  (2005) para darle a la revolución el carácter de “socialismo del siglo XXI” de raíz Bolivariana, alentado por la producción de tres millones de barriles diarios de petróleo,  diversificación de la agricultura, fomento de construcción de viviendas populares, creación de Tele Sur y la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR). Su acción de gobierno entre (1998 -2012) fue prolifera en lo electoral ganando cuatro elecciones   presidenciales directa y dos referendos nacionales obteniendo  entre un 56% y 60%  de los votos emitidos, perdió solo una elección por la “reforma constitucional” impidiéndole la   reelección indefinida. 

En el transcurso no faltaron los perritos falderos internos y externos mostrándolo como un dirigente inequívoco portador de la salida no solo para Venezuela sino para  la región toda, concordando con la parcialidades reaccionarias en el ataque a la reflexión crítica de pares y no pares, desconociendo su terrenidad en la dirección de una evolución con métodos caudillistas,  en medio del bloqueo económico de parte de occidente (EE.UU) ineficiencias de empresas estatales y motorización de importantes reformas, sin afectar en la medida de lo requerido la esencia de régimen “la propiedad privada de los medios colectivos de producción” sin ponerlo bajo control  obrero  y sin establecer el poder político de abajo hacia arriba. Con la voluntad independentista y lanzamiento del socialismo del “siglo XXI” de  raíz Bolivariana”  desde el año (2011) enfrenta una enfermedad  falleciendo en el (2013).

Seguramente los métodos caudillistas en algún modo impidieron la ampliación de las alternativas hacia la sucesión  y el despliegue de un mayor debate en lo interno del movimiento,  trabajadores, comunidades y sociedad. Su remplazante  Nicolás Maduro, con importantes experiencias acumuladas no estuvo a la altura requerida para asumir la dirección del curso poli clasista, signada por la confrontación entre dos proyectos y castración de las autonomías del poder popular  convertidas en correa de trasmisión  del gobierno y el partido socialista único de Venezuela  (PSUV) desdibujando la potencialidad revolucionaria inicial,    generando cansancio popular manifestado en las elecciones del (2024). 

Es importante la visualización de la base social Chavista entre los años (2002-09) en lo fundamental popular, acompañado por un segmento de clase media baja -  la oposición en cambio se apoyaba en la clase media alta, profesionales con altos ingresos económicos y la burguesía latifundista, posición cambiante en la medida de definirse  en favor de la creación de una “nueva burguesía” permitiendo a una capa de clase media empresarial asociada  a los negocios del estado y nuevos propietarios de tierras, pasar a ser parte de la base social del Chavismo, al compás, los golpes al proyecto popular generaron  el paso de sectores del pueblo hacia la oposición de derecha.

Ya sin la presencia  física del comandante Hugo Chávez, el nuevo presidente gana las elecciones de (2013 y 2018) mientras la oposición logra el manejo de la asamblea nacional. Los acontecimientos conducen a reconocer la imposibilidad de explicar los resultados electorales (2014 -2024) sin conservir el surgimiento del  Madurismo  diferenciado del chavismo, apoyado por la clase media y alta burguesía, pese a que ambos proyectos políticos expresan la idea de conciliación de clases.

Entre los años (2014-2018) el presidente se concentra en aplastar las  representaciones políticas de derecha interviniéndolas y estas toman el camino de las insurrecciones callejeras, poniendo en prácticas métodos inhumanos de asesinatos a  dirigentes populares de base, hasta llegar a quemarlos vivos, en el ínterin, conociendo las facetas corruptas y mafiosas de la casta reaccionaria,  motoriza una  labor de cooptación con el objetivo de alentar su abstención electoral, funcional al ocultamiento de su propio debilitamiento.

