jueves, 29 de enero de 2026

 

La incertidumbre y el caos signando  el presente

Juan Alberto Remedi

Paraná (Entre ríos)

Enero 2026

Como si fuese un sueño, aunque no lo sea,  en un panorama indefinido donde sobresale la incertidumbre y el caos, se marcha hacia el fin de la colaboración internacional entre estados y la imposición del sálvese  quien pueda,  secundado por la posible desaparición de los organismos de carácter mundial surgidos luego de la segunda guerra mundial y el emerger  de nuevas instituciones sustitutivas.

El emocionante  camino de   la  luchas de ideas,    necesariamente conduce   a valorizar la gesta revolucionaria  de octubre  en Rusia (noviembre  1917) inaugurado la narrativa ideológica del siglo XX  con    la aparición de  izquierda encausando el  ideal  comunista y   la visión de un nuevo mundo.  En tanto,   la derecha como fuerza opuesta,  evoluciono durante más de 30 años a partir de la confrontación  capitalismo socialismo, atravesando  el desarrollo  del fascismo clásico originado  en Italia con Benito Mussolini (1919)  desplegado luego en Alemania.  El régimen como tal,    alentó  el avance de las potencias industrializadas utilizando la fuerza política,  económica  y militar en defensa de   la acumulación capitalista y el estado burgués, mientras la izquierda batallo en favor de los trabajadores y la liberación de los pueblos.  Sin embargo,  en la actualidad ese movimiento  tradicional derecha izquierda  se ha desdibujado  y convive con  una variante entre el capitalismo unipolar y el multilateralismo no liberal, en cuyo marco  se conjugan una serie de intereses contrapuestos ubicando  en primer plano la cuestión “hegemónica”.

Si bien en  diferentes momentos expuse sobre  el tema,  reitero un concepto clave a fin de llegar a entender en profundidad sus múltiples  facetas, ser “la expresión del sistema y del propio desarrollo de las fuerzas productivas”  ya sea en el ínterin de la dinámica Británica  (1815- 1914) y Estadounidense- Británico (1945). Cobija  una dimensión material basada  en el poderío de las capacidades económicas, tecnológicas y militares, comprendiendo en lo  económico   la producción ampliada, finanzas y  comercio,   generando  en conjunto el concepto de “ideas dominantes”  siendo en definitiva la  unidad del poder material, ideologías e instituciones, sin limitarse  al poderío relativo de una potencia o grupo de clase dominante,  ambos íntimamente relacionados.

 

 

 

Todo indica la necesidad de  detenerse en el  análisis   de los elementos definitorios de un “orden particular”  tales como,   la institucionalización de la  distribución de poder, existencia de elementos geopolíticos determinantes en un momento dado, implicando  la aparición   de determinadas instancias  estatistas,    conexión  entre  fuerzas sociales y materiales,    ejercicio del  arbitraje y administración del uso de la fuerza como elemento disciplinante,  la constitución de “legitimidad”  anclada en aspectos materiales y simbólicos,   involucrando    el  orden   entre   un modelo de producción dominante  vinculado   a un ciclo hegemónico  dentro de un sistema.

Con el fin de la transición (1914-1945) atravesado por grandes disputas  inter imperialistas expresadas en la primera y segunda guerra mundial (1914- 1918) (1939-1945) respectivamente, se inicia  otro momento  internacional,   delineado  en la conferencia de Yalta (1945) con la participación  de los presidentes de Estados Unidos, Reino Unido  y la Unión Soviética, marcando el inicio de la guerra fría – la conferencia de Postdman (1945)  entre  Estados Unidos, Reino Unido y la Unión Soviética, acordando  entre otras  cuestiones la división de Alemania  - El encuentro de Bretton Woods (1944)    designando al dólar como moneda de reserva  con respaldo en oro,   creación del Fondo Monetario Internacional (FMI)    Banco Mundial (BM), organización de las Naciones Unidas (1945)   el acuerdo general sobre aranceles aduaneros  GATT  (1947),  centrando  su  poder en Estados Unidos, acompañado por el Reino Unido, grupos dominantes de Europa occidental (Francia-Alemania) y Japón,   las oligarquías periféricas ligada a la oligarquía global, conformando  el llamado primer mundo, el segundo mundo como  contraparte,  estableció   un poder bajo la mirada de la Unión Soviética, el pacto de Varsovia y China.