Así mismo, después de las elecciones del (2024) sin decláralo decide  alinear todos los esfuerzos en  la consolidación  de la “nueva burguesía” desmontando el proyecto popular sin abandonar la narrativa política  y manteniendo del nombre de alguna institucionalidad  en función de no hacer tan evidente la ruptura, iniciando otra fase por intermedio del acuerdo ínter burgués entre la    vieja y nueva burguesía.  La confiabilidad necesaria para lograrlo  se cimentó en la decisión de intervenir los partidos políticos de izquierdas , PTP, Tupamaros,  partido comunista, e imposición de nuevas normativas  contra las organizaciones sindicales, las movilizaciones y el derecho a opinar, coincidente con el periodo de restablecimiento  de relaciones con Washington, con destacada    participación de Delfi y Jorge Rodríguez, Diosdado Cabello  y Padrino López.

Esta línea de acción tiene antecedentes en el año (2021) con la participación de Delfi Rodríguez como invitada especial en  la reunión anual de la patronal empresarial “Fedecamaras”-  consolidándose a partir de la guerra de la Organización del Atlántico Norte (OTAN) y la  Federación Rusa en territorio Ucraniano - a pesar de las sanciones Venezuela pasa a ser un actor confiable para Estados Unidos, profundizándose al mismo tiempo el desvió del flujo de recursos estatales en favor de la acumulación burguesa, golpeando salarios, condiciones materiales de vida de la población y naturalmente quitándole apoyo electoral.

El transcurrir  puso al descubierto falencias económicas,  verificando en un brutal deterioro del salario nominal, caída de la producción petrolera a consecuencia del bloqueo imperial e insuficiencias de las empresas estatizadas, secundada por la   híper inflación. En lo político se constata en la división y alejamiento  del bloque de ministros pertenecientes al partido comunistas,   Incapacidad de dialogo, ruptura con fuerzas políticas y gobiernos de la región llamados progresistas, el éxodo de la cuarta parte de la población, bolsones de clientelismo político en el reparto de alimentos  y corrupción en segmentos dirigeciales,  conducentes al aumento del descontento y pasividad política. Lo sobresaliente anida en el fortalecimiento  del modelo de acumulación rentista en  ambas administraciones, en este sentido, la crítica al imperialismo y la economía dependiente neo colonial, no alentó  un capítulo de superación del productivismo petrolero ubicado en la base de la relación económica con el imperio.

Independientemente  de las expectativas creadas para el pueblo y los partidarios de la liberación nacional y social, las perspectivas publicitadas quedaron a medio camino  (a pesar de la voluntad de algunos para hacerlas triunfar)    cuestión enmarañada carente de salida alguna sin ubicar y analizar los acontecimientos desde el punto de vista de los trabajadores, dentro  de una terrible ofensiva imperial,  con avances de gobierno  neo fascistas en la región y el mundo, coexistiendo con el derrumbe de la unipolaridad y paso a la multipolaridad  a nivel internacional  en un contexto de crisis sivilizatoria. No se trata entonces de ser más bueno que malo o a la inversa,  de estar en consonancia o no con los fabulosos adelantos de la revolución científico técnica  u oponerse a todo lo ocurrido, sino de algo mucho más simple dentro de su complejidad “considerar los intereses económicos y por lo tanto políticos  expresados y desarrollados.

 

Concentración de fuerzas militares e intervención armada ---

La intervención armada directa en el hermano pueblo Venezolano y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cecilia Flores, se relaciona con las acciones imperiales en  el continente y la nueva estrategia de defensa del pentágono  dada a conocer el día 23 de enero  por él  presidente Donald Trump, después de una semana signada por la crisis trasatlántica más grave desde la creación de la (OTAN) en (1949) -  la actual visión imperial no concibe aliados o enemigos permanentes, solo  prima la ley del más fuerte  y la defensa de los llamados intereses propios lejos de sus fronteras, no se trata de un documento técnico neutral, sino de un dispositivo estatal en pos de garantizar la reproducción ampliada de las condiciones materiales, territoriales e ideológicas  de acumulación capitalista en un marco de crisis estructural.  Sobre lo  particular, la guerra aparece como  la violencia organizada acompañando y estructurando los procesos de acumulación, sin constituir una anomalía del capital, sino uno de sus mecanismos  históricos de creación y reorganización.

Sin concebir estos elementos y otros semejantes no se logra entender en toda su magnitud la acción violatoria de la soberanía  del pueblo Venezolano o el paso del bloqueo inhumano a Cuba  a su estrangulación sin miramientos, generando  un salto “cualitativo”  hacia un ataque quirúrgico   y persecutorio en lo financiero y comercial, refrendando que el objetivo central fue y es Cuba socialista, tensando por lo tanto, la actividad de los revolucionarios Cubanos reivindicando la postura de dignidad, firmeza y radicalidad (por sobre los fanatismos) como rescate de las raíces de la revolución y sus ideales heredados  de José Martí, Fidel Castro y el Che Guevara, reivindicando lo de “patria o muerte” venceremos.

Superando el desconcierto inicial por la eficaz labor desinformativa y guerra psicológica del capital financiero concentrado, el observatorio de medios “Cuba Debate” irrumpe con opiniones sobre lo ocurrido, afirmando no ser solo un episodio militar, sino una acción  de múltiple dominio (tierra, aire, mar,  espacio y ciber espacio) donde la fuerza física, el ciber espacio, el espectro electromagnético y una campaña de manipulación informática  de saturación, operaron como armas de desorganización de la capacidad  defensiva del estado, condicionando la percepción pública y reduciendo los costos políticos de la agresión. La segunda fase  en pleno desarrollo  se centra en la disputa  por el control del relato  a través de narrativas contradictorias y una campaña de influencias políticas e ideológicas, combinando  guerra ideológica y cognitiva (mente y conciencias como espacios de operaciones) con el fin de sembrar discordias,  confusión,  para  deslegitimar y dividir al gobierno.

La idea del gobierno en manos de  Trump   es parte del embrollo   mencionado,  en realidad continua la guerra y condicionamientos a Delfi Rodríguez, en tanto,  se proponen minar la moral y eficacia de los luchadores, dar apoyo a acciones encubiertas y empeños tácticos dela Central de inteligencia Americana (CIA) y el pentágono, incentivar y coordinar la subversión interna en favor de otros tipos de medidas (políticas, económicas y sociales)  para seguir apoderándose el petróleo y minerales estratégicos. Lo ocurrido representa un giro en las tácticas de guerras con consecuencias inmensas  por su ilegalidad y  utilización de nuevas tecnologías,  marcando una nueva fase de  guerra y dominación.

Todo converge en la existencia de una situación interna confusa donde en nombre de la autonomía el gobierno, emergen hechos a considerar, como la reciente aprobación  de la ley orgánica de hidrocarburos, suplantando en lo fundamental la sancionada en (2006) derogado  el artículo 151 de la actual constitución,  donde se especificaba  que las controversias serán decididas por los tribunales competentes de la república,   en conformidad con sus leyes, sin que por ningún motivo  ni causa puedan dar origen a reclamos  extranjeros. Se evidencia una medida tendiente a disminuir la exclusiva competencia de la república en la explotación de hidrocarburos,   posibilitando una progresiva privatización de la industria, se  le acopla la preparación de una nueva “ley laboral” con intenciones de hacerla funcional a la oligarquía interna y exigencias imperiales, mas   la negativa de “Fedecamaras” de aumentar los salarios dejando en claro su poder e influencias.