Frente a los dos polos de poder aparecieron  “terceras posiciones” o  proyectos autonomistas  conocidos como “tercer mundo”  expresados en la conferencia de “Bandung”  realizada en Indonesia (1955) y el movimiento de los países  no alineados  (MNOAL) gestado en la conferencia mencionada y formalizado en la primer cumbre de Belgrado (1961) impulsando la coexistencia pacífica,  respeto a la soberanía e integridad de los pueblos,   democratización de las riquezas y el poder a nivel global -  en el ínterin,    la guerra fría y la bipolaridad funcionaron como categorías de dominación en el análisis político y estratégico entre los años (1947-1991) aportando a la  invisibilizacion de  las  olas revolucionarias periféricas  durante la transición (1914-1945)    originando  además, aspectos medulares para  entender la tensión  abierta en el siglo  XXI y el ascenso de China.

La crisis  de  acumulación de los (70) produjo transformaciones como,  el ascenso de Europa Occidental y Japón, la impronta del Mayo Francés y el Cordobazo  Argentino,   retirada del amo del norte de Vietnam,   las revoluciones de países dependientes  (tercer mundo) acompañado de la caída del patrón  dólar oro (la actuación del dólar liberado del oro)  reiterando  el poder hegemónico Estadounidense asentado en la fuerza militar a través de la  Organización del Atlántico Norte (OTAN)   y  los petrodólares surgidos por  la alianza de Washington y las monarquías del golfo, apalancando   las redes financieras planetarias,    acumulación flexible y

 

 

aparición  de Asia Pacifico  como polo dinámico de acumulación.   La hecatombe del campo socialista  Europeo, con  la disolución de la “Unión Soviética (URSS) entre los años  (1989-1991) repercutió de modo extraordinario alentando el despliegue del Neo Liberalismo”  (globalización o internacionalización de la economía)   bajo el programa del “Consenso de Washington” priorizando   el capitalismo    financiero y  la incorporación progresiva  de China  al orden impuesto por el capital financiero concentrado.

A la transnacionalización  productiva,   financiera y en  algún grado cultural,  le correspondió  una dispositivo acorde a la  nueva acumulación de poder político dirigiendo la fase en curso,  evidenciando  la imposibilidad de  abordarla   solo por la potencia Norteamericana.  Sobre su base  y junto al Norte  global se construyó  un andamiaje de institucionalidad,   fortaleciendo   algunos organismos multilaterales como él (FMI) (BM)  la organización mundial del comercio (OMC) establecimiento de  tribunales internacionales como el centro internacional de arreglo de diferencias relativas e inversiones (CIADI) y el surgimiento   del grupo de los 20 (G 20) en (1999) intentando sustituir al grupo de los siete (G7)  dando como resultado el   debilitando  las soberanías   y la desnacionalización progresiva de los estados.  

Dicha  institucionalización tras nacional  agudizo  los mecanismos de subordinación y desarrollo desigual, aportando a la consolidación de los monopolios tecnológicos, comerciales y financieros del norte global,  control de los recursos naturales, producción  de armas de destrucción masiva,   potenciación de los medios masivos de comunicación  (reflejo  fehaciente  del modo en que opera  de   la ley del valor)  fomentando al unísono,   grandes acuerdos de comercio e inversión como, el tratado de libre comercio de América del Norte (TLCAN) en los años (90) y  libre comercio de las Américas (ALCA), lanzando a la    entrada  del  nuevo siglo   acuerdos regionales  de alcance mundial  como,  el tratado transpacífico (TTP) y el trasatlántico (TTIP) a su vez,  los gobiernos de izquierdas y progresistas de América Latina impulsaron la integración regional a través de diferentes iniciativas.

Luego de la crisis unipolar   (2008-09) con epicentro en Estados  Unidos y occidente,  tras 10 años de desarrollo da a luz una nueva realidad  multipolar mostrando los límites y contradicciones  de la hegemonía Estadounidense,   concordante  con  la manifestación  de  los (BRICS)  en el (2009)   iniciando el  paso del mundo unipolar al multipolar,  realidad  integrada  no únicamente por “mercados emergentes” sino por “potencias emergentes”  sobresaliendo  China como gran rival  de occidente   (en medio de la  combinación de una profunda crisis hegemónica avanzando hacia el caos sistémico)  secundado  por el  estableciendo de concordancias   Euroasiáticas con tendencias contra hegemónicas  con  un relativo papel de la federación Rusa y   la  creciente insubordinación del Sur global  e  impulso de nuevas instituciones multilaterales Sur- Sur.

El comienzo de la guerra civil en Ucrania en el año (2014)  define  un momento clave en la crisis de reestructuración,  acompañada    por    la realización de la séptima cumbre de los (BRICS)  el 

 

lanzamiento  del nuevo banco de desarrollo y el fondo  de reserva y contingencia del bloque (dos instrumentos  orientados a  disputar el poder financiero mundial)  gestándose en (2015)  otro importante jalón  con la fundación  de la “unión económica Euroasiática” promovida  por   Rusia, seguido en el   (2020)  por el   mayor acuerdo comercial  del Asia Pacifico  la “asociación económica integral”  (RCEP)    entre, China,  Japón, y Corea del Sur- en tanto Estados Unidos  impulso  el bloque  económico Indo Pacifico (IPEF) con   Japón y otros once países.  Este  conjunto de iniciativas  devenidas de   la “crisis de hegemonía” estructuran  un  reagrupamiento  global  marchando  hacia un nuevo equilibrio.

 El momento más agresivo  de Estados Unidos  y occidente  se asienta en las más de 900 bases y asentamiento militares diseminados lejos de sus fronteras, el desarrollo de guerras hibridas  con  proyección de poder,  medidas coercitivas unilaterales, guerra de información,  manejo de la mente humana, nuevas formas de vigilancia y el uso del lawfare en la deslegitimación de   disidencias, convirtiendo a   la fuerza militar y  los métodos híbridos   en lo  primordial   dentro de una actividad  híper imperialista realizada  a una híper velocidad, ejemplificado  en   el ataque al gobierno y pueblo venezolano para secuestrar al presidente Nicolás Maduro y su esposa   (3 enero de  2026) realizado  al mismo tiempo en que la aviación Francesa y Británica bombardeaban el Sur de Siria y una semana después de los  bombardeos de  aldeas en el estado Nigeriano de Sokoto.   Se verifica  en el contexto,  la existencia de un nuevo estado de ánimo en el Sur Global, abriendo espacios en países  Africanos  y Asiáticos para   avanzar  en su soberanía,   como en el caso  de  la región del Sahel con   la alianza de  los estados   (AES) integrada por Burkina Faso, Mali y Nigeria, imponiendo  un camino de optimismo para los partidarios de la liberación nacional y social y la proyección  de  las ideas socialistas como perspectivas ciertas de futuro.

Las  parciales consideraciones   aquí volcadas se vinculan estrechamente con el reconocimiento de la existencia de la contradicción fundamental del régimen dada entre  el trabajo y el capital (perdurando mientras este  exista)  de ella se desprenden otro conjunto de dicotomías secundarias, generadas justamente por el régimen económico social mencionado.

 

 Futuro aun no vislumbrado en toda su dimensión -- 

 Luego de la reunión de los presidentes de Estados Unidos y la Federación Rusa (Anchorage agosto 2025) el alto el fuego (relativo) en Gaza (octubre 2025) y el secuestro del presidente Venezolano y su esposa (enero 2026) se percibe el desarrollo  de un  nuevo reparto del mundo a  ser confirmado  por el futuro encuentro de Donald Trump y Xi Jimping. En este sentido la única información disponible es el mapa publicado por el analista Ruso Andrei Martyanov, de estrecha relación con el ejército Ruso,  donde el mundo aparece dividido en tres zonas de influencias.

Hasta ahora gran parte  del planeta estuvo en manos  representantes del sistema  como,  el grupo de los cinco (G5) o (G6) (G7) y (G8)  compuesto hasta hace poco tiempo por Alemania, Canadá,  Estados Unidos, Francia, Italia, Japón, Reino Unido y Unión Europea, su pérdida de preponderancia   conduce al  decaimiento  del  imperio  Británico y Francés,   al reemplazo del grupo de los siete (G7) por un agrupamiento conformado por China, Estados Unidos,  India y Rusia, de modo similar, la Organización del Atlántico Norte (OTAN) marcha hacia su disolución en  (2027) o antes, dependiendo de los acontecimientos en Groenlandia, mientras la Alianza (AUKUS) entre Australia, Reino Unido y Estados Unidos tampoco lograría sobrevivir, al igual que   la propia Unión Europea (UE).

Se conjuga un momento donde algunas estructuras tienden a desaparecer y otras dan   señales de vida, entre las cuales se perfila la fuerza expedicionaria inter ejércitos (JEF) algo así como una nueva (OTAN) pequeña,  encabezada por el Reino Unido, con la participación (entre otros)  de Dinamarca, Finlandia, Polonia y Rumania, funcionando como una federación entre las potencias  Alemana   y Rusa -  Arabia Saudita fomenta un acuerdo  con Paquistán, Turquía, Egipto y Somalia -  por su parte  los Emiratos Árabes Unidos ya ha convenido    con facciones Sudanesas, Libias y Somalíes, acercándose  a Israel -  África no es la excepción,  el pacto  de los Estados del Sahel son  los  únicos  que cuenta con el apoyo de China y Rusia -  en América Latina intentan  que la Alianza Bolivariana de los Pueblos de nuestra América (ALBA) sea reemplazada por una coalición  alrededor de Argentina y Chile junto a otros  países dependientes  de Estados unidos.

 Según el mapa publicado,  la esfera de influencias de Estados Unidos abarcaría desde Groenlandia hasta la frontera Ártica, América Latina y el Caribe – la de Rusia, toda Europa incluida Gran Bretaña, el norte de África, Turquía, el Cáucaso, el Sahel Africano y las islas de Noruega del Norte – la de China, Mongolia, las dos Coreas, Japón, Filipinas, todo el Sudeste Asiático, Australia, Nueva Zelanda, India,   Pakistán, la Península Arábiga y la mayor parte de África.  Las mutaciones podrán ser o no las expresadas por la presencia de    las influencias  dinámicas  de múltiples factores   y   la imposición de correlaciones de fuerzas en uno u otro sentido.  Sin embargo una cuestión  es clara, se  producen  a gran velocidad y no siempre  son visibilizadas por los diferentes analistas,  expositores o fuerzas políticas,  en los espacios,  tiempo y formas impuestos por los aconteceres.

De ser así,  como una historia repetida,  nuestro país con la administración Mileista y el   poder real ejercido por Washington,  seguirá  ubicada con los sectores más retrógrados (en nombre de la modernidad) así lo demuestra (entre un cumulo de otros  hechos) el intento   de  aprobar en el congreso nacional una “ley laboral” orientada contra los trabajadores y en defensa de los empresarios, generando la perdida de los derechos adquiridos  a través de grandes  luchas y derramamiento de sangre de los explotados, retrocediendo  a condiciones laborales del siglos anteriores.  Para frenar semejante violación no alcanza con un paro dominguero, se trata de ganar las calles con o sin la burocracia sindical entregadora y defensora del régimen vigente.

Remedijuanalberto.blogspot.com

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