Aunque ya lo he planteado en  otras publicaciones,  creo necesario insistir en algunos lineamientos sobre seguridad nacional,   donde el territorio aparece no únicamente como un espacio geográfico sino como precondición material  de la producción social, entendida como un espacio a ser defendido  en su totalidad, población, fronteras, rutas marítimas, espacios aéreos, dominio cibernético, y espacio extra terrestre.  Representando una novedad estructural desplegada como función  permanente del mantenimiento del entorno  material de la valorización del valor, constituyendo un dispositivo estatal de gestión de las crisis, articulando militarización, finanzas públicas y endeudamientos  con administraciones políticas hegemónicas, aspirando no solo a la organización y fortalecimiento del aparato militar, sino a  la  estructuración de un “sentido común”  funcional, donde el tema  de consensos no es solo una cuestión ideológica, sino un verdadero “agenciamiento de la subjetivación” con el objetivo de gobernar no solo conciencias, ideas, sino conexiones, afectos, cuerpos y deseos,   su  proyección histórica no radica en una guerra total inmediata  ni el colapso abrupto del orden internacional, sino en  la normalización  de la guerra como condición permanente, convertida   en principio inmanente  de la organización social.

La reiteración no es casual pues, en los colectivos  e  individualidades en lucha,  se suele actuar, pensar y proponer con una visión no concordante  con las realidades en curso, no por  voluntad, en todo caso, por la insuficiente asimilación de las mutaciones operadas en el régimen, afectando  de ultima a la necesaria movilización y coordinación de accionares.

 

El reciente  ataque a IRAN --- Por parte de Estados Unidos e Israel confirma lo expuesto.  Es  interesante detenerse en una singular opinión bridada por el  presidente Norteamericano “no entiendo porque  Irán NO SE RINDE con la fuerzas militares que he desplegado para atacarlo” -  no es casual,  su estrecha  mirada no le permite considerar que,    Irán  no es   un país Árabe, sino una cultura Persa  con tres mil años de historia con enormes riquezas deseadas por occidente,   permitiendo  hablar del Chiismo Iraní no  Árabe.  Este Chiismo  bajo la dirección de   Jomeini,   busco   la independencia nacional justa y respetuosa,  con un sistema democrático pluralista dentro de una constitución aprobada  mediante referendo  por el pueblo en (1979)  chocando frontalmente  con la ceguera occidental de reducir la abstracción democrática a la lógica dictatorial  del valor, surgida    en Europa en el siglo XVII,  en la  democracia Iraní el líder supremo es el “Ayotala”  responsable   de asegurar  la independencia y la justicia esencialmente antiimperialista  e internacionalista.

 Desde la creación el primer consejo de la revolución Islámica ( noviembre 1979)  hasta el noveno presidente  Masoud Pezesh Kian,  se han manifestado varias líneas socio económicas  y socio políticas,  oscilando entre el liberalismo tímido y una planificación estatal respetuosa de la propiedad privada, ninguna socialista en el sentido de socializar las fuerzas productivas, presentando   la democracia Iraní como más progresista y humana en relación a la expuesta  por Trump, Milei y Netanyahu, aunque en ocasiones,  como en el  presente,  se impongan  intereses antipopulares.

La guerra de agresión contra  Irak (1980-1988) aparece como el primer  intento desesperado y  salvaje de destrucción  de Irán  y el Chiismo Persa  capaz de entender  la ciencia   como un arma de liberación de los pueblos, no como parte del capital constante para acelerar la realización de la plusvalía  y ganancias,  la pretendida   modernización occidental  desde (1953) se presenta en el año (2009) como libertad sin Hiyad, apareciendo  en  el (2012)  el problema real: negándole  la posibilidad de tener energía nuclear  con fines  productivos  y sociales.

Venezuela, Cuba e Irán,   ubicados en  geografías distintas, enfrentan a un mismo enemigo poderoso en lo económico y militar, tratando por todos los medios  de  no perder la hegemonía alcanzada.  El  régimen  “capitalista” en su etapa de senilidad ha potenciado las agresiones de todo tipo a fin de no perecer. Por lo cual, es indispensable la solidaridad con los pueblos atacados y las  exigencias de   paz.

Remedijuanalberto.blogspot.com

 

No hay comentarios: